Domingo, 17 de Agosto de 2008

Una noche en vela

El color de la gesta depende aún de si se invalida el oro danés por competir en un barco croata

MIGUEL ALBA ·17/08/2008 - 11:19h

El equipo alemán de 49er compuesto por Jan Peter y Hannes Peckolt y el español, compuesto por Iker Martinez y Xabier Fernandez, en acción en el Centro de Vela Olímpica de Qingdao (China)

Fue un sonido seco. El mismo que se escucha al abrir una lata de bebida pero elevado a la enésima potencia. "Xabi, han roto, han roto los daneses", gritaba Iker, mientras el 49er de Warren e Ibsen regresaba apresuradamente a puerto en busca de consuelo. Su rotura del mástil abría a opción del oro a cuatro embarcaciones, entre ellas la española, distanciados por apenas cuatro puntos.

Antes de que el 49er danés llegara a puerto, el barco de Iker y Xabi volcaba en un campo de regatas sacudido por unas condiciones impropias del histórico de meteorología en Qingdao: 16 nudos y olas de dos metros. "Xabi, suelta la maniobra. Arriba, joder, arriba". En esa vuelta a la realidad del barco, los regatistas españoles hicieron un rápido balance de la situación. "Íbamos novenos", explica Iker, "así que peor no nos podían ir las cosas".

Sin embargo, en la recapitulación de daños de la pareja española apareció un nuevo elemento tan extraño como sorprendente. De repente, un 49er con bandera croata aparecía en el campo de regatas ciñendo en busca de la boya de barlovento. "¿Qué cojones hacen los croatas navegando?".

Remontada

La pregunta de Iker se quedó en el aire, mientras él y Xabi comenzaron una remontada en la que en los siguientes cuatro tramos (dos ceñidas y dos popas) conocieron todos los estados posibles: de la nada, al bronce, la plata y el oro. Su triunfo en la Medal Race (regata que puntúa doble entre los diez primeros de la clasificación general) les servía para revalidar el título que lograron en Atenas. Entonces, Iker y Xabi amarraron su 49er y celebraron, como mandan los cánones de la vela, su triunfo. Un baño en el pantalán del puerto olímpico griego junto a Jane Abascal, su entrenador, y José María Benavides,uno de los máximos responsables de la vela.

Reclamaciones

El domingo, sin embargo, todo fue contradictorio. Asegura una máxima de la vela que las regatas se ganan en el mar y se pierden en tierra. Iker y Xabi se dirigieron de inmediato a la sala de protestas para oficializar una reclamación por la navegación del barco croata. En realidad, el patrón y el proel de la embarcación plavi resultaron ser la pareja de regatistas daneses que, tras romper el mástil, tomaron prestado el barco croata -les une una gran amistad con los regatistas de este país- para finalizar la prueba en séptima posición.Entonces, la máxima se hizo ley. Iker y Xabi se convertían en plata a tan sólo dos puntos de la pareja danesa, mientras que los alemanes sumaban el bronce. Enseguida, Jordi Lamarca, responsable de reglamento español, comenzó, junto a Iker, las argumentaciones, reglamento en mano, para la descalificación de la pareja danesa. A la protesta se unieron el equipo alemán y el propio equipo de medidores que consideran la acción de la pareja danesa como ilegal. Después de seis horas de vista, el comité de regatas decidió trasladar su decisión final a primera hora del lunes. Entonces, Iker y Xabi deberían transformar su plata en oro.

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