• Kingdom Hearts III - impresiones

    18/05/2018 15:00 // Andreas Juul Comparte en facebook Comparte en twitter Comparte en google plus Comparte en tuenti

    "Ofrece algunas de las mejores y más pulidas mecánicas que me pueden venir a la memoria".

    Autor: Andreas Juul - Gamereactor.es

    El melodrama de Final Fantasy se mezcla con las maravillas de los cuentos de hadas de Walt Disney. Una frase que resume perfectamente a una de las más innovadoras, curiosas y alocadas propuestas de todos los tiempos. Kingdom Hearts se convirtió en el nombre de este proyecto de crossover, la ocurrencia del diseñador de personajes japonés Tetsuya Nomura, un hombre conocido anteriormente por su trabajo en Final Fantasy VII, VIII y X. Los tres primeros títulos de esta nueva y más que exitosa serie vieron cómo KH ganaba muchísima inercia, hasta llegó a tener el potencial de hacerse más grande que la segunda mayor franquicia de Square Enix, Dragon Quest. Sin embargo, esta fuerza se fue desvaneciendo cuando la IP comenzó a dividirse en plataformas y en otros 7 juegos de calidad heterogénea.

    Así que, ¿por dónde empieza uno cuando se acerca a Kingdom Hearts III? La tercera entrega numerada, que llega 13 años después de la segunda, en una franquicia de videojuegos con una historia tan enredada que hasta Hideo Kojima tendría que pararse a pensar con calma para entender qué está pasando. Si eres nuevo en esta saga, este capítulo tiene que explicar trece años de historias paralelas en un videojuego, condensados todos en esta retrospectiva de la saga Kingdom Hearts de GameReactor, para que te pongas al día antes de jugar.

    Mientras llegaba al evento preview de Kingdom Hearts III en la soleada Santa Monica, me sentía lleno de emoción y también de cautela. ¿Podrían Nomura y su equipo en Square Enix crear una secuela digna de esos 13 años de espera?

    En primer lugar, se realizó un panel de presentación con El Hombre, Tetsuya Nomura, junto a otros individuos de gran importancia para el desarrollo del juego. Los invitados no podían realizar ninguna pregunta y, en su lugar, tenían que prestar atención a otras que estaban preparadas de antemano tanto para Nomura como para su codirector en la franquicia, Tai Yasue. El jefe comenzó la presentación describiendo la temática central de la saga Kingdom Hearts, la exploración del corazón, mientras que el equipo decidió acuñar el término "revelación" como el que mejor define a los eventos de Kingdom Hearts III.

    Siguiendo con esta idea, Nomura enmarcó a KH III como el clímax de una historia contada a lo largo de 16 años y que, por tanto, ahora va a estar plagada de revelaciones y momentos épicos. No hubo detalles concretos sobre el argumento, desafortunadamente, ya que están guardados a buen recaudo, aunque sí se comentó que el tercer capítulo incorporará constantemente elementos de Disney y Final Fantasy sin convertirse en algo demasiado infantil ni tampoco en algo demasiado oscuro, tal y como hacen todas esas entregas que abarcan el continuo conflicto entre la luz y la oscuridad.

    Una de las funciones más importantes, en esta ocasión, es conseguir que los mundos de cada personaje se conviertan en algo realmente vivo en la pantalla, que estén habitados por personajes con vida. En entregas anteriores, había momentos en los que los entornos y universos parecían vacíos, con tan solo una pequeña parte del reparto de la película en cuestión. Para demostrar mejor este nuevo enfoque, Tai Yasue mostró el castillo de Enredados y a Sora corriendo por sus aledaños mientras interactuaba con varios PNJ. Teniendo en cuenta a los juegos anteriores, es una alegría ver que los universos de los largometrajes están cobrando vida de verdad en Kingdom Hearts.

    Tras la pequeña presentación, llegó el gran y esperado momento de jugar al título con el mando en nuestras manos; solo han sido 13 años de espera. Cada periodista tenía 90 minutos para probarlo en Xbox One X o en PlayStation 4 Pro. A pesar de la potencia de la consola de Microsoft, la mayoría preferían probarlo en la de Sony, pues la familia de consolas PlayStation es la que acogió al primer capítulo hace más de una década. Para todos, Square Enix había preparado dos demos con las que mostrar dos aspectos diferentes del juego a través de los mundos de Hércules y Toy Story.

    El Coliseo del Olimpo de Hércules

    El primer nivel que pude probar fue un viejo conocido tanto para los que disfrutaron de la primera aventura de Sora como para los que hayan seguido la información revelada con cuentagotas sobre KH3. En este escenario, Sora y sus leales compañeros (Donald y Goofy) tenían que lidiar con el Titán de piedra y detener el caos que estaba desatando en el Monte Olimpo. Como fan recurrente que había completado Kingdom Hearts II hace poco por enésima vez, me alegró comprobar que todo transmitía la sensación de ser una continuación natural del segundo juego y de la precuela, Kingdom Hearts: Birth by Sleep.

    Si hablamos de sensaciones, los controles de Kingdom Hearts III son muy similares a los del segundo juego numerado y, salvo por algunas animaciones actualizadas, manejar al personaje principal, a Sora, es tan natural como siempre. Tras golpear a los enemigos un buen puñado de veces, se desbloquean unas habilidades especiales que se activan pulsando triángulo (en PS4). Utilizando una cierta cantidad de magia de fuego o de hielo de forma consecutiva, se desencadena un hechizo final más poderoso (similar a KH II) y, del mismo modo, en los ataques cuerpo a cuerpo se abren opciones para realizar golpes finales, poderosos "Límites" (como los introducidos en la segunda entrega) o nuevas mecánicas de combate.

    Combatir contra los persistentes Sincorazón es una experiencia que ha mejorado con creces. Sora ahora puede invocar atracciones de Disney para que le ayuden en el combate. Se activan con un mecanismo similar a los QTE y no se tratan como a las invocaciones clásicas. Por ejemplo, durante la batalla contra el titán, pude invocar un gigantesco tren y disparar fuegos artificiales, convirtiendo la escena en un baile de luces por la pirotecnia, bañado por sus colores mezclado con grandes oleadas de enemigos y una montaña envuelta por una tormenta. En otras palabras, Kingdom Hearts III es un soberbio espectáculo a nivel gráficos.

    Aunque fue algo demasiado corto, unos 10 minutos aproximadamente, el Coliseo del Olimpo fue como una bomba de relojería que te explota en las manos para mostrar el brutal despliegue de la obra de Nomura, algo que, naturalmente, disparaba las expectativas de cara a la siguiente parte: Toy Story, el primer mundo de Pixar que aparece en Kingdom Hearts.

    La Caja de Juguetes de Toy Story

    Toy Story llegó a ser el pináculo de la narrativa en el entorno digital y siempre ha sido uno de los mundos más queridos en esta franquicia híbrida. En Kingdom Hearts III, se mundo se llama Toy Box y tuve la posibilidad de disfrutar de una gran parte de lo que ofrecía. Aquellos que vieron aquel tráiler de la D23 Expo de Disney se harán una muy buena idea de lo que pude probar en esta sesión, que se llevó cerca de una hora de partida incluyendo fragmentos de historia y largas escenas cinematográficas. Y cuando decimos que son largas, no hay que pasarlo por alto: pueden durar un buen puñado de minutos y estar cargadas de diálogos con tropos clásicos de Kingdom Hearts como los mundos paralelos, los viajes en el tiempo y la búsqueda de los amigos. A diferencia de juegos anteriores, las formas en las que los personajes interactúan y conversan parecen demasiado mecánicas y el ritmo increíblemente lento. En más de una ocasión me encontré deseando pasar por alto esos minutos de diálogo inútil.

    Afortunadamente, no se puede decir lo mismo sobre la jugabilidad. Kingdom Hearts III ofrece algunas de las mejores y más pulidas mecánicas que me pueden venir a la memoria. Mientras que el Coliseo del Olimpo era una pizca para saborear las primeras horas, Caja de Juguetes contaba con una trupe bien preparada y equipada. Cada una de las Llaves Espada de Sora tiene funciones únicas y pueden cambiarse en el fragor de la batalla. Una se convierte en un martillo gigantesco, la otra en una varita mágica y otra se divide en dos mortíferos yoyós. Reventar a los enemigos a martillazos durante unos instantes para luego desencadenar una montaña de láseres de colores es algo tremendamente satisfactorio.

    Kingdom Hearts III trae de vuelta las invocaciones de otras entregas numeradas, esas con las que compartir campo de batalla con poderosos aliados cuando la cosa se pone complicada porque hay demasiados enemigos. En la demo, estaban disponibles tanto Ariel, de La Sirenita, como Ralph, de Rompe Ralph!. Ambas invocaciones reflejan a la perfección su procedencia y se manejan de forma similar a como se hacía en Kingdom Hearts II. A pesar de que Ralph fue una agradable sorpresa, Ariel era la que más imponía e impresionaba visualmente. Todo, desde las partículas de agua, su interacción con Sora y su forma de atacar se fusiona perfectamente y de una forma preciosa.

    Una cosa es ver un tráiler del mundo, y otra bien distinta es experimentarlo por ti mismo. Aquellos que crecieran con las aventuras de Woody y Buzz, probablemente tengan dificultades al principio para diferenciar el juego de las primeras películas de Toy Story. A diferencia de otros muchos juegos del catálogo de Square Enix, o incluso en general, Kingdom Hearts III conserva la misma calidad gráfica tanto en un corte cinematográfico como mientras juegas. Gracias a esto, se consigue un impacto mucho mayor, sobre todo por la posibilidad de realizar unas transiciones casi imperceptibles entre unas secuencias y otras. Echando un vistazo a la cantidad de detalle y a la dedicación y respeto a los materiales originales, queda totalmente claro por qué Nomura y su equipo han esperado al tercer capítulo para introducir mundos de Pixar. Siendo sinceros, las pasadas generaciones de consolas no tenían la suficiente fuerza bruta como para hacer justicia a estos universos. Resumiendo mucho, aunque Coliseo del Olimpo era algo bastante impresionante para la vista, Caja de Juguetes se acomoda fácilmente entre los mejores despliegues gráficos que he visto hasta la fecha.

    Al comienzo de estas impresiones lanzaba la pregunta: ¿por dónde empieza uno cuando se acerca a Kingdom Hearts III? Detrás del enrevesado desarrollo del argumento de los juegos anteriores, las toneladas de preguntas sin responder y misterios, todo sigue en el aire. Sin embargo, si esta prueba sirve de indicativo, creo que sé por dónde se puede terminar. Kingdom Hearts 3 aspira a ser el juego más interesante y ambicioso de Square Enix, no solo desde el primero, sino también desde aquella era dorada de los 90 en los que, conocida como Squaresoft, era la reina de los JRPG.

    Fuente original: Gamereactor.es

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