Domingo, 17 de Agosto de 2008

Deferr, plata en suelo, el mejor olímpico español

El gimnasta español se convierte, junto a Joan Llaneras, en uno de los deportistas españoles más laureados de la historia al conseguir su tercera medalla olímpica

NOELIA ROMÁN ·17/08/2008 - 12:35h

Gervasio Deffer, feliz con su medalla de plata. AFP

Gervasio Deferr ya puede decir que es el mejor deportista olímpico español. Acumula dos oros y una plata, la que acaba de conseguir en Pekín, en el ejercicio de suelo, su especialidad.

El oro se lo ha llevado el chino Zou Kai, con una nota de 16.050 por los 15.775 del español, y el bronce, el ruso Anton Golotsutskov (15.725). "¡Qué difícil ha sido! ¡He pasado más nervios!", confesó Deferr, nada más recibir su nueva medalla.

"Pero estoy muy contento. Sigo ahí, agrandando la historia: tres Juegos, tres medallas. ¡Es una pasada!", señaló el gimnasta catalán que, a sus 27 años, no descarta competir en los próximos Juegos, los de Londres 2012 y acabar así de sacarse la espina de suelo.

Bicampeón olímpico en salto, en Sydney y en Atenas, Deferr aspiraba a lograr en su especialidad, maldita en los Juegos, su tercer oro. "Con la plata", dijo Deferr, "al menos me he sacado la espina de no sacar nada en suelo en unos Juegos".

Sus principales rivales, al suelo 

El gimnasta español, que se había metido en la final con la tercera mejor nota, sabía de la dificultad de la empresa. Pero las cosas se pusieron muy de cara cuando sus dos principales rivales, el campeón del mundo, Diego Hypolito, y el rumano Marian Dragulescu, que entró con la segunda mejor nota en la final, se cayeron en sus ejercicios.

El brasileño lo hizo en la última diagonal de su arriesgado y espectacular ejercicio y, desesperado, llorando, abandonó el tapiz sin concluir. Dragulescu también topó con el suelo en la diagonal que sucedió a su espectacular entrada. El campeón del mundo recibió un 15.200. El rumano, un 14.850. Estaban fuera de las medallas.

"Verlos caerse me metió más presión", confesó Deferr. "Pero después pensé que sólo tenía que hacer bien mi ejercicio para lograr medalla", concluyó el gimnasta, que recibió la felicitación telefónica del Rey Juan Carlos y del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. La infanta Cristina, presente en el pabellón, le saludó personalmente.