Miércoles, 13 de Agosto de 2008

Gordon Brown es una de las mayores pesadillas

El primer ministro es la tercera celebridad que quita el sueño a los británicos

LAIA JARDÍ ·13/08/2008 - 19:37h

EFE - Gordon Brown

El primer ministro británico no sólo protagoniza los delirios de cada vez más diputados laboristas preocupados por perder su escaño en las próximas elecciones generales. Según una nueva encuesta, Gordon Brown también figura entre los principales motivos que despiertan a los británicos en medio de la noche.

¿Quién no saltó alguna vez de la cama mientras soñaba que caía por un precipicio, o se levantó empapado tras enfrentarse a una araña onírica? De la mano de la cadena hotelera británica Travelodge llega una encuesta que revela qué roba ahora el sueño a los habitantes del Reino Unido.

Los resultados no dejan de sorprender y de sobras le bastarían a Freud para una segunda parte de Interpretación de los Sueños. Brown fue nombrado la tercera celebridad que más aparece en las pesadillas de los 3.500 encuestados, sólo por detrás de la cantante Amy Winehouse y el rockero anticristo Marilyn Manson.

Resulta evidente que la política preocupa a los británicos. Entre los diez primeros puestos de la lista también figuran Cherie Blair, esposa del ex primer ministro británico, Tony Blair, y el ministro de Finanzas, Alistair Darling. La encuesta revela que uno de cada diez adultos sufrió una pesadilla la semana pasada y que sus principales temáticas fueron ser perseguido y la pérdida de alguien querido.

Según el director del sondeo, Leigh McCarron, soñar con el líder laborista significa que los ciudadanos están preocupados por las turbulencias financieras. "Estas pesadillas son una manifestación de cómo la crisis crediticia está afectando nuestro día a día", asegura McCarron. Añade que no es de extrañar que Brown y Darling tengan una recurrencia especial en las pesadillas actuales porque "ambos simbolizan los temores que afronta la economía británica en estos momentos".

Nuevo examen electoral

A pesar de estar de vacaciones, Brown también acumula preocupaciones como para robarle a uno el sueño. Un mes después de la simbólica pérdida de Glasgow Este, escaño laborista desde hacía 60 años, el primer ministro deberá afrontar otros comicios parlamentarios críticos también en uno de sus bastiones escoceses.

La muerte en la madrugada de ayer de John MacDougall, diputado laborista por Glenrothes, supone convocar otra cita a las urnas que podría determinar el futuro del premier, quien ostenta una de las cotas de popularidad más bajas desde la posguerra.

MacDougall contaba con una mayoría de 10.664 votos tras las últimas elecciones en su circunscripción, casualmente vecina a Kirkcaldy, el distrito electoral del propio Brown. El Partido Nacionalista Escocés (SNP, en sus siglas en inglés) podría aprovechar la caída libre del líder laborista para arrebatar otra silla a los laboristas.

De ser así, no se trataría sólo de unos comicios parciales, sino que podría ser el detonante para el descabezamiento del primer ministro durante el congreso anual del partido, el próximo 20 de septiembre.