Miércoles, 27 de Agosto de 2008

Francia frena las represalias

Sarkozy intenta combinar firmeza y pragmatismo en la respuesta a Moscú

ANDRÉS PÉREZ ·27/08/2008 - 20:42h

REUTERS - Sarkozy respeta el minuto de silencio en una base militar, en un acto en memoria de los soldados muertos en Afganistán.

Las tropas rusas deben retirarse "de inmediato" y el reconocimiento de la independencia de Osetia del Sur y de Abjasia es "inaceptable", claro está. Pero cuidado: "Nadie quiere volver a la guerra fría", "no habrá solución sin Derecho y sin diálogo", y Rusia debe comprender que la OTAN "no es su adversario, sino su socio e interlocutor".

Así de matizado fue el mensaje que envió ayer a Moscú el presidente en ejercicio de la UE, Nicolas Sarkozy. El presidente, que hace doce meses prometía una revolución atlantista de Francia y una "ruptura" con las orientaciones estratégicas tradicionales de su país, está descubriendo, gracias a la crisis georgiana, las virtudes de la moderación en el seno de la UE, es decir al estilo de las viejas políticas de Chirac.

Concesión a Polonia

En un contexto marcado por el nerviosismo de los nuevos miembros (de la Europa del Este) ante lo que puede parecer un designio expansionista de Moscú, el presidente aceptó días atrás la exigencia polaca de convocar, el 1 de septiembre, un Consejo Extraordinario de los 27 íntegramente dedicado a Rusia y Georgia.

Francia no rompe lo que algunas agencias empiezan a llamar "el frente occidental". Pero son múltiples las señales de que París no aceptará en la cumbre europea mirar la crisis de Georgia como un simple cuento de David -una Georgia prooccidental- frente a Goliat, Rusia.

Demasiado simple para el país tradicionalmente apegado a la autonomía de defensa europea, y acostumbrado a mirar a Moscú con una perspectiva distinta a la de la OTAN.

La casualidad quiso que ayer fuera el día previsto para el discurso de Nicolas Sarkozy ante la Conferencia de Embajadores, un órgano que reúne a toda la élite diplomática francesa.

El presidente fue claro sobre su exigencia de que "se aplique en su totalidad" el acuerdo de alto el fuego del 12 de agosto entre Rusia y Georgia. Insistió en que transmitiría ese mensaje de aparente firmeza en una conversación telefónica con el presidente ruso, Dimitri Medvédev, en la misma noche de ayer.

De hecho, ese acuerdo, arrancado por la diplomacia francesa en caliente a Georgia y Rusia gracias al hiperactivismo de Sarkozy, da para todos los gustos. A cambio del alto el fuego y de un repliegue muy relativo de tropas, la UE confería a Moscú en Georgia el estatuto de "fuerzas de paz rusas", encargadas de instaurar "medidas adicionales de seguridad" hasta que llegue una resolución de la ONU.

Aval de todos

La posición recibió el aval oficial de los 27 ministros de Exteriores de la UE, incluidos los de la Europa del Este, reunidos el 13 de agosto en Bruselas.

La diplomacia francesa, acompañada en parte por la alemana, va a intentar que la maquinaria OTAN-UE no se embale hacia un choque con Rusia.

Para algunos diplomáticos galos, la cita clave no es la cumbre del 1 de septiembre, sino la reunión de cancilleres en Avignon el 5. Allí examinarán las modalidades de una presencia europea en Georgia junto con las "fuerzas de paz rusas".

Y que "el traumatismo" sufrido por Rusia con Boris Yeltsin "en los años noventa ha desembocado en Moscú, desgraciadamente, en una voluntad de restauración que algunos califican de imperial".

"Algunos". No necesariamente Francia.

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