Domingo, 10 de Agosto de 2008

Miedo a perder músculo

El calor y la humedad de Pekín preocupan a Mario Pestano y Manolo Martínez, los forzudos de nuestro atletismo 

IGNACIO ROMO ·10/08/2008 - 16:24h

EFE - Mario Pestano, tras batir el récord de España de disco el pasado 27 de julio.

La escena es llamativa. Mario Pestano, plusmarquista nacional de lanzamiento de disco, el hombre que arrasó en los pasados Campeonatos de España con su nuevo récord de 69,50 metros, está sentado en la Villa Olímpica viendo el partido de fútbol de la Argentina de Messi. Su físico es imponente y destaca sobre todo la musculatura de sus trapecios. A su lado está Manolo Martínez, el mejor lanzador de peso de la historia de España, otro hombre dotado de una fuerza superlativa. Ambos tienen grandes aspiraciones en Pekín, con ciertas diferencias porque Pestano debe luchar por una medalla y Manolo, por una plaza de finalista.

Pero lo sorprendente es la cantidad de líquido, consumido y por consumir, que se han llevado a la mesa. Un total de ocho botellas de medio litro para dos personas: Aquarius, Minute Maid de naranja y agua mineral. No es por casualidad. Es más bien una medida preventiva.

El calor y la humedad parecen ser lo único que preocupa a Mario en estos Juegos. El tinerfeño es un hombre muy pausado, muy reflexivo. Habla muy despacio, meditando cada palabra, se muestra tranquilo ... salvo cuando le pregunto por el calor. "Vamos a ver. Aquí hay dos aspectos. Por un lado, a la hora de lanzar el disco, el calor no me preocupa nada. Es más, cuando compites con calor, sueles tener muy buenas sensaciones". La prueba fundamental está en su reciente récord de España, logrado en Tenerife, en pleno final del mes de julio.

Deshidratación muscular

"Lo que me aterra de este clima de Pekín -continúa el discóbolo- es esta mezcla de calor y humedad. No haces más que sudar y sudar y encima, la humedad es tan alta que el sudor no se te seca, no se evapora. Es una sensación desagradable". A su lado, Manolo asiente todo el tiempo y añade: "Sí, vamos a tener que hidratarnos constantemente".

En un principio daba la impresión de que los atletas de maratón y 10.000 metros (sobre todo éstos últimos, porque competirán por la tarde) iban a ser los más preocupados por las condiciones ambientales de Pekín y el riesgo de deshidratación en esfuerzos largos, pero no es así. Mario explica las bases científicas de su preocupación mientras vuelve a dar un trago enorme a esa botella de medio litro, que se ve minúscula en el interior de sus enormes manos.

"El músculo tiene una proporción muy elevada de agua y tenemos que tener mucho cuidado. Esto es horrible -indica mientras señala al exterior-, es una sensación constante de que te vas a deshidratar. Por eso tenemos que beber y beber. Tenemos mucha masa muscular y hay que cuidarla".