Viernes, 8 de Agosto de 2008

Estalla una guerra desigual en el Cáucaso

El Ejército georgiano llevó a cabo en la madrugada del viernes una gran ofensiva para recuperar la región separatista de Osetia del Sur. Los rusos respondieron bombardeando bases militares georgianas. Los separatistas hablan de 1.400 muertos por los enfrentamientos

Rusia corta las comunicaciones aéreas con Georgia

Las imágenes del conflicto

PÚBLICO.ES ·08/08/2008 - 21:44h

 Si un país en el mundo este viernes no estaba pendiente de la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos en Pekín, ése fue Georgia. En vez de seguir el espectáculo chino, los georgianos vieron imágenes de tanques de su país y de Rusia entrando en la región separatista de Osetia del Sur. Ambas fuerzas abrieron fuego y las autoridades de Osetia cifraron en 1.400 los muertos hasta la tarde. El presidente de Georgia, Mijaíl Saakashvili, dijo que su país estaba en guerra con Rusia y pidió auxilio a la OTAN y los Gobiernos de Occidente. El conflicto pone en un serio aprieto a las cancillerías occidentales ya que consideran al Gobierno de Saakashvili como un aliado en la región del Cáucaso. “Si hoy no detenemos a Rusia, mañana sus tanques pueden estar en cualquier ciudad europea”, dijo el presidente.

Cerca de las 3.30 horas de la mañana (1.30 horas en España) los blindados georgianos entraban en la capital, Tsjinvali, por el sur. Según la agencia rusa Interfax, los combates con artillería pesada se desarrollaron durante toda la mañana, a la vez que aviones SU-25 de Georgia bombardeaban las posiciones de los separatistas en varias ciudades cercanas, como Kvernet. A mediodía, Georgia se hacía con el control total de la zona. En un breve alto el fuego de los georgianos, se produjo un éxodo de la población civil hacía Rusia.

Durante la última semana, las autoridades de Osetia del Sur habían dejado caer que no necesitaban la ayuda de Rusia para contener la ofensiva georgiana, sin embargo, esta mañana el presidente ruso Dimitri Medvedev, pedía "una intervención militar" para "acabar con la guerra" y avisaba a Georgia de que no dejaría "impune" la muerte de sus ciudadanos en Osetia del Sur. Algunas informaciones rusas hablan de 10 soldados muertos y treinta más heridos. Mientras, otras regiones separatistas como Abjacia o Osetia del Norte enviaban militares a la zona para frenar el avance de Georgia.

El conflicto en esta zona viene de lejos. La mayoría de los 70.000 habitantes de Osetia del Sur no se reconoce como georgianos, a pesar de que la comunidad internacional, incluyendo a Rusia, reconoce las fronteras exteriores de Georgia que incluye esta región al igual que Abjasia, también controlada por separatistas. Rusia se ha comprometido con la población de Osetia del Sur y a tal efecto ha desplegado fuerzas de mantenimiento de paz en la región.

Respuesta rusa 

Rusia decidió intervenir rápidamente en Osetia tras la incursión georgiana en la madrugada. El coronel Ígor Konashénkov anunció el envío de varias unidades militares del Ejército 58 de la región militar del Cáucaso Norte a las inmediaciones de la ciudad para reforzar las fuerzas, según él, de paz. La agencia RIA-Nóvosti rusa hacía referencia a la presencia de un centenar de carros de combate, blindados y piezas de artillería autopropulsadas. 

Georgia denuncia el ataque aéreo por parte de Rusia a varias bases militares 

Esta intervención propició que a las 16.17 horas de la tarde, el ministerio de Interior georgiano reconocía haber "perdido el control de una parte de la capital". Horas más tarde, el presidente, Mikhail Saakashvili, declaraba que sus tropas habían recuperado "el control total de la capital y los alrededores", a la vez que hacía también un balance de bajas. En total 30 georgianos, la mayoría militares, habrían muerto por los bombardeos rusos.

Ya esta mañana, un alto funcionario de Seguridad, denunciaba los bombardeos de aviones rusos en la base militar de Vaziani, situada a unos 25 kilómetros de Tiflis, la capital georgiana. Por la tarde el secretario del Consejo Nacional de Seguridad georgiano, Alexander Lomaia, explicaba que los rusos habían atacado también el aeropuerto militar de Marneuli. Estos hechos fueron negados por altos mandos de Moscú.

El líder de los separatistas, Eduard Kotoiti, en una comparecencia esta noche cifró en 1.400 los muertos en los enfrentamientos. "Han muerto poco más de 1.400 personas. Seguiremos precisando los datos, pero las bajas son de ese orden, y se basan de la información de los familiares de las víctimas".

"Rusia hace la guerra en nuestro país"

Saakashvili no se mordió la lengua a la hora de calificar la intromisión rusa en la zona e insinuó que esa acción no era más que una tapadera para "hacer la guerra en nuestro propio territorio". El presidente cifró en ciento cuarenta "los tanques rusos, transportes de personal blindados y otros vehículos" que habían entrado en Osetia del Sur. "Se trata de una clara intrusión en el territorio de otro país. Tenemos tanques rusos en nuestro territorio, aviones en nuestro territorio a plena luz del día", denunciaba Saakashvili sin nombrar la palabra invasión.

Según él, dos de esos cazas rusos habrían sido interceptados por la armada de tierra, pero no precisó nada más. Más tarde, el mando militar hablaba de cinco aviones derribados.

Propaganda a punto

El estallido violento del conflicto que lleva meses cocinándose, cogió por sorpresa a los líderes mundiales, muchos de ellos estaban en Pekín con motivo de la Juegos. Las reacciones variaban de un llamamiento a la calma a exigir la retirada de las tropas rusas. “Pedimos a Rusia a que cese los ataques a Georgia con aviones y misiles, que respete la integridad territorial de Georgia y que retire sus tropas de tierra de tierras georgianas”, dijo la secretario de Estado de EEUU, Condoleezza Rice. El presidente de EEUU, George Bush, habló con el primer ministro ruso, Vladímir Putin, durante la ceremonia en Pekín. El jefe de la diplomacia europea, Javier Solana, pidió a ambas partes a que establezcan un alto el fuego.

Sin embargo, la maquinaria propagandística de todos los implicados se puso en marcha de inmediato conscientes de la presencia de los jefes de Estado en China. Como ejemplo sirven dos de las declaraciones de representantes de los gobierno de Georgia y Rusia. El ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, dijo haber "oído hablar de limpieza étnica en algunos pueblos de Osetia del Sur" en los que entraron las tropas georgianas, mientras que el propio Saakashvili comparó la situación con las invasiones soviéticas de Checoslovaquia en 1968 y de Afganistán en 1979 y dijo que si no se castiga a Moscú, "el mundo entero tendrá problemas".

La Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) pidió el cese inmediato de las hostilidades y anunció el envío a la región de un emisario especial, el finlandés Heikki Talvitie, para tratar de calmar el juego. Estados Unidos, por su parte,  llamó a "todas las partes" implicadas en las hostilidades a resolver la crisis por vía pacífica.

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