Lunes, 11 de Agosto de 2008

Los nuevos JASP añaden la I de infravalorados

Los jóvenes trabajadores se enfrentan a un 42,7% de temporalidad. Los jefes dicen que son poco productivos.

La juventud latina, cada vez más al sur

DIEGO BARCALA ·11/08/2008 - 23:25h

Para obtener un buen expediente tuvieron que luchar con el mayor porcentaje de universitarios que cualquier otra generación. Alcanzaron el mundo laboral gracias a un currículum envidiable por los trabajadores diez años mayores que ellos. Como premio encuentran un sueldo de 1.000 euros de media, un sistema laboral cada vez más alejado de la conciliación laboral y un nivel de temporalidad superior a cualquier otra época. Son los nuevos jóvenes trabajadores. Los nacidos a partir de 1982.

Una macroencuesta de la consultora Proudfoot a 1.500 ejecutivos dice que es una generación poco productiva. El relevo de los JASP (joven aunque sobradamente preparado) de los noventa añade la I de infravalorados.

Provisionalidad

El número de contratos temporales para jóvenes se ha duplicado en una década hasta llegar al 42,7%. Ente los mayores de 30, es del 31,9%, según la Encuesta de Población Activa de 2007. España ha pasado de crear un 80% de contratos indefinidos en 1998 a un 70% de temporales en 2005. Esos contratos han ido a parar sobre todo a jóvenes. Muchos de ellos con estudios superiores, lo que ha disparado la tasa de sobrecualificación hasta el 3% en hombres y el 5,8% en mujeres.

El estudio de Proudfoot afirma que miles de jefes consideran más productivos a la generación X (los nacidos en los años 70) que a los que se incorporaron hace dos o tres años al mercado laboral. “¿Cómo se puede dudar de la productividad de una generación que se encuentra con estos niveles de temporalidad?”, se pregunta Esteban Sánchez, profesor de Sociología de la Universidad Complutense de Madrid.

Sánchez, director del Observatorio Joven de Empleo del Consejo de la Juventud, encuentra una explicación a la percepción de los empleadores: “Es normal que una persona a la que se obliga a hacerse autónoma, en lugar de ofrecerle un contrato definido, se sienta menos identificada con la empresa y, por tanto, produzca menos”, ejemplifica.

Más I+D

Otro síntoma de poca productividad es, según el estudio, que los nuevos trabajadores pasan más horas en su lugar de trabajo que los anteriores. La encuesta compara las percepciones de los directivos con la baja tasa de productividad en España, que apenas alcanza el 1%. Sin embargo, la tasa mide el crecimiento del PIB con el número de trabajadores totales, no sólo de jóvenes.

“Con un trabajo de poca calidad y un despido tan barato es normal, pero no es culpa de los jóvenes”, opina Sánchez. El sociólogo coincide con la consultora en señalar la inversión en I+D como método para mejorar los problemas del sistema.

Precariedad, temporalidad y sobrecualificación, son los listones que deben superar los JASPI.

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