Domingo, 10 de Agosto de 2008

La aspirina que pudo convertirse en medalla

‘Fabergé' no competirá por lesión y el equipo de doma pierde sus opciones 

MIGUEL ALBA ·10/08/2008 - 17:08h

El dolor no remitía por más vendas calientes que han mimado la extremidad de Fabergé desde hace cuatro días. "No es que sea una dolencia grave pero sí suficiente para marcar esa diferencia entre estar al 100 por cien y no estar para competir", explicaba este sábado Bobby de Bobadilla, jefa del equipo español de hípica.

El sábado, dos horas antes de que los caballos del concurso de doma tuvieran que pasar el preceptivo control médico antes del inicio de la competición, Beatriz Ferrer Salat acariciaba el lomo de Fabergé en su cuadra del hipódromo de Hong-Kong. Sólo ella sabía lo que le susurraba. "Beatriz está muy fastidiada por la lesión de su caballo y por no poder competir en los Juegos. Se le ve afectada", aseguraba Bobby.

La ausencia de Fabergé colectiviza el problema en el equipo español. Sin la monta de Ferrer Salat, el resto del equipo de doma compuesto por Juan Manuel Muñoz (Fuego) y Jordi Domingo (Prestige) ha perdido todas sus opciones de luchar por la medalla en la competición colectiva. "Ahora nos tenemos que aferrar al concurso individual, aunque va a estar complicado", explicaba la jefa del equipo español.

Cuarentena y dopaje 

En cualquier otra competición, celebrada en un país que no obligue a la cuarentena, la doma española podría haber reemplazado la monta de Ferrer Salat por el concurso de Juan Matute y su caballo Wie Atlántico, que había logrado la clasificación olímpica. Matute hizo la cuarentena entera pero al final, por decisión de la Federación, no viajó a Hong Kong con el equipo olímpico.

A la cuarentena se une la estricta reglamentación antidopaje que rige en los Juegos. Están prohibidos todo tipo de sustancias antinflamatorias y antidolorosas. "No podemos inyectarle ni una simple aspirina. El código antidopaje les trata peor que a las personas", aseguraba Bobby. De hecho, un único tratamiento veterinario podría haber recuperado a Fabergé para el concurso olímpico. "Si estuviera en casa, ya estaría empezando a trotar sin ningún problema, pero aquí las vendas no han funcionado, pero es lo único permitido", se lamentaba la responsable del equipo hípico.

Aunque Fabergé quedó ayer oficialmente fuera de competición, Ferrer Salat y el veterinario del equipo español prefieren iniciar la medicación a su vuelta a España. "Estamos intentando acelerar el proceso de vuelta, pero toda la infraestructura que mueve un desplazamiento lo hace más complicado", se lamentaba Bobby. Ella y el resto de jinetes españoles se acordarán de la aspirina cuando inicien la clasificación por equipos e individual el próximo miércoles. Una aspirina que podría haberse convertido en medalla.