Martes, 5 de Agosto de 2008

Proustazo

Una magdalena de cerámica para guardar recuerdos, por 70 euros

MARTA JURADO ·05/08/2008 - 08:27h

En verano, tras una siesta al sol, pueden no ser extraños los delirios, las regresiones o la soltura de mente necesaria para desarrollar un proyecto que parecería absurdo en cualquier otro momento.

Algo así debió de sucederles a los diseñadores de la marca diez+diez cuando crearon este producto, que a primera vista es sólo una magdalena de cerámica, pero que ellos han bautizado como Dejá vù y así lo venden por 70 euros.

De dudable utilidad, pero con clara influencia filosófica y literaria, el objeto está pensado para ser una magdalena con " memoria interna", según dicen sus creadores. A través de los orificios que tiene la pieza, se sugiere guardar en su interior lo que se desee, "ya sea arena de una playa, pétalos de una flor, un algodón impregnado en la colonia de la persona amada...", según proponen quienes lo comercializan.

Está pensado para servir como un recipiente con "memoria interna"

La experiencia trascendental se produciría, advierten, al acercarse el objeto y olerlo, porque, según argumenta la empresa, "mediante el olfato se pueden llegar a recuperar imágenes y recuerdos evocadores".
Esta es la explicación práctica que da diez+diez para el lanzamiento de tan exclusivo objeto, que ofrece una lectura tan particular como comercial de la novela de Marcel Proust En busca del tiempo perdido.

No faltan a la verdad al referirse a esta fuente; es conocido que en un pasaje de Por el camino de Swann el autor comienza a narrar recuerdos de su infancia a partir del evocador aroma de una magdalena mojada en la leche del desayuno y ese simple acto le supone un largo viaje interior. En cualquier caso, este Dejá vù, bien sea producto de la desidia veraniega o de la inspiración metafísica, demuestra hasta dónde puede llegar la imaginación.

Se sugiere guardar dentro arena, pétalos, un algodón mojado en colonia... 

Habrá quien piense que se trata de una apuesta atrevida y original, lo mismo que quien lo considere un nuevo timo del diseño para gente que quiere gastar su dinero. Otro ejemplo más del poder del marketing y de la imagen de marca, que lleva a rastreadores de fetiches a adquirir este producto, de venta a través de Internet.