Sábado, 9 de Agosto de 2008

Rusia habla de 1.500 muertos mientras que la ONU es incapaz de poner fin al conflicto

Moscú no cesa sus ataques a Georgia después de la incursión del viernes en la región separatista de Osetia del Sur. El presidente georgiano Mijail Saakashvili dice que están en guerra con Rusia

PÚBLICO.ES ·09/08/2008 - 10:35h

La situación en Georgia se agrava después de la escalada de violencia del viernes en la región separatista de Osetia del Sur. Rusia ha entrado con todo en el país y está bombardeando las bases militares y el puerto de Poti, en el mar Negro, sitio clave de transporte de reservas energéticas de Georgia. El presidente georgiano, Mijail Saakashvili, se declara en guerra con los rusos tras los últimos acontecimientos y planea sacar sus tropas de Irak para frenar las embestidas de Moscú. La UE y EEUU se limitan a pedir el alto el fuego y a enviar mediadores de paz mientras que la ONU se ve incapaz de consensuar una petición de cese de las hostilidades por el veto ruso.

Ambos bandos emplearon la madrugada para recolocar sus piezas y a las seis de la mañana (8.00 hora española) empezaban a llegar las primeras noticias. Un portavoz del ejército de tierra ruso confirmaba la muerte de quince soldados en la capital de Osetia del Sur, Tsjinvali, a causa de la ofensiva georgiana durante la madrugada del jueves al viernes. Además, anunciaba el envío de más tropas a la zona para "contener" los ataques georgianos. Un poco más tarde, el presidente ruso, Dimitri Medvedev repetía su idea de ayer de utilizar la guerra "para llevar la paz a Georgia".

Por su parte, el ministerio de Exteriores de Georgia anunciaba en un comunicado que Rusia había "destruido por completo el puerto de Poti en el mar Negro, punto clave para el transporte de recursos energéticos desde el mar Caspio y que se encuentra cerca del oleoducto de Baku-Supsa", en Georgia. Para el gobierno de Tblisi, esta agresión "viola todas las convenciones internacionales".

Pero los golpes rusos no quedaban ahí. La agencia Reuters informaa de que dos aviones de combate rusos bombardearon una batería de artillería georgiana a 10 kilómetros de Gori, ciudad georgiana cercana a la región separatista. En Gori, a unos cincuenta kilómetros de Tsjinvali, precisamente se encuentra la principal base militar georgiana, según la agencia.

El ministro ruso de Exteriores, Serguei Lavrov, en una intervención esta mañana, cifraba en 1.500 los muertos en los combates y avisaba de que la cifra seguiría subiendo. "La situación se sigue deteriorando y más civiles van a morir". Negó entonces que Rusia estuviera en guerra con Georgia, sino que su incursión militar es sólo "una misión de paz". Así, acusó a los países que venden armas a Georgia de "tener parte de la responsabilidad en esas muertes".

Lucha por el control de Osetia

 Como suele pasar en estos casos, cada bando quiere imponerse al otro anunciando que tiene el control de la capital de Osetia del Sur. Los militares rusos habrían "liberado completamente Tsjinvali de las fuerzas militares georgianas", según el general Vladimir Boldyrev, comandante en jefe de las fuerzas terrestres, quien también anunció la llegada de varias unidades de la 76ª división de la armada aerotransportada a la capital para el mantenimiento de la paz. De la otra parte, lo mismo. El secretario del Consejo de Seguridad de Georgia, Alexander Lomaia aseguraba a France Presse que su Ejército controlaba la ciudad "después de un combate encarnizado con la armada rusa".

Inmovilismo de la ONU

Mientras la cifra de muertos no deja de aumentar, la ONU dio muestras una vez más de su impotencia al no verse capaz de encontrar una declaración consensuada para pedir el alto el fuego en la región. A primera hora de este sábado tuvo lugar la segunda reunión de los quince miembros del máximo órgano de Naciones Unidas, pero Rusia y Estados Unidos, principal defensor de Tblisi, se vieron incapaces de alcanzar un acuerdo.

Moscú insiste en que mantendrá su contraofensiva hasta que Georgia acepte regresar a las posiciones que mantenía en Osetia del Sur hasta el pasado miércoles, antes de que comenzaran los combates. Pero Washington y Tiblisi sostienen que lo primordial es que se declare un cese de las hostilidades que ponga fin a lo que considera una invasión rusa de territorio georgiano y a los bombardeos de la aviación rusa.

Las dos partes parecían estar cerca de un acuerdo si se agregaba al texto la necesidad de respetar la soberanía de Georgia por un lado y, por el otro, que Tiblisi ha violado los acuerdos suscritos anteriormente con los secesionistas. Sin embargo, el presidente del Consejo de Seguridad, el embajador belga Jan Grauls, anunció la suspensión de las negociaciones y la convocatoria a otra reunión esta tarde para dar más tiempo a que las partes realicen consultas en sus capitales.

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