• The Elder Scrolls V: Skyrim - impresiones Nintendo Switch

    13/09/2017 13:00 // Lisa Dahlgren Comparte en facebook Comparte en twitter Comparte en google plus Comparte en tuenti

    Hemos vuelto a jugar a The Elder Scrolls V: Skyrim, pero ahora en una consola que es portátil y tiene control táctil.

    Autor: Lisa Dahlgren - Gamereactor.es

    Bethesda se las ha apañado para que su franquicia de juegos RPG de mundo abierto The Elder Scrolls siempre esté presente de alguna forma u otra, incluso aunque pasen años entre una entrega numérica y la siguiente. La quinta entrega, que todos conocemos como Skyrim y que ha elevado aún más su popularidad, está a punto de volver seis años después de su primer estreno por partida doble. Una es la reedición en Realidad Virtual para HTC Vive y PSVR. La otra, de la que nos encargamos ahora, es la de la pequeña Nintendo Switch, que llega este fin de año con todas las expansiones incluidas: Dawnguard, Hearthfire y Dragonborn.

    Pues bien, quienes ya hayáis masacrados dragones, adoptado niños empalagosos de la calle y participado de la trama política quizá os estéis preguntado qué más podéis sacar vosotros de aquí. Pues tras probarlo un buen rato, diríamos que hay bastantes motivos porque resulta que esta es una forma óptima de jugar a The Elder Scrolls V: Skyrim. Si la armadura de Link con la Espada Legendaria y el Escudo Hylian de Breath of the Wild no van contigo, su gameplay fluido, sus gráficos sorprendentes y su frame-rate estable pueden hacer tilín.

    Entre todo lo que llevó Nintendo a la pasada Gamescom, tanto para su nueva Switch como para la veterana y viva 3DS, hubo un juego que todavía no habíamos tenido la ocasión de probar ni en el E3 ni en ningún otro evento. Una consola solitaria nos llamaba desde un rincón para que pudiéramos probar porlo por fin, aunque fuera a estar resolución 720p en sus 6,1 pulgadas del modo portátil. Pero el RPG de Bethesda no solo se veía genial ahí, además se jugaba fenomenalmente bien.

    Nuestra primera experiencia con Skyrim en modo portátil arrancó justo después de la presentación que hace el propio Alduin. Salimos de ruta por una mazmorra oscura en la que tuvimos que rajar y quemar a unas cuantas arañas mientras tratábamos de encontrar la salida entre túneles ennegrecidos y así poder llegar a Riverrun con nuestro nuevo mejor amigo, Ralof. Sin sorpresas, a la salida se abría ante nosotros el vasto mundo en el que explorar líbremente. Pero también probamos el viaje rápido, que nos sorprendió por la brevedad de sus tiempos de carga. Es imporante resaltar que todo lo que tiene que ver con jugabilidad (combate, movimientos, desplazamientos) iban muy finos, con una tasa de refresco de imágenes estable. Ni se ralentizó ni se paralizó una sola vez. La calidad del vídeo también era buena y las texturas nítidas, todo perfecto para el tamaño de la pequeña pantalla.

    Nintendo, fiel a sí misma, ha colaborado con Bethesda para que no sea una versión igual a las demás y tenga algún atracivo propio de la casa. En este caso hablamos de la compatibilidad con las figuras amiibo. Las figuras han sido todo un éxito de ventas y los estudios se animan a meter contenido desbloqueable en ellas. Habrá muchos amiibo compatibles con el juego, como los de Super Smash Bros. o todas las colecciones The Legend of Zelda (originales, 30º aniversario y Breath of the Wild). Cuando pasas una figura de estas por el lector NFC aparece un cofre que contiene un objeto generado de forma aleatoria, aunque hay algunos específicos que traen ítems cosméticos especiales.

    Hay otra característica propia que es más interesante que poder vestir a tu Dragonborn con ropas de Link. Skyrim en Switch permite jugar utilizando control por movimientos para abrir cofres bien cerrados y en el combate; en ese caso, los Joy-Con se colocan de forma alineada para tirar con el arco o uno de ellos se blande en el aire para usar la espada.

    Solo el hecho de que un juego como este y una franquicia como The Elder Scrolls llegue a una consola Nintendo es motivo de celebración, porque se rompe una barrera que impedía que esta saga de calidad llegase a más público. Pero aún mejor es poder jugar a Skyrim en la calle. Poder disfrutar de ese mapa inmenso y tan bello, de sus muchos personajes y criaturas, de ese repertorio casi infinito de evoluciones y desarrollos del personaje en cualquier parte, sabiendo que ha cabido en un pequeño cartucho con una optimización sorprendente. No es nuevo y mucha gente ya lo ha jugado, pero seguro que todavía queda gente con ganas de empezarlo o que ve en esta ocasión la oportunidad perfecta para empezar otra vez y seguir otro camino.

    Fuente original: Gamereactor.es

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