Martes, 5 de Agosto de 2008

Reus ya tiene listo su centro para alumnos inmigrantes

Se trata de una prueba piloto de la Generalitat para favorecer la integración

JORDI SIRÉ ·05/08/2008 - 19:53h

El departamento de Educació pondrá en marcha a partir del próximo curso una experiencia piloto en Vic (Barcelona) y Reus (Tarragona) consistente en la habilitación de locales donde niños y adolescentes de entre 8 y 18 años de países ajenos a la cultura del país y llegados una vez iniciado el curso, podrán pasar por un proceso de adaptación previo a su escolarización. En el caso de Reus se han adecuado unas oficinas anexas al colegio La Salle para estos "espacios de bienvenida educativa", que serán voluntarios.

Sus futuros alumnos no serán asignados a un centro educativo hasta que este grupo dé su visto bueno y elabore un informe para sus futuros profesores. Durante ese tiempo, los jóvenes participarán en otro proyecto denominado "planes educativos de entorno". Por la mañana aprenderán las normas de convivencia, los derechos y los deberes, las ayudas que pueden obtener y realizarán pruebas de varias materias. Lo harán en locales con una capacidad de entre 15 y 20 personas equipados con ordenador, biblioteca y despachos para la acogida familiar en la que se sensibilizará a los padres sobre el uso del catalán para la integración. La idea es que estén en lugares anexos de los centros educativos para no desvincular a las jóvenes del mundo académico, aunque en Vic no será así y se ubicará en la antigua Casa de la Caritat .

Críticas al proyecto

El proyecto se ganó en su inicio varias críticas. Entre ellas, las de SOS Racismo por "segregacionista y discriminatorio" y no dudó en acusarlo de "estigmatizar la inmigración" y "esconder un claro racismo institucional". El conseller de Educación, Ernest Maragall, aclaró que los espacios de acogida "tienen como objetivo la integración y no la retención".
Pero los números hablan por sí solos. En Reus, un 18% de los 105.000 empadronados a 30 de junio del 2007 eran extranjeros. Partiendo de esta base, durante el curso pasado la comisión de escolarización municipal tuvo que gestionar la desbordante cifra de 1.085 solicitudes de incorporación a las aulas fuera del periodo ordinario de matrícula. "Cuando te llega un alumno, por ejemplo chino, una vez empezadas las clases, es un auténtico problema porque no tiene ni la más mínima noción de la lengua, lo que acaba siendo una barrera infranqueable. Quieras o no acaba entorpeciendo el ritmo del resto", afirmaba el director de la Salle, Josep Maria Barcos.

Prueba piloto

El centro concertado de Barcos y otros dos centros públicos han sido escogidos para echar una mano en la prueba piloto. "Quisimos escoger colegios que reunieran primara y secundaria, así como un tercero que reuniera las dos líneas", explicaba la regidora de Educación, Misericordia Dosaigues, que no se atreve a vaticinar un tiempo mínimo o máximo de estancia en esta tierra de nadie porque "no se puede cortar a todo el mundo por el mismo patrón". En este campo, Dosaigues se muestra prudente y se limita a apuntar que algunos alumnos procedentes "de un país x" pueden tener más fácil que otros la integración en el mundo educativo porque proceden de áreas geográficas más afines, tanto por lengua como por cultura.