Viernes, 8 de Agosto de 2008

Jorge Herralde

Editor. Fundador y director de Editorial Anagrama desde 1969

RAFAEL REIG ·08/08/2008 - 22:02h

El cuaderno gris es una lectura espléndida, en verano y en invierno. Merece la pena comprar un diccionario e intentar leer en catalán este diario que Josep Pla escribió entre marzo de 1918 y noviembre de 1919.

El único peligro (o la oportunidad resplandeciente) es que contagia en el lector las ganas de llevar su propio diario, de convertir la escritura en un aparato óptico, una forma de mirar. A mí me pasó y escribí unos prismáticos: veía la realidad más cerca de mí y, en cambio, si les daba la vuelta, si enfocaba hacia mí mismo, todo se veía más pequeño, casi diminuto: sobre todo yo. Una buena lección de humildad y de la fuerza del lenguaje para conjurar un mundo. Yo creo que en Altamira los que pintaban bisontes en las paredes de la cueva lo hacían con la misma intención que Pla y buscando la misma combinación de pigmentos perdurables.

Siendo editor, entiendo que no señale un mal libro. O bien es de su casa, y entonces, ¿por qué rayos lo ha publicado?; o bien es ajeno, y entonces sería una actitud poco elegante.

No dudo que vaya a leer El gran Gatsby este verano, pero no creo que lo haga por primera vez. Si es así, le envidio. Yo lo leí por primera vez a esa “edad vulnerable” en que necesitaba tanto como ahora aquel consejo: “Cada vez que te sientas inclinado a juzgar a alguien, recuerda que no todos han tenido las mismas oportunidades que tú”.