Viernes, 22 de Agosto de 2008

El PIB del Reino Unido se estanca por primera vez en 16 años

El dato de abril a junio, revisado a la baja desde la estimación inicial, acaba con 63 trimestres de continuo crecimiento

EFE ·22/08/2008 - 12:50h

Vista de una de las principales calles comerciales de Londres, donde se está empezando a notar la crisis.

El Producto Interior Bruto (PIB) del Reino Unido no registró en el segundo trimestre ningún crecimiento respecto a los tres primeros meses del año, mientras que en términos interanuales fue un 1,4% superior al del mismo periodo de 2007.

El dato del segundo trimestre, revisado a la baja desde la estimación inicial, que preveía un crecimiento del 0,2%, es el peor en 16 años, al acabar con 63 trimestres de continuo crecimiento, según los datos de la Oficina Nacional de Estadística británica (ONS, en inglés) publicados hoy.

De este modo, la economía británica continúa su contracción, ya que creció un 0,9% en el segundo trimestre de 2007; un 0,6% en el tercero y el cuarto, y un 0,3% en los primeros tres meses de 2008.

Por actividades, tanto la producción industrial como la manufacurera cayeron un 0,8% entre el primer y el segundo trimestre, mientras que la construcción lo hizo en un 1,1%.

Por contra, la producción total del sector servicios se incrementó un 0,2%. El estancamiento intertrimestral aumenta los temores a que el Reino Unido entre finalmente en recesión (dos trimestres consecuivos con crecimiento negativo).

Crecimiento cero en los próximos meses 

En su último informe trimestral sobre inflación, el Banco de Inglaterra predijo a principios de agosto que la tasa interanual de crecimiento del PIB se situará a finales de este año y comienzos del próximo en torno a cero, como consecuencia de un deterioro del mercado laboral, un endurecimiento de las condiciones crediticias y una caída mayor de lo previsto en el mercado inmobiliario.

Asimismo, el banco central no descartó por completo que la economía británica pueda decrecer y entrar en recesión.

A la hora de establecer su política monetaria, el Banco de Inglaterra se está viendo obligado en los últimos meses a decidirse entre dos problemas cuya solución requiere acciones contrapuestas.

La ralentización de la economía británica invitaría al banco central a rebajar los tipos de interés -actualmente en el 5 por ciento-, pero el crecimiento de los precios -el IPC alcanzó en julio el 4,4% en tasa interanual - ha centrando la preocuación del Banco de Inglaterra.

Noticias Relacionadas

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad