Domingo, 10 de Agosto de 2008

Bolivia vota sobre la continuidad de Morales

Un resultado positiva permitirá al presidente continuar con sus reformas políticas

REUTERS ·10/08/2008 - 13:05h

 

El presidente de Bolivia, Evo Morales, se enfrenta al mayor desafío de su mandato cuando la población decida en las urnas sobre si debe seguir en el poder, aunque su pronosticada victoria probablemente no resuelva la crisis política en el fracturado país.

La oposición conservadora, movilizada tanto contra Morales como contra el mismo referendo, ha anunciado que, tras la consulta, continuará su campaña para bloquear las reformas indigenistas-sociaistas, incluida una nueva Constitución, con que el mandatario pretende "refundar" el país.

El referendo revocatorio sobre los mandatos del presidente indígena y ocho de los nueve prefectos regionales, la mayoría opositores, podría modificar el mapa político nacional dando paso a un nuevo escenario de definición de la pugna de poder que amenaza con dividir a Bolivia.

Un resultado positivo es un cambio constitucional

Morales, de 48 años y quien asumió la presidencia en enero del 2006 tras saltar a la política desde una combativa dirección sindical de los productores de coca, confía en que el referendo le permitirá relanzar reformas como las nacionalizaciones y la redistribución de la tierra que la oposición ha bloqueado con demandas de autonomías regionales.

"Evo está a favor de la gente pobre, nos apoya mucho con plata, por eso le agradecemos harto y queremos que siga adelante", dijo Paulina Jurado, una anciana confeccionista de ropa residente en la combativa ciudad de El Alto, en las afueras de La Paz, que concurrió el jueves al acto de cierre de campaña del mandatario.

Muchos pobres como esa anciana de 70 años y madre de seis hijos prometieron ratificar a Morales, quien provocó la ira de líderes opositores regionales cuando decidió destinar parte de las ganancias de la nacionalizada industria petrolera al pago de un bono para estudiantes y una renta universal de ancianos.

Pero, mientras las encuestas mostraban un sostenida popularidad de Morales, sus reformas han dividido al país, desatando protestas que, en la última semana, se radicalizaron al extremo de que tuvo que suspender varios actos de campaña.

Los enemigos lo consideran un traidor

Los enemigos de Morales lo consideran un traidor, demasiado "sometido" al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y al líder cubano Fidel Castro, aunque el boliviano mantiene también buenas relaciones con los presidentes Luiz Inácio Lula da Silva de Brasil y Cristina Fernández de Argentina.

Morales prometió retirarse de la política y volver a sus cultivos de coca si pierde la votación del domingo, aunque aseguró que su "revolución por igualdad y justicia" ya es "imparable".

Con polémica en torno a las complejas normas de votación, la posibilidad de protestas o desacatos a la votación es alta.

La Corte Nacional Electoral dijo que se necesita el más de 53,7 por ciento de votos para revocar el mandato de Morales, pero sólo el 50 por ciento más uno para echar a cada uno de los prefecto.

Noticias Relacionadas