Jueves, 14 de Agosto de 2008

Los otros ‘mares muertos’

El exceso de nutrientes, que provoca un déficit de oxígeno en el mar, ha acabado con la vida marina en 405 zonas del litoral en todo el mundo. La costa de A Coruña y Bilbao, y la ría San Martín (Cantabria) están entre las áreas afectadas 

MARÍA GARCÍA DE LA FUENTE ·14/08/2008 - 21:45h

Clicar para ampliar. PÚBLICO

El oxígeno es esencial para la vida, y aunque hay organismos capaces de vivir sin él, su ausencia conlleva un declive en la fauna y la flora. Así, en el mar la falta de oxígeno en los fondos provoca zonas muertas, un problema que crece año a año. Entre 1995 y 2007 el número de áreas marinas costeras sin oxígeno se ha incrementado en un 33%, según un estudio del Instituto de Ciencias Marinas de Virginia (EEUU), publicado en la revista Science. Los autores, Robert Díaz y Rutger Rosenberg, han identificado 405 zonas marinas muertas en el mundo y apuntan a dos causas principales: el exceso de fertilizantes en la agricultura y la quema de combustibles fósiles.

De las 405 zonas negras, España cuenta con tres en su litoral: la costa de la ciudad de A Coruña, la ría San Martín en Torrelavega (Cantabria) y el estuario de Bilbao. Las tres áreas presentan un exceso de nutrientes derivado de actividades industriales y tratamiento inadecuado de residuos en zonas urbanas.

Este déficit de oxígeno o anoxia no es un proceso natural, sino que se debe a la acumulación de materia orgánica. A simple vista, las aguas se vuelven verdes como consecuencia del aumento de algas y vegetación costera que crece gracias al aumento de nutrientes, sobre todo nitrógeno y fósforo. Este fenómeno, denominado eutrofización, conlleva un aumento del fitoplancton, pero lo que no se ve es el descenso del nivel del oxígeno disuelto en los fondos, lo que termina provocando una muerte de la flora marina. La paradoja es que el empacho por nutrientes acaba con la biodiversidad, ya que los microorganismos no son capaces de absorberlos todos.

Aumento exponencial

El crecimiento de las zonas muertas en el océano ha sido "exponencial" a lo largo de los últimos 50 años, destacan los investigadores. En los años 60 del siglo XX se registraron 49 zonas escasas en oxígeno, en los 70 subieron a 87, en los años 80 se duplicaron hasta 162, y en el anterior estudio, en 1995, se detectaron 305. En los últimos doce años se han añadido 100 hasta alcanzar 405, que suman 245.000 kilómetros cuadrados, la mitad del tamaño de España.

La carencia de oxígeno provoca serias consecuencias ecológicas. De hecho, Díaz y Rosenberg consideran que es el fenómeno "clave" en el deterioro de los ecosistemas marinos, por delante de la sobrepesca y la pérdida de hábitats. "No hay ninguna otra variable con tanto impacto ambiental que haya cambiado de forma tan drástica y en un plazo tan corto de tiempo la costa", afirman los científicos.

A pesar de ser tan dañino para los ecosistemas marinos, la ausencia de oxígeno no es motivo de preocupación hasta que no afecta a especies pesqueras, lamentan los autores. El Mar Báltico, el área más afectada, ha perdido un 30% de su biocapacidad para mantener la vida en sus aguas, lo que ha provocado a su vez un descenso de las pesquerías.

La solución a este grave impacto ambiental es impedir que los fertilizantes y residuos lleguen al mar, y el resultado se observa en la recuperación del ecosistema. En el Mar Negro se redujo en la década de 1990 el vertido de sustancias químicas empleadas en la agricultura y la anoxia desapareció, aunque con una nueva expansión de la agricultura ha resurgido, explican los investigadores.

Jordi Camp, del Centro de Investigaciones Marinas de Barcelona (CSIC), explica que entre las soluciones a este problema destacan la depuración de las aguas residuales y la dispersión de los vertidos a través de emisarios, porque tan importante es lo que se tira como dónde acaba.

Robert Diaz, co-autor de la investigación

¿Cuáles son las causas de la aparición de las zonas marinas muertas?
La primera se debe en la mayoría de las áreas al exceso de nitrógeno y fósforo. Hace entre 30 y 20 años el gran incremento de nutrientes con estos elementos procedía de las desembocaduras de los ríos y los vertidos de residuos urbanos, pero con las plantas de tratamiento se resolvieron en la mayor parte de las costas. Ahora el problema principal son los nutrientes aportados por los fertilizantes y productos químicos agrícolas que se vierten a través de los ríos al mar y las zonas industriales.

¿Cómo se llega al déficit de oxígeno en el mar?
Cuando la cantidad de nutrientes es excesiva se depositan en el fondo y los microorganismos no son capaces de comérselo todo. Se crean dos estratos en la columna de agua y el oxígeno no se renueva, y los organismos que pueden huyen, pero las algas acaban muriendo.

¿Qué zonas son las que se encuentran en peor estado por déficit de oxígeno?
El Mar Báltico es la zona marina muerta más grande, con 80.000 km2; seguida del Golfo de México (22.000 km2); y el Mar de China (15.000 km2).

¿Cuáles son las soluciones para recuperar estás áreas marinas?
Ésa es la gran pregunta y la respuesta parece simple: detener el nitrógeno que se vierte al mar. Los científicos tenemos que encontrar la forma de fijar el nitrógeno a la tierra, los agricultores deben dejar de verter los fertilizantes al mar, y es preciso hacerlo ya, porque si no se hace nada en una década se va a triplicar el número de zonas muertas. El proceso va muy rápido.