Martes, 5 de Agosto de 2008

"España superará las 22 medallas"

Entrevista a MAURIZIO COCONI, Director Técnico de la Federación Española de Natación. Es italiano, pero sueña con llevar a nuestro país a sus cotas más altas en natación

IGNACIO ROMO ·05/08/2008 - 20:32h

 Se le ve ilusionado. Este italiano que levantó ampollas tras su llegada a la dirección técnica de la natación española parece tener secretas esperanzas de que alguno de nuestros nadadores consiga algo grande en Pekín. Entrevistamos a Maurizio Coconi al término del entrenamiento de la selección en el Cubo de Agua. Ha sido una tarde de locura porque la piscina estaba abarrotada de nadadores entrenándose. Al mismo tiempo se podía ver a casi veinte nadadores en cada calle. Doscientos hombres y mujeres que nadaban a la vez en una piscina saturada de sueños olímpicos.

¿Qué sensaciones le están comunicando los nadadores acerca de esta piscina que deslumbra por su arquitectura? ¿Cómo es la calidad del agua?

Las sensaciones son buenas. Lo que nos comentan es que la piscina transmite muchas ganas de hacerlo bien, de competir al máximo.

Llegan de una concentración en Japón. ¿Con qué balance?

Muy bueno. Creo que ha sido la mejor concentración desde que yo he llegado a España. Y me refiero tanto al trabajo como al ambiente del equipo. Están todos muy centrados ya y con ganas de lanzarse al agua.

Supongo que España afronta esta competición pensando más en finalistas que en medallas…

Vamos a ver. Yo creo que el equipo está cada vez más consolidado y la experiencia va subiendo. Aquí tenemos dos grupos de nadadores. El escalón superior tiene como objetivo llegar a las finales y, a partir de ahí, luchar por lo máximo. El segundo escalón acude a Pekín con el objetivo, como en tenis, de superar la primera ronda.

Erika Villaécija, Mireia Belmonte, Nina Zhivanevskaya, Rafa Muñoz, Aschwin Wildeboer… ¿Un balance de cuatro finalistas sería satisfactorio para usted?

Yo no pongo límites. Para mí, el objetivo es entrar en el máximo número posible de finales. Estos son unos Juegos Olímpicos, el nivel es el más alto de la historia, aquí no falta nadie, estar entre los ocho mejores del mundo es ya algo muy grande. Espero más de cuatro finalistas, esa cifra se me queda corta. Realmente, aspiro a que todos los nadadores de nuestra selección logren aquí su mejor marca personal.

Se está hablando de medallas españolas en muchos deportes y nadie se atreve a citar la natación. ¿Tienen ustedes algo de complejo por esta situación?

Lo de las medallas, ya lo veremos… Yo no descarto nada. Una vez que se alcanza una final, allí puede pasar de todo. Yo creo que Erika Villaécija va a nadar los 800 libre a un ritmo más veloz que nunca. En estilos, Mireia está desarrollando y perfeccionando las cuatro técnicas.

Da la sensación de que se está construyendo un equipo de futuro.

Claro. Tenemos una selección joven, con mucho futuro. Cada año que pase van a estar más consolidados. Estoy seguro de que en Londres 2012 tendremos un bloque muy sólido. Allí, tendremos a cuatro nadadores a un nivel altísimo: Mireia, Erika, Asch-win y Muñoz. Pero en Pekín también vamos a hacer un buen papel.

En ocasiones parece que usted tiene alguna medalla metida en la cabeza para estos Juegos …

Yo tengo las cosas muy claras en mi cabeza, ¡pero lo diré después!

Hay que hablar de Phelps y su reto de los ocho oros. El australiano Ian Thorpe se mantiene en su discurso de que no las conseguirá.

Phelps lo tiene difícil. Va a tener nadadores de calidad a su lado, como por ejemplo Ryan Lochte, en estilos. Phelps tiene una calidad superior, pero cada año que pasa sus rivales se lo van a complicar todo mucho más.

¿Cuál va ser el oro más difícil para Phelps?

Realmente, en lugar de analizar qué prueba será la más difícil para él, lo que hay que plantearse es cómo aguantará la suma de eliminatorias, semifinales y finales. Todo va a depender mucho de cómo asimile tanto cansancio, tanta carga de competiciones. Esa es la clave. Por ejemplo, cuando llegue a los 200 estilos va a estar ya sobrecargado. Esa será una prueba difícil para él.

En estos Juegos, para satisfacer las demandas de las televisiones estadounidenses, el horario de la natación ha sufrido un vuelco. Como si se le diera la vuelta a un calcetín, las finales han aparecido por la mañana y las eliminatorias y semifinales en horario de tarde. ¿Cómo va a influir esto en la calidad de las marcas?

En las pruebas largas puede influir negativamente porque está claro que en las pruebas de resistencia el rendimiento es peor por las mañanas. Los velocistas no van a tener ningún problema. En 2006 tuve la experiencia de los Mundiales Junior de Río de Janeiro. Allí, las finales se disputaban por la mañana y los resultados fueron buenos.

¿Cómo ve a España en el medallero global?

Yo creo sinceramente que España va a superar las 22 medallas de Barcelona 92. Hay opciones muy claras. La natación sincronizada, por ejemplo, se ha desarrollado muchísimo. Y quiero citar el triatlón, la marcha, el ciclismo, Rafa Nadal, baloncesto, gimnasia …

¿Vamos a presenciar en Pekín la retirada de Nina Zhivanevskaya?

No, no lo creo. Quizá sean sus últimos Juegos Olímpicos, pero yo la veo compitiendo el verano próximo en los Mundiales de Roma y haciéndolo muy bien, por ejemplo, en los 50 espalda.

Vamos al asunto de los bañadores. Da la impresión de que en Pekín los famosos bañadores de la marca Speedo los utilizan en casi todas las selecciones.

Sí, la verdad es que se han impuesto y han convencido de que sus materiales son buenos. Son los número uno y la situación se va a uniformar. Curiosamente, Italia va a ser una excepción: llevará unos bañadores de características similares, con neopreno, pero de otra marca.

Hay algunas pruebas en las que la evolución ha sido tan enorme este año que cuesta basarlo todo en los bañadores. Por ejemplo, los 50 libres.

No sé. Hay pruebas que se estancan y luego explotan de forma súbita por la llegada de otra generación. Ha pasado en los 50 libre. Tuvimos la época de Popov y ahora hay un grupo de jóvenes que han superado sus marcas.

¿Quién dominará el medallero en natación, Estados Unidos o Australia?

Estados Unidos.

¿Qué le falta a España para llegar a esos niveles?

Dos cosas. Tiempo y una filosofía de mayor colaboración. Los técnicos deben compartir más sus experiencias positivas entre ellos.

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