Miércoles, 13 de Agosto de 2008

Javier Gómez Bermúdez

Juez de la Audiencia Nacional. Presidió el juicio del 11-M. 

RAFAEL REIG ·13/08/2008 - 21:46h

¿Qué libro recomienda?

El Quijote, de Miguel de Cervantes.

¿Cuál desaconseja en verano?

En Teorema del Loro, de Denis Guejd.

¿Y este año qué va a leer?

Ángeles Rebeldes, de Robertson Davies.

Yo no me habría atrevido a recomendar el Quijote, me habría dado miedo quedar como un inculto al que sólo se le ocurre ese libro. Para disimular un poco, yo habría dicho: el Quijote de 1615. ¡Ahí queda eso! Es decir, la segunda parte. No es que no me guste el de 1605, aunque reconozco que me aburren hasta la extenuación las novelas intercaladas. Tras la primera vez, ahora ya me las salto. Deberían publicar una edición quitándolas, porque son una pesadez que interrumpe la lectura. Cervantes las debía de tener guardadas en alguna tupperware, las recalentó un momento en el microondas y las soltó tal cual. Más de uno debió decirle que eran un plomo, porque en la segunda parte ya no nos cuela de matute esas novelillas que tantos escritores guardan en tarteras y tanto irritan a los lectores.

A mí tampoco me apetece nada eso del loro: otra novela didáctica como El mundo de Sofía, con su intriga policial mediante la cual pequeños y mayores pueden aprender matemáticas divirtiéndose, etc. Estamos ya cansados de que se pueda aprender cualquier cosa sin esfuerzo, como si fuera un juego, casi sin darse cuenta.

Le deseo suerte con los ángeles. A mí me dan pereza los manuscritos encontrados, "fascinantes recorridos por la alquimia, la tradición gitana o el apasionante mundo de los lutieres" y esas intrigas trepidantes y "giros fatídicos".