Miércoles, 20 de Agosto de 2008

Llegan a París 11 de los 21 soldados heridos en Afganistán

Los militares franceses sufrieron una emboscada por parte de insurgentes talibanes el pasado lunes

EFE ·20/08/2008 - 10:24h

 

Once de los 21 soldados franceses heridos el pasado lunes en una emboscada insurgente en Afganistán, que costó la vida a diez de sus compañeros, fueron repatriados hoy a Francia.

Los heridos llegaron en un Boeing C-135 medicalizado al aeropuerto parisino de Orly, donde les esperaban el secretario de Estado de Defensa, Jean-Marie Bockel, y el jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra, Elrick Irastorza.

Mientras, el presidente Nicolas Sarkozy está en Kabul para rendir tributo a los soldados muertos, visitar a los heridos hospitalizados que han permanecido allí y reunirse con su colega afgano, Hamid Karzai.

En el cuartel general de la región de Kabul de la Fuerza Interncional de Asistencia a la Seguridad en Afganistán (ISAF), liderada por la OTAN, el jefe de Estado dijo a los militares franceses que "alcen la cabeza", tras la mortífera emboscada, y que continúen su labor, que es "indispensable".
"Aquí se juega una parte de la libertad del mundo. Aquí se libra el combate contra el terrorismo", afirmó el jefe de Estado.

Un emboscada talibana

En un puerto de montaña del distrito de Surobi, unos cien insurgentes talibanes tendieron el lunes una trampa a un destacamento de soldados franceses de la ISAF, militares afganos y fuerzas especiales estadounidenses que realizaba una misión de reconocimieno.

Nueve militares franceses murieron en los primeros minutos de la emboscada y el décimo falleció el martes al volcarse un vehículo blindado. Otros 21 soldados galos resultaron heridos.

Se trata de la peor pérdida registrada por las fuerzas francesas desde el comienzo de la intervención aliada en Afganistán en 2001, y para el Ejército galo desde el atentado en Beirut en 1983, que mató a 58 militares.

Los diez soldados muertos, cuyos restos serán repatriados hoy a París, recibirán un homenaje nacional mañana en una ceremonia en el monumento parisino de los Inválidos, con la asistencia de Sarkozy.

Unos 3.000 franceses forman parte de los 70.000 efectivos extranjeros desplegados en Afganistán, donde los talibanes y otros islamistas multiplican los ataques y han recuperado el control de una parte sustancial del territorio y parecen querer cercar Kabul.

El contingente galo incluye a unos 700 soldados enviados como refuerzos este verano, en virtud de la decisión anunciada por Sarkozy el pasado abril, a petición de Estados Unidos.

La oposición critica la estancia del ejército fránces en Afganistán

La oposición de izquierdas, que criticó duramente esa decisión y acusó al jefe de Estado de alinearse con Washington, ha indicado que ante el drama del lunes no es hora de polemizar, pero reclama una convocatoria urgente de las comisiones legislativas para debatir sobre las "metas" y la estrategia de la operación en Afganistán.

"Hoy estamos ante una guerra que perdura y ante un 'impasse' militar total y duradero, según dicen los propios servicios franceses de información. Hay que preguntarse si la estrategia es apropiada", dijo hoy el responsable de asuntos internacionales del Partido Socialista (PS), Pierre Moscovici, en la emisora RTL.

Moscovici señaló que no pide la retirada de las tropas francesas, "porque no hay que ceder ante los talibanes", pero planteó una "reorientación" para pasar de una estrategia "puramente militar" a una "estrategia política".

En "France Info", el líder del PS, François Hollande, consideró necesario "redefinir" la misión de las tropas francesas en el país asiático, "fijarles objetivos precisos" y saber cuánto tiempo van a estar allí.

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