Viernes, 8 de Agosto de 2008

El viento podría complicar las labores de extinción del incendio de Zaragoza

Pese a que el fuego está controlado, las brigadas avisan de que el cierzo podría hacer que "se reproduzca algún rescoldo"

EFE ·08/08/2008 - 17:24h

EFE - ás de 300 personas, seis helicópteros y 18 autobombas continúan trabajando en las labores de extinción.

El cierzo que sopla en la zona de los montes de Zuera y Castejón de Valdejasa, ambas localidades de Zaragoza, es el mayor enemigo para los efectivos que trabajan para controlar el incendio que comenzó el pasado martes y que ya ha arrasado 2.200 hectáreas de pinar y monte bajo.

En declaraciones a los medios de comunicación en la zona afectada, el responsable de una de las brigadas terrestres, el agente de Protección de la Naturaleza Marco Arruej, ha explicado que los trabajos se centran en refrescar el perímetro que divide el área verde de la quemada y apagar los últimos rescoldos de fuego que quedan.

Previsiblemente el fuego quedará extinguido en el fin de semana

No obstante, ha reconocido que el peligro es el intenso cierzo que sopla, ya que puede hacer "que se reproduzca algún rescoldo de arboles mal quemados o de troncos y se vuelva a reproducir un nuevo frente", precisamente en una zona de vegetación "muy espesa" y una orografía complicada, con mucho desnivel y muchos barrancos.

Sigue la extinción

Las brigadas han llegado a la zona a las 08.00 y trabajarán durante unas diez u once horas hasta que llegue el siguiente turno, y todos ellos seguirán las indicaciones del director de extinción, quien tiene en cuenta las necesidades del frente y también la intensidad del fuego.

En la jornada de hoy, los hidroaviones ya han dejado de trabajar en la extinción pero aún actúan en la zona seis helicópteros, trece cuadrillas y 18 autobombas, en total 300 personas con la intención de controlar definitivamente este incendio a última hora de hoy.

Una vez se considere que el incendio ha sido extinguido, previsiblemente en el fin de semana, lo primero que hay que hacer es retirar la madera quemada y, posteriormente, provocar la regeneración de los árboles, en una zona en la que se podrá hacer de forma natural debido a que los pinos ya son adultos y hay piñas con semilla, ha explicado Alberto Contreras, director general de Gestión Forestal del Gobierno de Aragón.

Este bosque, que se extiende por más de 14.000 hectáreas en varios municipios de la provincia de Zaragoza, ya sufrió en 1995 otro gran incendio en el que se quemaron más de 3.000 hectáreas.

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