Miércoles, 6 de Agosto de 2008

Tarantino quiere a Britney como protagonista

El autor de 'Pulp Fiction' ya está en conversaciones con la cantante para que protagonice un 'remake' de la cinta de 1965 'Faster, Pussycat, Kill!, Kill!', en la que Spears interpretaría más de una escena de alto contenido erótico

PÚBLICO.ES ·06/08/2008 - 15:58h

Britney Spears, durante uno de sus conciertos. /EFE

Si hubiera un director de cine en Hollywood capaz de decir que quiere a Britney Spears en su próxima película, y decirlo absolutamente en serio, ése director sería -es, de hecho- Quentin Tarantino.

Al personalísimo realizador, autor de obras de culto como Pulp Fiction (Palma de Oro en Cannes en 1994) o Kill Bill (2003) se le ha metido entre ceja y ceja abordar un remake de Faster, Pussycat, Kill!, Kill!, una cinta a medio camino entre el western y el drama erótico que llevase a la gran pantalla en 1965 Russ Meyer, con notable éxito de público. También está convencido de que no es otra sino la 'princesita del pop' la intérprete perfecta para uno de los papeles principales, el de la bailarina Varla. 

Así lo ha revelado el rotativo inglés The Daily Telegraph, al asegurar en su edición de hoy que están bastante avanzadas las conversaciones entre Tarantino y la cantante para llevar a cabo el proyecto. Con ambas partes encantadas de haberse conocido. La fuente citada por el Telegraph afirma que "Quentin está convencido de que Britney estará brillante en ese papel. Y ella está feliz, ya que piensa que ésta es la oportunidad de darle la vuelta a su carrera. Es el material perfecto de Tarantino".

Echándole un vistazo a la película original, desde luego, todo apunta a que el remake resultaría una obra de alto voltaje tarantiniano: tres chicas, bailarinas go-go, a las que tras una dura noche de trabajo les gusta pasárselo bien haciendo el gamberro. Una de esas noches, se topan en medio del desierto con el coche de una joven pareja, a la que retan en una carrera. Y aquí es donde entraría en acción con todas sus consecuencias el personaje de Spears, que asesina al novio con sus propias manos y tendrá más de una escena tórrida con la novia del muerto.

"Quentin está convencido de que Britney estará brillante en ese papel, y ella piensa que es la oportunidad de darle la vuelta a su carrera"  

Luego, al parar en una gasolinera, el encargado les contará que en algún lugar del desierto vive un hombre con sus dos hijos escondiendo una gran fortuna. Las chicas, por supuesto, se dirigirán hacia allí con el objetivo de quedarse todo lo necesario para hacerse con el botín.

Es decir, el sello marca de la casa; los materiales habituales -sangre, sexo, ambición y, probablemente, humor negro- con los que Tarantino ha forjado en los últimos años una de las obras cinematográficas más irreverentes y personales de la industria norteamericana. Con el morbo añadido de ver a sus órdenes a uno de los personajes más famosamente controvertidos de los últimos tiempos.

Es difícil enumerar todos los problemas que la antaño ídolo adolescente Britney Spears ha venido teniendo, ya fuera por motivos familiares, etílicos o estupefacientes. Con su estrella cayendo a velocidad de vértigo, no es de extrañar que la propuesta del director de Reservoir Dogs (1992) se le haya antojado una aparición mariana. La cantante ya hizo sus pinitos en el cine con Crossroads, en 2002. Los 60 millones de dólares recaudados en todo el planeta no impidieron que su protagonista recibiese el galardón a la Peor Actriz de los corrosivos premios Razzie.