• Gear Club Unlimited - impresiones

    02/11/2017 15:00 // Sergio Figueroa Comparte en facebook Comparte en twitter Comparte en google plus Comparte en tuenti

    El primer juego de coches de gráficos realistas con licencias de grandes marcas.

    Autor: Sergio Figueroa - Gamereactor.es

    El catálogo de Nintendo Switch ha llegado a los 200 juegos en tan solo ocho meses, pero no todos los géneros ni tipos de juego tienen la misma representación. Los fans de los juegos de acción y las aventuras pueden estar muy satisfechos, pero los de la conducción y la velocidad tienen poco para escoger. Es cierto que Mario Kart 8 Deluxe es un título brillante, pero se aleja del realismo que persiguen otros jugadores, ya busquen la simulación de Assetto Corsa o el arcade de Need for Speed.

    Con mucha visión de mercado y agilidad se va a plantar el 1 de diciembre en el catálogo Gear Club Unlimited. Eden Games, un estudio con mucho pasado gracias a series como Test Driver o V-Rally y un presente un poco más discreto, lleva tiempo adaptando a la consola un juego que lanzó hace tiempo para móviles. Cambia el formato, de free-to-play a lanzamiento completo, se adapta a la televisión con un retoque gráfico general y más efectos visuales y añade un modo multijugador local para hasta cuatro personas con la opción de usar un solo Joy-Con cada una que se suma a su sistema de eventos y competiciones online por tiempos.

    Lo mires por donde lo mires, es un juego mixto. Quizá porque esa herencia de la estructura de títulos para móviles, en las que solo te dan un trocito y el resto se construye comprando por partes, le hace ser diferente a la hora de la verdad. No te ofrece una gran lista de vehículos y circuitos en los que ir compitiendo para ser el número uno, más bien se comporta como un modo carrera amplio en el que no solo tienes que ganar sino que también debes ir ampliando tu garaje y tu taller para seguir adelante.

    En la versión de prueba que Meridiem Games puso a nuestra disposición, bastante cruda y alejada de la versión final que Eden Games ya debe tener entre manos, tuvimos la ocasión de comprobar cómo un mapa central va abriéndose para poner cada vez más entornos a nuestro alcance. Eran carreras contra otros pilotos en asfalto o en tierra, eventos contrarreloj o, sencillamente, factorías. Porque para poder disponer de los coches Mercedes, por ejemplo, hay que desarrollar primero su fábrica, y eso cuesta un dinero que hay que ganarse compitiendo. No solo es cuestión de quedar bien, el modo de dificultad y las veces que rebobines también influyen en el resultado, por lo que cuanto mejor juegues, más rápido vas a progresar. De nuevo vemos la 'patita' del falso free-to-play de móviles asomar.

    Como la versión de Nintendo Switch es de pago, los 32 vehículos y las aproximadamente 400 carreras en unos 200 trazados distintos están incluidos de serie, aunque haya que ganárselos poco a poco. Y luego crecerá porque hay anunciados 3 DLC gratuitos. Antes de empezar a correr nos dimos un paseo por el taller, que es el otro sitio en el que gastar las ganancias. No es solo un menú en el que escoger un coche y aplicar un cambio, es un espacio real que hay que ir ampliando para montar más máquinas con las que ir evolucionando los vehículos; hasta hay un túnel de viento para la aerodinámica. Aunque solo estuvimos curioseando, aseguran que los retoques afectan realmente al rendimiento de los coches y que hará falta invertir en ellos para ganar carreras a medida que sube el nivel de dificultad.

    Una vez repasado todo el contorno, fue el momento de dar paso al núcleo, a las propias carreras. Todas las que teníamos a nuestro alcance eran en exteriores, en circuitos con zonas urbanas y carretera o tierra, dependiendo del tipo de misión. Esta localización, inspirada en una zona montañosa europea, se partía en pequeños circuitos en los que dar una o dos vueltas. Sabemos que es la tónica general, que otras zonas como una árida y otra con mucha vegetación también acogen un mapa repleto de trazados. Una de las opciones de dificultad configurable es decidir si quieres ver la línea de trazado óptimo, que curiosamente no duda en subirte por aceras o atajar por la tierra, dejando claro que se sabe arcade y no se avergüenza de ello.

    La conducción en Gear Club Unlimited, al menos en esta versión de prueba prematura, es bastante seca. Para empezar, porque Switch no tiene gatillos analógicos y eso hace que tienda a ser un todo o nada, casi sin matices, aunque Eden Games ha creado una modificación por software que simule esa pulsación progresiva transfiriendo la energía a una barra de empuje. La inclusión de ayudas automáticas (y opcionales) como a la aceleración o el frenado invitan aún más a jugar a lo bruto porque también suavizan este estilo de conducción, y si bien lo hace accesible para más gente y engancha con ese concepto "para toda la familia" que se asocia a Nintendo, es responsabilidad de cada uno quitarlas y tomárselo más en serio.

    De hecho, se puede ir un poco más allá y poner conducción por sensor de movimiento, que es la que más nos gustó de todas las opciones. Se puede activar con la consola en modo portátil, pero el balanceo de pantalla no es agradable, o mejor con los mandos sacados. Cada uno aporta un grado de sensibilidad adicional, así que es mejor tenerlos enganchados a su soporte y no uno en cada mano para evitar complicaciones. No es un volante con Force Feedback, ni mucho menos, pero está bien calibrado.

    También fue muy interesante comprobar la diferencia de respuesta en función de las condiciones del terreno, que en este caso eran asfalto o tierra. Los trompos están a la orden del día en las misiones de rally, así que estamos deseando comprobar si las modificaciones del taller, por ejemplo en ruedas, van a surtir efecto. Sería muy sorprendente en un juego tan sencillo, pero ahora cabe pensar que sí, por lo tanto nos lo apuntamos para el análisis. No penaliza conducir a lo bruto ni los golpes excepto por un descenso brusco de la velocidad, y eso en estas primeras pantallas no importa mucho porque son muy fáciles.

    Los coches no sufren daños ni deformaciones, algo de esperar para un juego que al fin y al cabo tiene menos presupuesto que los otros de gran fama (y que cuesta más barato). Su punto fuerte es ser el primer juego del catálogo con un estilo realista y con licencias, y parece que por ahí va a cumplir. De nuevo se nota que procede del móvil en los modelados de los coches, a los que les vendrían bien unos cuantos polígonos más. Pero el diseño es correcto, incluso algo resultón para lo que se presupone que hay debajo, y lo adereza con los efectos de brillos y algo de iluminación.

    La resolución en modo sobremesa de esta demo no parecía alcanzar los 1080p y por eso daba mejor sensación en portátil, a 720p. Eso sí, excepto por un tirón en la salida, corría de forma fluida y sin caídas a lo que parecen 30 fotogramas por segundo. Eden Games ha prometido en una entrevista concedida a Red Bull que ese será el mínimo de frames y dijo que están tratando de llegar a esa resolución FullHD.

    Cuando se presentó Nintendo Switch y se supo que no tendría gatillos adecuados el panorama de los juegos de coche más allá de Mario Kart se oscureció, pero Gear Club Unlimited va a tratar de poner algo de luz cuando se estrene el próximo 1 de diciembre.

    Fuente original: Gamereactor.es

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