Sábado, 16 de Agosto de 2008

Marta invita a soñar

3.000 obstáculos: La palentina ya está en la final, donde Galkina y Jepkorir deben jugarse el oro

IGNACIO ROMO ·16/08/2008 - 00:06h

REUTERS - Marta, en su serie de 3.000 obstáculos de ayer.

Parece increíble que Marta Domínguez estuviese corriendo ayer su tercera prueba de 3.000 metros obstáculos, una especialidad que desconocía hasta hace dos meses. La atleta palentina, que ha escogido esta distancia por eliminación (odia los 10.000 metros y tiene a las imbatibles etíopes en los 5.000), ya está en la final. Será mañana, a las 15,30.

Marta corrió con inteligencia. Gastó lo justo (podía haber reservado incluso algo más de energía para la final) pero mostró a sus rivales que han de contar con ella. Y lo cierto es que había inquietud por comprobar su estado físico. Marta, que es la campeona europea de campo a través, arrastraba, desde hace un mes, unas molestias en un glúteo, algo así como una sobrecarga que se manifestaba de forma especial cada vez que trabajaba la técnica del salto de obstáculos. Sin embargo, ayer las dudas quedaron resueltas.

Ni hablar de medallas

Fue de menos a más. Cronometró en 4.42 los primeros 1.500 metros (ecuador de la prueba). La segunda mitad lo hizo en 4:40. Su crono final fue de 9:22.11, rozando el récord de España que ella misma estableció hace un mes en Barcelona. Todo eso justifica su felicidad nada más cruzar la meta, porque Marta sabe que tiene opciones de podio. Aun así no se impone presión. "Yo nunca he hablado de medallas", recalcó por si alguien está esperando para criticarla en caso de no alcanzar un metal.

¿Cuáles son las posibilidades reales de Marta? El análisis de sus rivales en la final sitúa a dos atletas un peldaño por encima. Son Galkina (que ha corrido este año en 9:08 frente a los 9:21 de Marta) y a la keniana Eunice Jepkorir, que ha sido cronometrada en 9:11. Así las cosas, Marta queda integrada en un grupo que se peleará por el bronce. Lo componen las otras dos rusas Volkova y Petrova) y la keniana Ruth Nyangau. Las tres superan ligeramente en el ranking a Marta, pero ninguna posee su tozudez competitiva. Decidido: Marta huele a bronce.

Galkina, directa al oro

En la primera de las series tuvimos el placer de observar a una de las corredoras más elegantes del planeta. Y de las más decididas. La rusa Gulnara Galkina se paseó por la pista como una bailarina. Su zancada, llena de ligereza, imprimió un ritmo suave pero demoledor, que le hizo ganar con una autoridad soberbia. Galkina cubrió los tres kilómetros de la prueba, por orden, en 3:02, 3:08 y 3:05. Ni siquiera la keniana Nyangau fue capaz de seguirla. Galkina envió su aviso. El oro es mío. Correr en 9:15 como lo hizo la rusa sólo es para elegidas.