Sábado, 16 de Agosto de 2008

Estados Unidos atropella a España

NOELIA ROMÁN ·16/08/2008 - 18:28h

EFE - El español Rudy Fernandez y Kobe Bryant, en una acción del encuentro.

Un partido de All Star, una fiesta de las grandes se dieron ayer Kobe, Lebron y sus amigos, con Gasol, Calderón y toda la selección. Los estadounidenses les invitaron a una copa y los campeones del mundo se tomaron dos. Y el efecto fue tan contundente y tan inmediato que cuando los muchachos de Aíto García Reneses quisieron participar del jolgorio, Estados Unidos ya había hecho toda una exhibición. La tunda fue tan humillante (82-119) y la actitud de los españoles tan reprochable que, por más que no hubiera en juego más que la primera posición del grupo, un puesto que no siempre asegura el mejor cruce, a los chicos de oro les conviene una reflexión. "Nos han arrasado", constató el seleccionador. "No estoy contento con la intensidad y la concentración demostradas en el principio", se quejó.

Con las miras puestas en cotas mayores, los dos principales candidatos al título se habían regalado un partido de lo más plácido. Lo fue para Estados Unidos, que apenas encontró resistencia del otro lado de la cancha, y no menos para España que, con las cosas claras desde el inicio, no se desgastó en esfuerzos inútiles, ni siquiera en preservar el orgullo, que había perdido antes del descanso, cuando Kobe y sus muchachos dominaban ya por 20 puntos (36-56).

Lejos de presentarse como los campeones del mundo, Gasol y compañía se ofrecieron como mera comparsa, un equipo amigo que apenas hace y que dejar hacer. Y aunque lo sospechaban, convencidos como estaban de que España no mostraría sus cartas a las primeras de cambio, los estadounidenses acogieron con regocijo el tremendo regalo y ofrecieron una exhibición de poderío físico y superioridad que despeja dudas, por si alguien las tenía. Que si un robo por aquí , que si un mate por allí, que si un triple por allá (encestaron todos los que no habían metido en partidos anteriores)... que si ahora Kobe, que si luego Lebron, y después armelo Anthony..., lo que quiero y cuando quiero, viva el contraataque.

Jugando así, con esa fluidez y ese acierto, será difícil que alguien pueda batir a este equipo, muy superior en físico y en talento. Pero será igual de difícil que, cuando las cosas se pongan serias y todo se juegue a una carta, los pupilos de Mike Krzyzewski topen con un rival tan manso como España, que regaló 28 balones, una auténtica sangría, una barbaridad.
Encajar 61 puntos al descanso no es de recibo, por más que Aíto tratase de esconder sus cartas pensando en un enfrentamiento de más calado. Sólo en la final podrían volverse a ver las caras españoles y estadounidenses, si cruzan de nuevo sus caminos. Pero lo de ayer no sirvió siquiera de ensayo. Los campeones del mundo no probaron nada. Ni su afamada defensa, que no apareció por ninguna parte. Ni la carta de Ricky, como despertador del equipo. Ni siquiera algún duelo personal, que animara un encuentro tan exento de emoción que los aficionados chinos, eufóricos con la victoria de su equipo sobre Alemania, se buscaron sus propios divertimentos.

 "Perder así no hace ninguna gracia"

Gasol admite el malestar del equipo, que aguarda a Croacia como rival en cuartos 

Europeo de Belgrado, año 2005. España se juega la medalla de bronce con Francia y el marcador refleja un sonrojante 98-68 a favor de los galos. Adiós al tercer puesto y también a Mario Pesquera, el seleccionador. Desde entonces, desde aquella derrota que hirió el orgullo del grupo y lo proyectó hacia sus mayores logros, no había perdido la selección por una diferencia tan abultada. "Perder así no hace ninguna gracia, no sienta nada bien", admitió, con cara de circunstancias, Pau Gasol. "Somos un equipo ganador y nos duele perder de esta manera", prosiguió Navarro. "Espero que esto nos sirva de lección para centrarnos, pensar en lo que hemos hecho mal y en lo que debemos hacer mejor en los próximos partidos", añadió el pívot de los Lakers.

El más inmediato, el del lunes, ante Angola, otro banco de pruebas para los cuartos de final cuyos emparejamientos ya se perfilan. Si Australia no gana a Lituania, invicta hasta ahora, España se cruzaría con Croacia, que mañana se mide a Irán. "Reconocer la realidad es el primer paso para recuperarse, estar frescos para los cuartos y tener mejores sensaciones que ante China y Alemania", apuntó Aíto García Reneses. "Se nota la presión de los Juegos y, aunque no hemos salido derrotados de antemano, sí nos ha faltado frescura", razonó el seleccionador, tras elogiar "las ganas de imponerse con más contundencia ante los rivales más importantes" mostradas por los Estados Unidos.