Martes, 12 de Agosto de 2008

"En los 70 no podía escuchar a ABBA: yo quería ser ‘cool’"

Stellan Skarsgård, Actor. Lejos de su registro habitual, canta y baila junto a Meryl Streep en ‘Mamma Mia!, que se estrena hoy en España

BEGOÑA DONET ·12/08/2008 - 20:20h


Stellan Skarsgård, actor sueco protagonista de Rompiendo las olas o Dogville, sendos dramas del danés Lars Von Trier, se desmelena a ritmo de las canciones de ABBA, encaramado sobre unas plataformas, ceñido en un mono de lycra y junto a Pierce Brosnan y Colin Firth, en la película musical Mamma mia!, que se estrena hoy en España. Durante la promoción de esta superproducción en Atenas, Skarsgård resolvió cualquier crítica a su nefasta voz con la frescura que da la imperfección: “En esta película no asistimos a coreografías impecables ni a canciones brillantemente interpretadas, porque somos seres humanos, llenos de fallos. La incorrección ha llenado de vida la pantalla”.

¿Qué opinaba de ABBA en 974, cuando formaba parte del movimiento sueco de izquierdas?

En la radio sonaba Waterloo todo el tiempo, una canción horrible aún hoy día. En aquel entonces quería estar en la onda, así que invertía mucho tiempo en ser radical y cool. No podías escuchar a ABBA aunque quisieras, tenías que oír a Zappa y jazz experimental. Tomó un tiempo hasta que pude admitir que me gustaban.

Colin Firth ha definido su voz cuando canta como un sonido a medio camino entre la disculpa de un borracho y un problema de cañerías. ¿Cómo definiría la suya?

De lejos, soy el peor cantante del elenco. De hecho, recibí una llamada de mi agente preguntándome si sabía cantar y respondí que no, pero cuando me dijo que estaba en juego un papel en un musical protagonizado por Meryl Streep, cambié de opinión. Estaba asustado, pero me tranquilizó mucho saber que digitalmente se puede hacer todo tipo de amaños.

¿Considera el rodaje de películas como ‘Piratas del Caribe’ o ‘Mamma mia’ como unas vacaciones en su carrera?

Sí, son trabajos divertidos. Habitualmente ruedo con una frecuencia de dos o tres películas independientes por una comercial. Tengo seis hijos, así que he de ganarme el pan. En la trilogía de Piratas del Caribe, en cambio, hubo mucho trabajo actoral. No obstante, también hay ocasiones en que las cintas de Hollywood no me encajan: no podría participar de la ideología que subyace en Rambo.

¿Le molesta que Hollywood le reserve sólo papeles de villano?

En general, las grandes películas comerciales tienen la misma visión maniqueísta del mundo que Bush. Todo actor con acento es el malo, incluso los británicos, porque como hablan el inglés correctamente, les resultan arrogantes. A esto se le llama xenofobia. Participé como villano en El rey Arturo y me dijeron que tenía que imitar el acento germano. Respondí que no. No podemos meternos siempre con los alemanes. Insistieron y les propuse interpretar a un villano judío. Así que adujeron que habían fichado al actor alemán Til Schweiger para el papel de mi hijo. Al final me dieron por imposible. Empecé el rodaje justo tras la invasión de Irak, así que le di un acento texano.

¿Apoya las reivindicaciones del gremio de actores?

Formo parte del sindicato. Los productores pretenden disponer de los derechos de nuestra voz, nuestra actuación y nuestro rostro para cualquier propósito. Pueden utilizar tu cara o una de tus interpretaciones para anunciar pañales o armas de fuego sin pedirte permiso o pagarte. Es una idea horrible y tiene que pararse.

¿Cómo ha afectado la huelga al rodaje de ‘Ángeles y demonios’ [película basada en la novela homónima de Dan Brown]?

No se cuándo vamos a terminar de filmarla. De hecho, quizás esté ligado a ese contrato de por vida. Con la huelga en marcha, sólo puedo trabajar en producciones europeas, pero el problema es que en el momento en que se llegue a un acuerdo, retomaremos el rodaje, así que no puedo comprometerme con otro proyecto.

¿Cómo ha resultado rodar en Roma, con tanta controversia?

No pudimos filmar en ninguna iglesia porque nos lo prohibió el Vaticano. No sé en qué están pensando en la institución católica, porque este escándalo aporta a la película y a Dan Brown más crédito del que merecen.

¿Por qué resulta tan especial trabajar con Lars Von Trier?

Oh, le adoro. Es extremadamente inteligente, muy sensible y vulnerable. Técnicamente, es uno de los mejores cineastas de la historia. Pero su forma de rodar resulta muy divertida, porque como trabajas desde la base, puedes explorar tu personaje desde diferentes ángulos, sin responsabilidades. Es muy estimulante.

¿Todavía continúa queriendo dar el salto al otro lado de la cámara?

Ya no. Prefiero rodar seis filmes en dos años que esperar financiación.