Viernes, 15 de Agosto de 2008

Filtrar noticias a un medio: 300.500 euros

Economía diseña una norma que ve infracción muy grave facilitar datos relevantes de cotizadas a periodistas concretos

ANA TUDELA ·15/08/2008 - 22:54h

El Ministerio de Economía ha diseñado un antídoto contra la tentación de contar a medios de comunicación objetivos y cifras de la empresa en la que se trabaja si esta cotiza en bolsa. Convertirse en el garganta profunda de un periodista puede acabar costando a un administrador o directivo de una cotizada una multa de hasta 300.500 euros, así como la suspensión e inhabilitación del cargo.

La firma en sí también corre el riesgo de ser sancionada si "comunica información relevante de forma selectiva" a "periodistas y, en general, profesionales de los medios", antes de ponerla en conocimiento del mercado. La infracción se considerará grave o muy grave dependiendo del efecto que la información filtrada pueda tener en la cotización.Así lo recoge el Proyecto de Orden que ha elaborado la Dirección General del Tesoro y Política Financiera, dependiente de Economía, para desarrollar el artículo 82 de la Ley del Mercado de Valores.Se coloca así a los profesionales de los medios al mismo nivel de riesgo que si se comunica una información relevante a "determinados inversores o accionistas, tengan o no una participación significativa en el capital de la entidad" y a los "analistas de inversiones".

El proyecto de orden endurece el espíritu de la propia Ley del Mercado de Valores, que habla de que la comunicación al árbitro bursátil "deberá hacerse simultáneamente a su difusión por cualquier otro medio".

En el caso de las empresas, de considerarse infracción muy grave, puede suponer una multa de hasta el 5% de los recursos propios o 600.000 euros. La compañía puede ver además suspendidas o limitadas sus actividades en los mercados de valores durante cinco años o excluidos sus títulos de cotización.

El intento frustrado de Conthe

Antes incluso de que una página empiece a llenarse de letras, alguien enterado de la información se ha comunicado con el periodista, ya sea a través de una rueda de prensa, un comunicado, una entrevista o la llamada inquietante de un desconocido con voz metálica. Pero el poder de determinada información para afectar a un valor cotizado ha llevado a los reguladores a buscar una fórmula de control. Lo intentó la carta borrador que Manuel Conthe, entonces presidente de la CNMV, envió a las compañías cotizadas en diciembre de 2005 y que las instaba a comunicar su intención de reunirse con los medios, definir el turno de preguntas y las posibles respuestas para que una respuesta espontánea incluyese información relevante. Diferentes asociaciones de periodistas alertaron de un intento de censura previa y, tras una reunión con la CNMV, lograron que el párrafo desapareciese.

El ministro de Economía entonces y ahora, Pedro Solbes, apoyó en 2005 la propuesta de Conthe argumentando que lo que intentaba era comunicar una práctica existente en los Estados Unidos. Ahora su propio ministerio vuelve a la filosofía del regulador bursátil estadounidense, la SEC. En esa misma línea, el proyecto de norma define otras condiciones para las empresas sobre cómo, qué y cuándo considerar que se debe dar una información relevante.

El presidente de la Asociación de la Prensa, Fernando González Urbaneja, en declaraciones a Europa Press, valoró "positivamente" la orden por estimar que evitará "filtraciones interesadas" en alterar el precio de un título. La medida, comentó, podría evitar informaciones como la que apuntó al interés de un grupo mexicano en el 20% del Popular, que disparó la cotización sin que se haya probado la existencia de dicha sociedad, denominada Blueprime.