Martes, 12 de Agosto de 2008

Quemar bosques sigue saliendo barato

Un informe de Greenpeace denuncia que sólo uno de cada mil incendiarios acaba siendo juzgado

PÚBLICO. ES ·12/08/2008 - 12:07h

GREENPEACE - Portada de informe "Incendios Forestales. ¿El fin de la impunidad?".

La organización ecologista Greenpeace España ha elaborado un informe en el que se examinan las sentencias por delitos de incendios en España, el perfil del delincuente y las condenas impuestas.

El informe Incendios Forestales, ¿el fin de la impunidad? , analiza la respuesta judicial a uno de los mayores problemas ambientales de nuestro país y reflexiona sobre el papel que el Código Penal y las fiscalías de Medio Ambiente pueden jugar en la disuasión y prevención de los incendios forestales.

En España se producen una media de 20.000 incendios y se quema una superficie de 140.000 hectáreas todos los años. Debido a este problema y a su tendencia creciente, Greenpeace señala en su informe que los incendios forestales son todavía, y pese a los avances, un delito impune. Sólo uno de cada mil responsables de incendios acaba siendo juzgado. De manera especial, sólo unos pocos de los responsables de los los grandes incendios forestales, aquellos que afectan a más de 500 hectáreas y que suponen el 40% de la superficie quemada en la última década, acaban siendo juzgados.

La fiscalía de Medio Ambiente se esfuerza

Greenpeace reconoce que en los últimos años las fiscalías de Medio Ambiente han realizado un importante esfuerzo para aplicar el Código Penal, cuyo resultado es un incremento notable del número de sentencias y condenas. Las fiscalías están trabajando en la prevención de incendios, hay una mayor y mejor investigación de las causas y motivaciones y, por fin, hay profesionales dedicados a la obtención de buenos elementos probatorios. El resultado es: más detenidos, más juicios y más sentencias condenatorias.

"Hay avances que invitan a pensar que estamos ante el comienzo del fin de la impunidad"

"Hay significativos avances en la persecución del delito de incendio forestal que invita a pensar que estamos ante el comienzo del fin de la impunidad con la que actuaban los incendiarios. Pero pese a estas buenas noticias, la relación entre el número de incendios y condenas es todavía demasiado pequeño" ha declarado Miguel Ángel Soto, responsable de la Campaña de Bosques de Greenpeace.

Greenpeace ha podido constatar que se desconoce el número exacto de sentencias dictadas por delito de incendio forestal en España desde la entrada en vigor de la reforma del Código Penal de 1995, en la que se incluyen varios tipos penales referidos a incendios forestales. La primera vez en la que la Fiscalía General del Estado ha ofrecido datos al respecto ha sido en su última Memoria de 2007, en donde se informa que el pasado año se dictaron 82 sentencias condenatorias y 19 absolutorias por delito de incendio forestal.

Galicia, la más afectada por los incendios

Galicia, donde se producen más de la mitad de los incendios forestales que tienen lugar en España todos los años, encabeza el número de sentencias por delito de incendio forestal y el mayor número de sentencias condenatorias. Le siguen Castilla y León, Andalucía, Cataluña y la Comunidad Valenciana. Navarra, La Rioja, País Vasco y Madrid son las comunidades autónomas con menor número de sentencias por este delito.

Algunos datos más

Sólo uno de cada mil responsables de incendios forestales, el 0,1%, acaba siendo juzgado en España.

Sólo el 5,49% de la superficie quemada durante los últimos diez años ha tenido como consecuencia una sentencia condenatoria.

Sólo se ha juzgado a los responsables del 3,5% de los grandes incendios forestales (mayores de 500 hectáreas) producidos en España en el periodo 1996-2005.

En el 2007 hubo 11 grandes incendios forestales, pero sólo se pudo detener/imputar a cuatro personas vinculadas a estos grandes fuegos.

Pese a que todavía queda mucho por hacer en la investigación y persecución de este delito, Greenpeace defiende que la vía penal no debe ser la única ni la principal herramienta para prevenir el problema de los incendios forestales, aunque resulta fundamental para combatir la sensación de impunidad.