Viernes, 22 de Agosto de 2008

Carla Bruni se da un baño de budismo

Sarkozy envía a su mujer a una ceremonia religiosa celebrada por el Dalai Lama.

ANDÉS PÉREZ ·22/08/2008 - 21:06h

Las poses de Bruni junto al Dalai Lama hicieron las delicias de los fotógrafos.

Carla Bruni-Sarkozy y dos miembros del Gobierno francés, Bernard Kouchner y Rama Yade, participaron ayer oficialmente en una misa y procesión organizadas por el Dalai Lama en el nuevo templo Lerab Ling, el mayor centro de estudios budistas de Europa, en el sur de Francia. 

A Nicolas Sarkozy le había prohibido Pekín tal encuentro con el líder tibetano hace unas semanas. El régimen chino amenazó seriamente a Francia con represalias contra sus intereses económicos si había recepción oficial a quien se ha convertido en símbolo internacional de la oposición en China.

Frente al veto de Pekín, Sarkozy hincó la rodilla. Renunció de viva voz el 6 de agosto pasado al encuentro oficial mil veces prometido. Pese a esa prueba de impotencia frente a Pekín, Sarkozy fue capaz ayer de transformar la flaqueza en ataque. No contra Pekín, sino en un terreno muy diferente.

Envió a la primera dama y a dos ministros a la ceremonia celebrada por el Dalai Lama delante de decenas de paparazzis y cámaras de televisión. Con ello, dio un paso más en su intento de convencer a los franceses de reconfesionalizar Francia para hacer frente al "desierto espiritual de nuestras banlieues (suburbios)".

Lo del "desierto espiritual" - que habría que combatir con monasterios y parroquias, según el presidente- es algo que afirmó explícitamente Sarkozy en diciembre, durante un viaje al Vaticano.

Aceptó entonces del Papa el cargo honorífico de canónigo de San Juan de Letrán, cargo que concede históricamente el Vaticano a todo presidente francés, sin que ni uno de ellos se haya preocupado por ejercerlo. Pero Sarkozy sí.

En el templo Lerab Ling, Carla Bruni fue la estrella indiscutible de la mañana de nervios. Cientos de reporteros llegados de todo el mundo a esta región apartada, despoblada y montañosa del sur de Francia, en pleno Parque Natural del Alto Lenguadoc, esperaban la aparición de la estrella desde las siete de la mañana, en medio de rumores sobre la presencia de budistas célebres y chics como Richard Gere o Leonard Cohen.

"Budismo a la francesa" 

Aquí ha colocado la cofradía budista de Rigpa el flamante templo, pulmón económico de la región y símbolo del irresistible ascenso del llamado budismo a la francesa, que cuenta ya con casi 800.000 fieles y es ya la quinta religión del país. El acto de ayer sirvió sobre todo para lucir a Bruni en el rol de sucedáneo de diplomacia.

Bruni vistió la bufanda blanca budista, efectuó la peregrinación en torno al templo del gigantesco Buda sentado y se dejó adorar por los cantos de los monjes. Los segundos de complicidad entre los cámaras y la ex top model parecieron eternos. Suministraron a las televisiones y a la prensa del corazón la imagen ideal.

Carla hizo lo que mejor sabe hacer: posar. Para algo la encargada de comunicación de la Presidencia había advertido: "¡Sólo imágenes!". El primer acto confesional podría no ser más que la primera nota de un crescendo.

Dentro de tres semanas, el Papa Ratzinger iniciará una visita a París y Lourdes para la que la Iglesia católica francesa ya está calentando motores. Tratará de hacer una demostración de fuerza en Francia, un país que se le escapa de las manos. Sarkozy apoya la respuesta de la Iglesia.

Aunque no se atreve, de momento, a tocar la Ley de la Laicidad, pilar de la sociedad francesa desde 1905, Sarkozy sí promovió desde el Ministerio de Interior, a partir de 2002, un incremento de los fondos destinados a la religión católica.

El templo Lerab Ling podría ser el símbolo de los favores que el Estado francés está dispuesto a conceder al budismo. Las carreteras han sido completamente renovadas en torno a él y varios carteles señalan la dirección del centro, para que nadie se pierda.

Sólo una nota desentona en ese panorama de reconfesionalización. El contraste es brutal entre los favores al budista Lerab Ling y la situación que viven los cinco millones de musulmanes de Francia. La inmensa mayoría de los practicantes de la segunda religión de Francia siguen rezando en sótanos destartalados, cuando no en descampados o hangares industriales. Será porque el Islam es menos chic que la religión de Richard Gere.

El Dalai Lama, un líder pragmático

 Sólo un especialista en budismo sabría decir si los clérigos de esta religión son unos ascetas o unos vividores. Lo que sí es seguro es que el Dalai Lama supo adoptar dos actitudes completamente diferentes en Francia.

En una rueda de prensa en París, se mostró hombre pragmático, respetuoso de la democracia y para nada fundamentalista. En la ceremonia de Lerab Ling, de cara a las cámaras, a Carla Bruni y a casi 3.000 fieles, mostró todo el folclore medievalista, ceremonial y místico de su religión.

Durante su rueda de prensa en París hace casi dos semanas, llegó a decir que "no es más que un creyente más, y no una reencarnación de Buda". En el Lerab Ling, fue otro Dalai Lama. En trance durante la ceremonia, tratado como un Dios vivo y tocado con un curioso gorro de enigmático significado, el personaje inaccesible dio vida a una estatua de Buda gigante.

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