Sábado, 16 de Agosto de 2008

El sueño de Paquillo duró 15 kilómetros

El granadino se clasificó séptimo en los 20 kilómetros marcha al no poder responder al ataque de Jefferson Pérez

IGNACIO ROMO ·16/08/2008 - 08:14h

Paquillo Fernández, al término de la prueba en el Estadio Nacional de Pekín. EFE

Amaneció una hermosa mañana en Pekín porque el atletismo ha traído un cielo azul que no habíamos visto antes en los Juegos. Era un día ideal para la prueba de los 20 kilómetros marcha. Sol, pero no mucho calor y un grado de humedad bajo.

En la mañana de la esperanza para el deporte español, todas las ilusiones estaban depositadas en ese genial atleta de Guadix (Granada), uno de los más grandes de la historia de nuestro atletismo. Pero a Paquillo le fallaron las fuerzas. No pudo responder al ataque decisivo, perdió puestos y llegó a la meta en séptima posición.

La prueba siguió las pautas previstas. En los primeros kilómetros, los tres grandes favoritos, el italiano Brugnetti (actual campeón olímpico), el ecuatoriano Jefferson Pérez (campeón del mundo) y Paquillo Fernández fueron los más visibles en la cabeza del grupo. El ritmo era vivo y lo imprimían generalmente el español y el italiano.

El grupo, aún compuesto de 20 unidades, cruzó la señal de los 10 kilómetros en un parcial de 40: 42 (a un ritmo de 4:04 por kilómetro). Entonces, como si el paso del ecuador (nunca mejor dicho en el caso de Jefferson Pérez) de la distancia hubiera despertado las conciencias, el ritmo se fue avivando. Entre los kilómetros 10 y 12 se marchó a un tren de 3:57 el kilómetro.

Cambio de ritmo

El desenlace de la prueba arranca en el kilómetro 15. En ese punto, Jefferson Pérez protagoniza un cambio de ritmo espectacular, imprime un ritmo de 3:45 en el siguiente kilómetro y rompe el grupo de ya de forma definitiva. Paquillo intenta responder en los primeros instantes pero pronto se adivina que no puede seguir el ritmo. "Me ha faltado energía", reconocería más tarde.

El hachazo del marchador ecuatoriano iba a decidir las medallas. Sólo le respondieron el ruso Borc hin y el australiano Tallent. Y Jefferson Pérez pronto se dio cuenta de que el ruso iba fuerte. Borchin protagonizó otro cambio de ritmo (3:42 fue su parcial del kilómetro 17) y ya se quedó solo. Logró la victoria con un crono de 1h19:01, por delante de Pérez y del australiano Jared Tallent, que logró una sorprendente medalla de bronce. Paquillo fue séptimo a 1:31 de Borchin Y Juan Manuel Molina, duodécimo, a 2:24 del vencedor.

Una vez acabada la prueba, Paquillo, que no ofreció ninguna excusa, reconoció que ahora necesitará tiempo para la reflexión. El fín del ciclo olímpico requiere una nueva planificación, diferentes horizontes y metas de otro tipo. Ayer dio alguna pista. "El año que viene voy a participar en alguna prueba de 50 kilómetros". En marzo cumplirá 32 años: un momento excelente para el salto de distancia.