Domingo, 17 de Agosto de 2008

Tomescu gana el maratón, Radcliffe vuelve a fallar

La atleta rumana gana con un crono de 2 horas, 26 minutos y 44 segundos. La británica se tuvo que conformar con el vigésimo tercer lugar

AGENCIAS ·17/08/2008 - 08:25h

Constantina Tomescu se aleja del grupo camino del oro en la maratón. EFE

La rumana Constantina Tomescu se proclamó campeona olímpica de maratón en Pekín tras imponerse con un cronómetro de 2 horas, 26 minutos y 44 segundos, en una prueba en la que mandó desde el kilómetro 22, y donde la keniata Catherine Ndereba se llevó la plata, repitiendo su actuación de Atenas, y el bronce correspondió a la china Chunxiu Zhou.

Tomescu, que logra así el primer oro para su país en estos Juegos, lanzó el ataque que la permitió correr en solitario en el kilómetro 22, cuando parecía que no tendría peligro alguno, pues aún era demasiado pronto. Sin embargo, poco a poco, la rumana fue adquiriendo una ventaja que acabó siendo insalvable.

La europea, campeona del maratón de Chicago en 2004, y tercera clasificada en el de Londres del pasado año, entró al Nido pekinés entre la ovación de miles de aficionados, que se levantaron de sus asientos para reconocer el gran trabajo de la atleta rumana.

Por su parte, las españolas firmaron una decepcionante actuación en la que Yesenia Centeno, la mejor clasificada, acabó en el puesto número 45, a más de 9 minutos y medio de la campeona.

La plusmarquista mundial y una de las grandes favoritas al triunfo final, la británica Paula Radcliffe, se tuvo que conformar con el vigésimo tercer lugar, a más de cinco minutos de la rumana, después de que su escasa preparación antes de los Juegos por una fractura de estrés le haya impedido llegar en las mejores condiciones impidiendo que se tomara la revancha de lo sucedido en Atenas.

Y eso que la prueba siempre tuvo a la británica, campeona del mundo de la distancia, como protagonista, tirando del grupo de cabeza con una facilidad asombrosa. Flanqueada por las atletas chinas, Radcliffe, no tuvo problemas para imponer el ritmo de la prueba, que se vio alterada muy pronto.

A penas se había alcanzado el kilómetro cinco, y la estadounidense Deena Kastor, medalla de bronce en los Juegos de Atenas, se vio obligada a abandonar por culpa de problemas físicos. La escasa lluvia que posteriormente aparecería aún no había hecho acto de presencia, pero el grupo de las elegidas pronto comenzó a formarse.

Discreta actuación española 

En cuanto a la representación española, Alesandra Aguilar y María José Pueyo se descolgaron de la cabeza de carrera cuando no se había alcanzado el primer tercio de la misma; mientras que Yesenia Centeno, que no acudió con la mejor marca de las tres, permaneció en la parte delantera de la carrera.

Con Radcliffe y Tomescu tirando del grupo, Centeno supo medir el esfuerzo para sentirse a gusto durante la primera mitad del recorrido. Pero fue ahí cuando se desinfló la española que comenzó perdiendo muy poco tiempo cuando se rozaba el kilómetro 25.

Fueron sólo unos segundos que acabaron convirtiéndose en un mundo, pues Centeno entró en meta a 9:41 de Tomescu. Las otras dos españolas, Aguilar y Pueyo llegaron muy lejos de las mejores, a más de 12 y 21 minutos, respectivamente.

Mientras tanto, con Radcliffe ya fuera de la pelea, Tomescu proseguía con su exhibición y sólo le hizo falta vislumbrar el Nido a lo lejos para adoptar las alas que todo atleta se coloca cuando ve el final de la carrera de cerca. A la conclusión sacó 22 segundos a Ndereba y uno más a la china Zhou, que se batió en un bonito sprint final con la keniata.

 

Radcliffe vuelve a pinchar en los Juegos

La británica Paula Radcliffe sigue reñida con los Juegos Olímpicos, una competición que se le resiste y en la que, por unas causas o por otras, no consigue hacer valer su condición de plusmarquista mundial de maratón.

En Pekín 2008 salió entre lágrimas, como en Atenas 2004. En la capital griega llegaba pletórica, como gran aspirante al oro, y tuvo que abandonar a los 36 kilómetros al no soportar su organismo los efectos de unos antiinflamatorios, y en la china amagó incluso con la retirada con problemas físicos y su esfuerzo tan sólo le reportó el vigésimo tercer puesto.

Campeona mundial de maratón en Helsinki 2005 y ganadora de grandes pruebas de la distancia como en Londres (2002, 2003, 2005 y 2007), así como plata en los 10.000 metros de los Mundiales de Sevilla'99, a Radcliffe los Juegos se le resisten.

Fue quinta en los 5.000 metros de Atlanta'96, cuarta en los 10.000 de Sydney'00, y si en Atenas'04 se retiró llorosa del maratón que terminaba en el mítico estadio Panathinaiko, en Pekín nuevamente los problemas físicos lastraron su sueño cuando peleaba por cazar a la rumana Constantina Tomescu, a la postre campeona.

Ya el año pasado, tras nacer su hija Isla el 17 de enero, tuvo que ser intervenida por una fractura por estrés cerca del pubis, y esta temporada no pudo correr en Londres y cuando trataba de preparar los Juegos sufrió en mayo una pequeña fractura de estrés en el fémur izquierdo que le hizo ser seria duda.

La británica, de 34 años, finalmente estuvo en Pekín y trató de ser protagonista, de una forma mucho más prudente de lo que suele, y no pudo otra vez con los Juegos y terminó llorosa de nuevo.

"Estaba realmente dolorida. Hubo un momento en el que tuve que parar para estirar. No era un dolor agudo, porque si no hubiera tenido que parar definitivamente. Sentía que corría con una sola pierna, porque con la derecha no podía", explicó luego más tranquila en la zona mixta del estadio Nacional de Pekín.

La británica, quien admitió que antes de los problemas no se veía en forma como para atrapar a Tomescu porque "no podía correr a ese ritmo", señaló, sobre el futuro: "Ahora tengo los dedos cruzados para ver qué pasa en Londres 2012".