Viernes, 15 de Agosto de 2008

Phelps, nuevo récord, sexto oro

Tras su victoria en los 200 metros estilos, se acerca un poco más a su pretendida proeza: ocho oros, tantos como pruebas nadará en Pekín

NOELIA ROMÁN ·15/08/2008 - 08:11h

El nadador estadounidense Michael Phelps posa con su medalla de oro junto a Ryan Lochte, bronce, y el húngaro Laszlo Cseh, plata. EFE

A un paso de Spitz y a dos de la gloria. Michael Phelps se ha colgado su sexto metal dorado, en los 200 metros estilos, y, con un nuevo récord para la historia, se acerca un poco más a su pretendida proeza: ocho oros, tantos como pruebas nadará en Pekín.

En menos de dos minutos (1:54.23), el fenómeno de Baltimore, el hombre de estos Juegos, pasó por todos los estilos de la natación y, con su apabullante dominio, certificó lo que nadie duda: que es, de largo, el mejor de cuantos se lanzan cada día a la piscina. Ni siquiera su compatriota Ryan Lochte, el nadador que le había tosido en las pruebas de selección estadounidenses, pudo esta vez hacerle sombra.

Agotado por la batalla que minutos antes había mantenido con Aaron Peirsol por el reinado de los 200 metros espalda, Lotche vio cómo el húngaro Laszlo Cseh se interponía entre él y Phelps, que, en cada piscina, le sacó medio cuerpo de ventaja. Phelps nadó siempre en tiempos de récord, casi medio segundo por debajo de su propia plusmarca, que acabó rebajando en casi seis décimas.

Su registro, ese fabuloso 1:54.23, ridiculizó la marca con la que él mismo se había impuesto en los Juegos de Atenas, casi tres segundos más lenta. "La carrera de mañana será probablemente la más importante", dijo Phelps, en alusión a los 100 metros mariposa, la carrera que le puede conceder su séptimo oro e igualarlo con Mark Spitz. El fenómeno de Baltimore, que se clasificó para la final minutos después de lograr su sexto oro y ganando su serie, sabe que será la más dura.

Es la prueba que menos domina y su compatriota y plusmarquista mundial, Ian Crocker, le espera para apartarle de su sueño. A ellos, se ha unido el serbio Milorad Cavic, que marcó el mejor tiempo de las semifinales. "La victoria es posible", aseguró Cavic, consciente de que la motivación que mueve a Phelps. La jornada matutina se ha abierto con el récord del mundo de Lotche en los 200 espalda masculinos (1:53.94) y el de la estadounidense Rebecca Soni, en los 200 braza (2:20.22).