Jueves, 7 de Agosto de 2008

Federer rehúye a Nadal

Alejado de la villa olímpica, el tenista suizo busca un oro que reivindique su irregular temporada

MIGUEL ALBA ·07/08/2008 - 20:44h


Piensa en recuperar un estatus que todavía le ofrece privilegios. Esa condición que, durante las últimas 236 semanas, ha convertido al tenis en su reino de Taifas. “Es posible recuperar el número uno este año. Todo depende de lo que haga él (por Rafa) y lo que consiga yo. Si no, espero volver a recuperarlo el próximo año”. El mensaje de Roger Federer en la sala 4 del centro de prensa olímpico, una especie de micromundo de 300 periodistas y más de 40 cámaras de televisión, tiene una difícil convivencia con las posibilidades aritméticas. La ingente cantidad de puntos que defiende el suizo (2.325 frente a los 825 puntos de Nadal) imposibilita su amago de reconquista en este curso.

Sin embargo, Federer se muestra flemático ante el bombardeo de preguntas sobre Nadal. “Me gustaría que me cuestionarais sobre los Juegos”, bromea. Encaja cualquier cuestión como ese candidato que no puede empañar su imagen en plena campaña, aunque traten temas tan sensibles como los asaltos a la antorcha olímpica. “No me gusta lo que está sucediendo. Se está hablando más de temas políticos que del paseo de un símbolo que debe ser una celebración para aumentar el espíritu olímpico”, asegura.

Recluido en un hotel

Un espíritu olímpico que Federer administra en pequeñas dosis en Pekín. Recluido en un hotel de cinco estrellas, el suizo apenas ha pisado la villa de atletas. “Sólo para ir a dar ánimos al resto de la delegación”, admite. Rafa es el culpable de su aislamiento. Después de tres opciones de Grand Slam sin éxito esta temporada, Federer ha convertido los Juegos en el mejor escenario de su reivindicación. “Si gano aquí, podré empezar a remontar. Por eso, creo que la mejor formar de intentar ganar el oro es estar fuera de la villa. En Atenas me di cuenta que la convivencia en la villa no es la mejor forma para ganar una medalla”, admite.

"El duelo que hay entre Nadal y yo es lo mejor que le puede pasar al tenis"

El oro es la única opción que maneja Federer para salvar un año en el que se ha mostrado más accesible que nunca. En sus últimas cuatro derrotas, ante jugadores que no son Nadal, no aparece ningún top 10. Simon (22), Stepanek (27), Ginepri (64) y Karlovic (18) personifican la rebelión del circuito ante el deportista invencible, como le presenta una campaña de los Juegos. “No creo que se pueda pensar que ya no impongo tanto respeto como antes. No estoy jugando mal, aunque haya perdido más que de costumbre. Además, tampoco me voy a poner a llorar, todavía resta mucha temporada. Me siento sólido pero sé que se espera más de mí”.

Según se consumen los veinte minutos de su alocución, Federer se muestra más ambicioso. “Me gustaría ganarlo todo y no tener que elegir si un oro olímpico es más importante que un Grand Slam. Espero ganar aquí y dentro de cuatro años hacerlo en Londres”, asegura. Sin embargo, siempre hay alguien que le devuelve al corto plazo. A su condición de número dos a partir del próximo 18 de agosto. A la derrota de Wimbledon. “Creo que es injusto decir que he tenido una mala temporada porque no gané en Londres”.

El duelo con Nadal

En definitiva, que le devuelva a la rivalidad con Nadal, que el suizo pretende convertir en legado. “Nuestro duelo es lo mejor que le puede pasar al tenis. Somos una inspiración para la próxima generación. Representamos diferentes caracteres, formas de jugar y eso le viene bien al deporte en general”, reflexiona cinco minutos antes de que un Mercedes todoterreno le devuelva a su burbuja anti Nadal.

Sólo romperá su aislamiento para acudir a la inauguración como abanderado de Suiza. “Es el mejor pastel que puedo tener para mi día de cumpleaños”. En un punto entre la masa de atletas estará Nadal. El motivo de su aislamiento.

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