Domingo, 3 de Agosto de 2008

Nikki Beach: ¿Marbella de bajón? No cuando se puede pagar a 125 euros la hamaca

Este exclusivo chiringuito ofrece mariscadas para dos por 240 euros

ÁLVARO L. MILLÁN ·03/08/2008 - 13:02h

Así de exclusivo hay que ser para poder disfrutar de 125##@@euro@@## de hamaca.

"Vino un hombre, me pidió una botella de champán francés de 2.500 euros y cuando se la di, la descorchó y la vació en tres segundos". La anécdota que cuenta Giorgio, camarero del Nikki Beach de Marbella, resume bien en qué se ha convertido este club de lujo en sólo siete años.

Situado a los pies de un hotel de cinco estrellas e inspirado en la filosofía del tradicional chiringuito, es algo más que un restaurante de playa. En su carta, a diferencia de las sardinas o el pescaíto, habituales en los locales cercanos, se encuentra una mariscada para dos personas por unos 240 euros o una botella de vino de 2.895.

Claro que también hay opciones más baratas -para estos tiempos de crisis-. "Por 100 euros puedes pasar un día entero de gloria en el Nikki Beach", asegura Adriana Sánchez, relaciones públicas de este club, que tiene sedes en otros 17 lugares del mundo.

No obstante, el que viene aquí sabe muy bien qué va a encontrar; desde los exclusivos coches aparcados en la puerta hasta los cuerpos esculturales que descansan sobre hamacas de 2x2 metros a 125 euros por día. En los fines de semana se concentran allí, a partir del mediodía, unas 2.500 personas, moviéndose al ritmo de la música.

En principio, el estilo Nikki está abierto a todo el mundo; la exclusividad del club la marca sobre todo el perfil de los clientes. Es normal que allí, donde casi todos los que comen, beben y bailan son extranjeros y ricos, muchos se sientan extraños. Pero, ¿quién no querría entrar? Promocionado como "el lugar más sexy de la Tierra", es probable que lo sea; también es uno de los sitios donde más dinero se derrocha.

En la conocida Fiesta del Champagne, un cliente se gastó la friolera de 23.000 euros en esta bebida, que en su mayor parte terminó refrescando a los asistentes a modo de ducha. Por si queda alguna duda de su exclusividad, el mensaje impreso en las camisetas de los trabajadores del Nikki reza: "Díselo sólo a tus mejores amigos". Tampoco sería una mala recomendación para los peores enemigos.