Miércoles, 6 de Agosto de 2008

El creador de Cobi asegura que las mascotas de Pekín "no aportan nada"

Javier Mariscal las califica de "vulgares", "estatales" y "anónimas"

EFE ·06/08/2008 - 14:33h

El diseñador Javier Mariscal, padre de Cobi, la mascota de los Juegos Olímpicos de Barcelona'92. EFE

El diseñador español Javier Mariscal, padre de Cobi, la mascota de los Juegos Olímpicos de Barcelona'92, considera que las mascotas de los de Pekín 2008 "no aportan nada" al mundo del diseño, al estimar que son "vulgares", "estatales" y "anónimas".

Mariscal (Valencia, 1950) sólo valora de las cinco mascotas chinas que sean un fiel reflejo de "una organización estatal, estricta y ortodoxa", dentro de una sociedad "sin libertad, y con consignas dictadas desde la cúspide de la pirámide hacia abajo".

Las mascotas, de trazo infantil y muy parecidas entre ellas, aunque cada una pintada con uno de los cinco colores de los aros olímpicos, responden a los nombres de Beibei, que representa un pez; Jingjing, un oso panda; Huanhuan, imagen del fuego; Yingying, un antílope tibetano, y Nini, una golondrina.

¿Qué le parecen las mascotas de los Juegos Olímpicos de China?

Un dolor. No me interesan nada. No aportan nada.

¿Nada de nada?

Lo más positivo es que representan perfectamente el espíritu del país y de la organización de los Juegos. En los países asiáticos el grupo es más importante que el individuo; por eso no hay una, sino cinco mascotas. Además, es una organización estatal, oficial, estricta y ortodoxa, y las mascotas son eso: estatales, estrictas y ortodoxas. Bueno, transmiten eso (el espíritu de la organización), que tiene un gran valor.

¿Y el diseño?

- R: Son vulgares, completamente anónimas y estándar, porque quien organiza los Juegos quiere ser muy estándar. Han hecho unos muñequitos en el estilo asiático, como el manga. Pero cuando los ves, te olvidas de ellos, porque hay miles de muñequitos iguales que estos. Pero el diseño es bueno, porque te están explicando de qué van los Juegos chinos. Van de una organización estatal burocrática, de la evolución de un partido único y sin libertad, con consignas dictadas desde arriba de la pirámide hacia abajo.

Por esto creo que están muy bien.

Cobi era muy diferente, ¿qué transmitía?

Yo estoy contento, porque Cobi representaba muy bien los valores del Comité Olímpico y de Barcelona. Todos los valores importantísimos que significaba organizar el evento olímpico.

Eran los juegos de la ciudad de Barcelona que están en Cataluña, en España, en Europa. Una ciudad junto al mar, con un puerto y una manera de comer y una geografía. Era todo un estilo. Se podía resumir en una gran fiesta que une a todos y para toda la vida.

Estuvo todo muy bien organizado, como lo si lo hubiese hecho un alemán, pero con el punto latino.

¿Ha conseguido dejar de ser el diseñador de la mascota de los Juegos de Barcelona?

Creo que la mayoría de la gente, el gran público de España y del mundo me conocen porque fui el diseñador de Cobi, porque es el trabajo más mediático, con mucha repercusión y más importante que he podido desarrollar en mi vida. También porque la gran mayoría de trabajos de diseño son anónimos. Pero, a veces, sí que da rabia que me conozcan sólo por eso y pienso que me podrían conocer por otros trabajos.