Domingo, 17 de Agosto de 2008

Regadíos contra el medio ambiente

Un informe de la OCDE advierte de la falta de control sobre las extracciones de agua subterránea para agricultura en España, el aumento de la contaminación en algunos puntos y los problemas de erosión

MARÍA GARCÍA DE LA FUENTE ·17/08/2008 - 21:02h

AFP/Pedro Armestre - El 90% de los pozos particulares no está correctamente registrado, según la OCDE; en la foto, cultivo en Pomar de Cinca (Huesca).

El regadío español consume una porción notable de recursos naturales. La agricultura utiliza el 59% del suelo y el 75% del agua, a pesar de que la superficie agraria disminuyó en un 3,5% entre 1990 y 2004, según un reciente informe de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) sobre el Comportamiento medioambiental de la agricultura en la OCDE desde 1990. La tendencia de los últimos años es hacia la intensificación de la producción agraria y la concentración en menos explotaciones, hechos que tienen un impacto en el entorno. Los principales problemas medioambientales de la agricultura son la erosión del suelo, y la escasez y contaminación del recurso hídrico.

En el capítulo del agua, los regantes están obligados a medir el consumo que realizan y a pagar por todos los costes que implica el uso como explotación, mantenimiento y amortización del capital de las infraestructuras hidráulicas para agricultura, según las modificaciones incluidas en la Ley de Aguas en 1999. Sin embargo, la OCDE advierte de que "en la práctica, los organismos de cuenca recaudan menos del 20% de los costes de regadío".

El consumo de agua en la agricultura española creció dos veces más deprisa que el consumo total de agua en el conjunto de la economía entre 1990-1992 y 2001-2003. Además, la OCDE afirma que el 13% de la superficie de regadío obtiene el agua de acuíferos sobreexplotados o con riesgo de salinización. El presidente de la Federación de Comunidades de Regantes, Andrés del Campo, cree que el informe es "excesivamente ambientalista". Defiende que "la agricultura sostenible tiene que ser competitiva a la vez que utiliza medios de producción compatibles con el medio ambiente" y afirma que "la agricultura ecológica es menos rentable, por eso no se desarrolla".

Falta de control
Llama la atención en el informe de la OCDE la falta de control sobre las extracciones de agua subterránea, ya que el 45% del agua bombeada de los acuíferos se extrae sin registro y hasta el 90% de los pozos particulares no están correctamente registrados.

El Plan Nacional de Regadíos, con un coste de 5.000 millones de euros en siete años, pretendía reducir entre 2002 y este año un 10% el consumo de agua para riego a través de la mejora de las infraestructuras. No obstante, el Ministerio de Medio Ambiente ha preferido no facilitar datos sobre la efectividad de esta actuación.

Otra de las advertencias de la OCDE es el "aumento" de la contaminación de las masas de agua debido al incremento de los caudales de retorno que contienen contaminantes, así como la elevación de la salinidad por la sobreexplotación de acuíferos. Así, los excedentes de los nutrientes agrícolas (de nitrógeno y fósforo) aumentaron entre 1992-1994 y 2002-2004, debido al mayor uso de fertilizantes inorgánicos y de estiércoles procedentes de una mayor cabaña ganadera de vacuno, porcino y avícola.

Entre las contaminaciones detectadas por la OCDE, destaca la de nitratos, que afecta al 21% de los acuíferos examinados, que presentaban niveles superiores a la ley comunitaria para agua potable.Asimismo, las aguas subterráneas sufren también la mayor presencia de plaguicidas. Del Campo indica que "es el Gobierno el que tiene que controlar que los herbicidas no contaminen, porque el agricultor echa lo que le venden para acabar con las plagas".

En cuanto a la erosión edáfica, España presenta uno de los riesgos para elevados de los países de la OCDE. De hecho, la mitad de la superficie agrícola estaba entre 1987 y 2000 expuesta a riesgo moderado a extremo de erosión hídrica. Las causas de esta situación son, en las regiones meridionales, los frecuentes periodos secos seguidos de intensas precipitaciones que arrastran las capas fértiles por falta de vegetación que agarre la tierra. Otros factores del riesgo de erosión son las prácticas agrícolas inadecuadas, el cambio de uso del suelo, el abandono de tierras agrícolas y la conversión de bosques en pastos. Del Campo destaca el problema de abandono del campo en España y como consecuencia la erosión, ya que los cultivos "se convierten en vertederos".

El 30% del agua en Israel será desalada
En el paisaje israelí, predomina el desierto. Los habitantes, especialmente los de la costa, beben agua extraída de sus acuíferos y, en los últimos años, de la desalación. El 15% de sus recursos hídricos procede de desaladoras y en siete años podría ser entre el 30 y el 35%, según Avi Abraham Shaviv, del Instituto de Tecnología Technion. El agua desalada se empleará en la agricultura, ya que los precios están bajando y los acuíferos se están secando, apunta Shaviv, que participó en la Expo de Zaragoza invitado por la Casa Sefarad.

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