Viernes, 8 de Agosto de 2008

La prueba del escupitajo

Contaminación: Chema Martínez utiliza su saliva para medir la polución.

I. ROMO ·08/08/2008 - 21:30h


Los corredores de maratón pertenecen a una estirpe especial. Chema Martínez pasó todo el mes de julio entrenándose en Salobreña (Granada). A mediodía, en las horas de más calor, con altísimos grados de humedad, para comenzar la adaptación a las duras condiciones a las que se enfrentará el día 24 en el maratón olímpico que pondrá punto y final a los Juegos.

El de Las Rozas, famoso por cuidar su preparación hasta límites insospechados, utiliza en los entrenamientos que está llevando a cabo en Pekín un método curioso, indudablemente casero pero muy eficaz para valorar la contaminación ambiental, ese misterioso ogro de los Juegos, ese fantasma pekinés siempre presente y difícil de cuantificar para los atletas que no están acostumbrados a competir en estas condiciones.

Medidor eficaz

“Puede parecer una tontería”, afirma el triunfador en el pasado Maratón de Madrid, “pero la verdad es que la saliva es un medidor muy eficaz de lo que respiramos. Cuando la contaminación es muy elevada, la saliva se tiñe de manchas negruzcas. En estos días, al entrenar, de vez en cuando hago una pequeña prueba: escupo y observo para ver el color de la saliva. La verdad es que casi siempre lo veo normal”.

La contaminación es así de sorprendente en Pekín. El cielo gris no nos ha abandonado en toda la semana, pero los deportistas no perciben realmente la polución. “El jueves sí la note un poco”, añade Chema. “Fue al acabar el entrenamiento que noté que me molestaba mucho la garganta. Fue una sensación desagradable: mal sabor al tragar y aspereza”.

Humedad peligrosa

Lo que realmente temen los atletas españoles es la humedad. “Yo no he corrido nunca así. Esto es tremendo”. Son palabras de Juan Carlos de la Ossa, campeón de España de los 10.000 metros, que correrá esta distancia en estos Juegos.

El atleta de Tarancón (Cuenca) realizó estos comentarios a su entrenador, Antonio Serrano –el hombre que prepara también a Chema Martínez y al mediofondista Juan Carlos Higuero–, nada más terminar su primer entrenamiento a su llegada a la capital china. Humedad, contaminación y calor: el temible tridente que preocupa a los ateltas que participarán en Pekín.

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