Miércoles, 27 de Agosto de 2008

La contraprogramación republicana

Romney lidera en Denver una delegación que busca votos entre los detractores de Obama

I. PIQUER ·27/08/2008 - 21:47h

Les gusta llamarla war room (sala de guerra), pero el pequeño cuartel general que los republicanos han instalado en Denver cerca del centro de convenciones no es más que una oficina cubierta de pancartas con el eslogan de su guerrilla anti Obama: “No está listo” (Not Ready 08).

“Como veis no hemos invertido mucho en espacio”, dice Mitt Romney en un rincón diminuto donde se hacinan los periodistas. Pero eso sí, el tiro de cámara es perfecto, las luces tamizadas, y ni un sólo pelo se rebela contra la gomina de Romney.

El ex gobernador de Massachusetts, ex candidato en las primarias y uno de los nombres que más suenan para el puesto de vicepresidente en la candidatura de John McCain, lanza la andanada de rigor: “Barack Obama es una persona estupenda con una familia encantadora pero no tiene peso suficiente para enfrentarse a los retos del mundo”, dice en tono monocorde.

No todo el mundo ha podido entrar. Sentados en las escaleras, los simpatizantes llevan chapas donde se lee “Vota Rojo”, el color republicano. En una sala contigua los fieles lanzan sus mensajes al ciberespacio.

Romney es una de las personalidades que el partido ha mandado a Denver para hacer contrapropaganda. También pululan por la ciudad Carly Fiorina, jefa de finanzas de McCain y, el siempre tan hablador y ex alcalde de Nueva York, Rudy Giuliani.

No es habitual que la oposición lance semejantes ataques durante la convención rival. Normalmente se ceden el espacio esperando que al final los sondeos equilibren la jugada. Sin embargo, este año, con los dos candidatos a la Casa Blanca en empate técnico y las convenciones tan próximas, los republicanos han pensado que de esta manera pueden rebañar algún que otro voto entre los simpatizantes de la ex primera dama, Hillary Clinton, que se resisten a respaldar a Obama.

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