Jueves, 14 de Agosto de 2008

De la barca de pesca a Pekín

Fortunato Pavarica es el primer angoleño en competir en unas pruebas olímpicas de canoa

ANDREA RODÉS ·14/08/2008 - 08:29h

A. RODÉS - Fortunato Pavarica, con su canoa a hombros.

Las gotas de sudor resbalan por el torso desnudo de Fortunato Pacavira, el primer atleta angoleño que competirá en unas pruebas olímpicas de canoa. Es mediodía y la canícula en Pekín es casi insoportable. "Aguanto bien el calor", dice Pacavira, que acaba de salir del agua.

Fortunato, de 30 años, sabe muy bien lo que es pasar calor remando. "Empecé a salir al mar con 14 años", dice. Durante una década fue un humilde pescador en la isla de Luanda, en la costa Atlántica, junto a la capital de Angola. Como otros niños de su edad, Pacavira salía a pescar en una barca tradicional, a la que arrancó la vela, remando de manera parecida a como hace ahora sobre una canoa de competición.

Después de diez años saliendo a remar en busca de lenguados, garoupas y peces espadas, -no siempre pescaba los suficientes para ir a vender al mercado-, es fácil entender de donde saca Pacavira la fuerza para levantar la canoa sólo con un brazo. "Si tuviera los brazos más largos remaría mejor, dice sonriendo. Su baja estatura -mide un 1,70 escaso- llama la atención al lado de los remadores alemanes y húngaros.

Durante diez años fue un humilde pescador, luego se pasó al taxi 

Al oír esto, su entrenador, Francisco Fernandes, salta enseguida para animarle. "La ventaja de Pacavira es que es más ágil y rápido", dice, en un portugués meloso. Fernandes fue quien convenció a Pacavira para que viniera a entrenarse a su club deportivo en la isla de Luanda, hace cinco años. Por aquel entonces, había abandonado la pesca para ser candongueiro, conductor de taxi.

"A mí me gustaba el kayak", confiesa. Pero Fernandes le sugirió cambiarse a la canoa, porque el estilo de remo era más parecido al de la embarcación tradicional de pescador a la que estaba acostumbrado y porque África no tenía atletas en esta modalidad. En el último año, Pacavira participó en la Copa del Mundo, en Alemania, y en los Campeonatos panafricanos, consiguiendo clasificarse para los Juegos de Pekín.

La primera prueba se disputa el próximo 18. "No aspiro a ganar ninguna medalla", dice Pacavira. Su objetivo es superar a Siboniso Cele, el canoista surafricano, que le arrebató el primer puesto en los campeonatos panafricanos de Kenia. Además, la delegación angoleña le ha prometido una bonificación si consigue una buena posición en la carrera. Por competir en Pekín, Pacavira recibirá un subsidio de 4.000 dólares (2.600 euros), pero cuando se entrena en su país no cobra nada. "En Angola no se puede vivir del deporte", concluye.