Domingo, 17 de Agosto de 2008

Se busca espía homosexual

El servicio de seguridad británico colabora con el principal grupo de presión del movimiento gay para reclutar homosexuales

EFE ·17/08/2008 - 18:16h

Los homosexuales son ya oficialmente bienvenidos a la profesión de James Bond hasta el punto de que el servicio de seguridad interior británico colabora con el principal lobby homosexual del Reino Unido para su reclutamiento.

Así lo asegura hoy el dominical The Sunday Times, según el cual el MI5, el servicio de inteligencia interior, ha contratado a Stonewall, principal grupo de presión del movimiento gay británico, para que le asesore sobre cómo fichar a más homosexuales.

Hasta comienzos de los años noventa, los homosexuales tenían prohibido ocupar ciertos puestos de alta seguridad por temor a que pudieran ser objeto de chantaje. Dos de los más destacados espías del llamado grupo de Cambridge, que pasó valiosos secretos diplomáticos y militares a los soviéticos durante la Segunda Guerra Mundial, Guy Burgess y Anthony Blunt, eran homosexuales.

El MI5 aparecerá ya este año en la guía que edita Stonewall y que menciona las empresas o instituciones donde las personas con esa inclinación pueden estar seguras de recibir buen trato.

Mayor aceptación 

Desde los sangrientos atentados terroristas del 7 de julio del 2005, el MI5 ha conocido una rápida expansión y sus efectivos se espera que lleguen a 3.500 a final de año frente a los 1.500 que tenía en el 2001.

El servicio de inteligencia se ha esforzado en reclutar a musulmanes británicos y a personas que hablan distintos idiomas asiáticos, pero no se sabía hasta ahora que hubiese intensificado también el reclutamiento de homosexuales. Ben Summerskill, director de Stonewall dijo al periódico que "en un plazo de diez o quince años, el perfil de empleo del MI5 corresponderá al de la moderna sociedad británica.

"No hay razón alguna para que su director general no sea un día un gay o una lesbiana", señala Summerskill. Stonewall ha asesorado al MI5 sobre cómo crear un ambiente laboral que anime a sus funcionarios homosexuales a sentirse cómodos al declarar abiertamente su condición.

El nuevo director general del MI5, Johathan Evans, que por pura coincidencia estudió en el mismo colegio que el director del grupo de presión homosexual, fue quien dio el visto bueno a la colaboración entre ambos.