• Dissidia Final Fantasy NT - impresiones

    04/12/2017 17:38 // Sam Bishop Comparte en facebook Comparte en twitter Comparte en google plus Comparte en tuenti

    Visitamos las oficinas de Square Enix en Londres para probar el juego de lucha basado en el universo Final Fantasy.

    Autor: Sam Bishop - Gamereactor.es

    Final Fantasy ya lleva unas tres décadas entre nosotros; por eso, como podéis imaginar, han desfilado muchos personajes durante todos estos años, desde el Garland del primer juego hasta Noctis de Final Fantasy XV. Ahora, Dissidia Final Fantasy NT quiere reunir una buena cantidad de estos nombres, dándoles un acabado acorde a los tiempos actuales y enfrentándolos en un brawler de 3 contra 3. Hemos podido jugarlo recientemente en las oficinas de Square Enix en Londres junto a otros cinco luchadores y, después de probar unos cuantos personajes del universo Final Fantasy, tenemos varias cosas que contaros del título de Team Ninja.

    Un miembro del equipo de Square Enix nos dio unas pequeñas guías antes de comenzar nuestra sesión, y probablemente fue lo mejor, porque hay un montón de opciones disponibles desde el comienzo. Aun así, una vez te haces a la idea de cada faceta del juego se vuelve algo mucho más sencillo el tener que controlar todo lo que sucede durante la partida, sobre todo en lo referente a los movimientos que puedes realizar, cuya mayoría se indica en una interfaz bastante grande, heredada de la versión arcade (nos confirmaron que se simplificará de cara al lanzamiento).

    El movimiento en sí es muy similar al de cualquier juego en tercera persona. Dado que Dissidia es tan brawler como juego de lucha tradicional y que no es necesario estar corriendo y saltando por el mapa, puedes esquivar con L1 y lanzarte hacia el enemigo con R1. Este último movimiento es especialmente útil para esos luchadores que necesitan acortar distancias rápidamente con el oponente para lanzarles sus ataques fuertes cuerpo a cuerpo.

    Después de dominar esto (más o menos), se nos presentó el sistema de combate. Con el botón X puedes realizar una serie de ataques rápidos, pero no pienses que esto baja la salud del enemigo. En lugar de eso, lo que hace es aumentar tu nivel de bravura, indicado en pantalla con un número que empieza en 1.000. A medida que aumenta, más salud puedes quitar a tu rival con el ataque asignado al botón cuadrado. El combate se convierte en un equilibrio entre aumentar tu bravura para conseguir K.O. de un golpe (una táctica arriesgada, ya que al recibir golpes pierdes bravura) o ir mermando poco a poco la vitalidad de tu contrincante con ataques menos potentes.

    A partir de ahí, el resto es seguir sumando capas que van dándole más vida a las batallas. Por ejemplo, a medida que enganchas golpes y avanza la batalla, desbloqueas tres movimientos (uno con triángulo, otro con arriba y triángulo y otro con abajo y triángulo). Aunque la mayoría son movimientos de apoyo, que mejoran la bravura de tus compañeros o disminuyen el medidor de carrera de los enemigos, entre otros tantos.

    Y entonces llegan las invocaciones. En cada mapa aparecen unos cristales que los jugadores pueden golpear para rellenar una barra que se encuentra en la esquina superior izquierda de la pantalla. Una vez la llene un personaje, puedes mantener el botón central pulsado, o el equipo entero para que sea más rápido, para hacer la invocación de turno. Así, traes al campo de batalla a monstruos gigantescos que quitan grandes cantidades de vida al equipo enemigo y pueden provocar también efectos añadidos. Es algo arriesgado, ya que eres totalmente vulnerable mientras invocas, pero la recompensa es bastante jugosa.

    Lo primero que hemos notado sobre Dissidia, una vez entramos de lleno en los combates, es su intensidad. Los luchadores pasan volando por la pantalla desde el comienzo, obligándote a alternar entre el fijado al enemigo y la continua esquiva de ataques, y los combates pueden acabarse incluso a los 30 segundos de comenzar si los jugadores se coordinan lo suficiente para agotar las tres vidas que hacen falta para ganar. Lo que es más interesante todavía es que se puede renacer, así que alguien que sea horriblemente malo puede morir tres veces seguidas y hacer que todo su equipo pierda.

    Nos alegra bastante haber podido pasar hora y media con el juego porque lo cierto es que es muy necesario dar con el personaje con el que más despuntes si pretendes conseguir buenos resultados. Algunos pueden encajar mejor con la clase Asesino (Assassin), que te permite moverte con mayor rapidez; mientras que otros pueden preferir guardas las distancias como Tiradores (Marksman) u optar por la polivalente Vanguardia (Vanguard). Hay incluso luchadores Especialistas (Specialist), que mezclan elementos de los demás para conseguir algo único.

    Sabiendo eso, probamos un montón de personajes diferentes de toda la franquicia, incluyendo a Cloud de Final Fantasy VII, Garland de Final Fantasy, Kain Highwind de Final Fantasy IV, Terra Branford de Final Fantasy VI, Squall Leonhart de Final Fantasy VII, Ramza Beoulve de Final Fantasy Tactics, Ace de Final Fantasy Type-0, Kefka Palazzo de Final Fantasy VI, Sefirot de Final Fantasy VII y muchos más. Como podéis ver, luchadores no faltan, como tampoco mapas basados en sitios clave de la saga.

    Nuestro favorito fue Ramza Beoulve; ya que su ataque HP, Sanctus (Holy), invoca unos haces de luz que salen del suelo para golpear a los enemigos que se encuentran a su alrededor. Pero Kefka también resultó bastante útil como Tirador, pudiendo disparar desde lejos para facilitar a sus compañeros acercarse a los rivales. Vale la pena mencionar también el efecto piedra, papel, tijeras que hay, y es que cada clase (salvo los Especialistas) tiene una ventaja frente a otra, como también otra que es su debilidad. Por eso, siempre es importante prestar atención y solicitar refuerzos cuando sea necesario. Que sea caótico no significa que no sea necesario plantear alguna táctica, y lanzarse a por la clase equivocada o ser machacado por los tres enemigos a la vez puede llevarte a una derrota rapidísima. Hay que mantener el equilibrio entre los momentos codo con codo y los que merecen ir en solitario.

    El aspecto visual es algo que también merece mención, y es que nos impresionó lo que vimos, con cada personaje y campo de batalla gozando de un aspecto tan pulido y, más importante, tan vibrante. Hay muchísimo fan-service aquí, sobre todo en cómo el equipo se ha encargado de recrear tanto contenido de la saga y tratado de mantenerse tan fieles a los diseños originales mientras los adaptan a los tiempos modernos. Lo mismo puede decirse de los ataques ya que, como nos dijo el productor (Ichiro Hazama) cuando hablamos con él, tratan de conseguir un manejo idéntico al que tenían en sus respectivos juegos.

    En resumen, acabamos realmente impresionados con Dissidia. Es divertidamente simple y accesible, pero también ofrece la profundidad suficiente para dar pie a batallas espectaculares si los jugadores saben cómo usar sus clases y ataques. No es solo para fans de Final Fantasy, cualquiera puede unirse y disfrutar de los coloridos escenarios y sus combatientes; sin embargo, aquellos que sí sean fans van a disfrutar de lo lindo de todo lo que se reúne aquí.

    Fuente original: Gamereactor.es

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