Jueves, 14 de Agosto de 2008

Etoo no puede empezar mejor

Barça 4 - Wisla 0. Guardiola le alineó en el debut azulgrana de la temporada en la previa de la Champions y marcó dos goles

RUT VILAR ·14/08/2008 - 00:08h

No hubo color en el Camp Nou. Vaya, sí, hubo uno: el amarillo que anoche lucieron los jugadores del

Barça. Los polacos llegaron con dos uniformes, uno rojo y otro azul, lo que obligó al equipo azulgrana a utilizar la segunda equipación. El conjunto de Guardiola dominó a placer al Wisla de Cracovia en el debut del técnico en el estadio y dejó casi sentenciada esta eliminatoria previa de acceso a la Liga de Campeones. Gracias, en parte, a los goles de un jugador que tenía pie y medio fuera del equipo, Samuel Etoo.

El Barça fue de más a menos. Controló la posesión del balón de forma apabullante. Los de Guardiola pusieron el juego, los goles y las oportunidades, sobre todo en el primer tiempo. El único peligro por parte de los polacos llegó tras errores puntuales de la defensa catalana. El delantero del Wisla, Pawel Brozek, no aprovechó ninguna de estas opciones. Fue tal la superioridad azulgrana, que apenas necesitaron aplicarse en la presión defensiva que tanto ha trabajado Guardiola.

El Barça, al ataque

El técnico hizo una declaración de intenciones colocando a Pedro en el once inicial en lugar de un centrocampista. El canterano no defraudó. Formó dupla con Alves por la derecha, la banda más activa del ataque azulgrana en la primera parte, a la que se sumó Xavi como interior en los minutos iniciales. La vocación ofensiva de dichos futbolistas provocó la primera corrección de Guardiola, que situó a Keita en ese ala para hacerle la cobertura al lateral brasileño. Iniesta se colocó entonces de mediocentro, e hizo evidente su polivalencia.

El primer gol del Barça llegó de las botas de Etoo. El camerunés aprovechó un pase en profundidad de Márquez. El Camp Nou respondió con gritos de “Etoo, Etoo”. Xavi marcó el segundo de chut desde la frontal. Antes del descanso, el Barcelona desaprovechó un par de ocasiones claras. Precisamente, de los dos goleadores, la primera de Xavi y la segunda, de Etoo.

El segundo tiempo no podía comenzar mejor para el Barcelona. Henry firmó un gol marca de la casa superando por arriba al portero Pawelek. El francés se marchó luego al banquillo entre los aplausos del público.

Levantó el pie

El Barça levantó el pie del acelerador, probablemente, obligado por el desgaste físico a estas alturas de temporada. Aún así, el equipo azulgrana acabó aburriendo a los polacos con tanto toque y marcando otro gol, de nuevo obra de Etoo, que devolvió así la confianza a Guardiola.

El único lunar de la noche fue la lesión de Alves en el hombro en los últimos minutos. El resto fue coser y cantar, sin desafinar.