Lunes, 25 de Agosto de 2008

'Hey Jude', el single más largo y exitoso de los Beatles, cumple 40 años

Carlos Gosch / EFE ·25/08/2008 - 13:46h

Odd Andersen / EFE - Foto de archivo (26/04/02) en la que una empleada de la casa de subastas Christie's en Londres muestra un manuscrito de la letra de <i>Hey Jude</i>, escrita por Paul McCartney, y una guitarra firmada también por el ex beatle.

De las turbulencias personales y artísticas que los Beatles atravesaron en 1968 surgió el single más extenso de su producción y también el de mayor éxito de toda su carrera, Hey Jude, un tema de siete minutos de duración de cuya publicación se cumplen ahora cuarenta años.

Hey Jude, que llevaba en su cara B Revolution, fue el primer disco de los Beatles editado en su propio sello, Apple, y salió a la venta el 26 de agosto de 1968 en el Reino Unido, donde fue número uno durante tres semanas consecutivas.

A pesar de que la duración de la canción duplicaba la extensión media de los singles de la época -lo que asustó a algunas emisoras-, Hey Jude se convirtió en un éxito planetario.

La canción duplicaba la duración media de los singles de la época

A finales de 1968 ya había vendido más de cinco millones de copias en todo el mundo, tras un paseo triunfal por las listas de Estados Unidos, Europa y Asia.

La canción fue compuesta por Paul McCartney y John Lennon llegó a considerarla como la mejor creación de su socio artístico.

McCartney ha contado en varias ocasiones que la idea del tema surgió durante una visita que hizo a Cynthia Lennon, que afrontaba el proceso de divorcio de John -quien ya convivía con Yoko Ono-, y a Julian, el hijo del matrimonio, que tenía cinco años por entonces.

La canción surgió como un intento de dar ánimos al niño. De hecho, McCartney -que por entonces rompió con su novia, Jane Asher- compuso la melodía cantando Hey Jules -diminutivo de Julian-, si bien luego cambió ese nombre por el de Jude ("Oye, Jude, no lo estropees / Toma una canción triste y mejórala", comienza la letra).

Lennon siempre pensó que hablaba de él

Sin embargo, cuando su autor tocó por primera vez el tema ante Lennon y Yoko, John se sintió tan identificado con la letra que pensó que hablaba de él. Mantuvo esa opinión el resto de su vida.

Por aquella época tampoco las relaciones entre los miembros del grupo pasaban por su mejor momento.

Los Beatles habían iniciado el 30 de mayo en los estudios londinenses de Abbey Road su proyecto más disgregador, aunque también uno de los más ricos artísticamente: la grabación del Álbum Blanco.

En mitad de aquellas sesiones, en las que en ocasiones cada miembro del grupo hacía su labor en estudios separados y donde las tensiones llevaron a Ringo Starr a abandonar la banda durante unos días, los Beatles comenzaron a trabajar en Hey Jude el 29 de julio.

Desde el principio el grupo tuvo claro que la canción no formaría parte del Álbum Blanco y que sería publicada en un single aparte.

El "crescendo" de la canción marcó época. El tema se abre con el piano y la voz de McCartney a los que se van uniendo, uno por uno, el resto de los instrumentos, comenzando por las guitarras de Lennon y George Harrison y la batería de Ringo Starr.

"Hey Jude" termina con una orquesta de cincuenta músicos y las voces de McCartney, Lennon y Harrison, unidas en un eterno final de cuatro minutos.

Lennon tuvo que ceder la cara A del single a Hey Jude en detrimento de Revolution, una composición suya con la que trataba de que los Beatles fijaran una posición sobre la guerra de Vietnam y los acontecimientos del 68.

La Revolution que apareció en este single era una versión agresiva del tema que los Beatles habían grabado para el Álbum Blanco, que salió a la venta en noviembre de 1968.

Lennon introdujo guitarras distorsionadas y aceleró el ritmo de la canción, con la intención de hacerla lo suficientemente atractiva como para ser editada como cara A de un single, pero se encontró con la oposición de McCartney y Harrison, quienes la consideraban demasiado arriesgada.

John Lennon se vengó de sus compañeros colando en el Álbum Blanco un experimental collage sonoro que mezclaba un centenar de cintas y voces, y al que llamó "Revolution 9".