• Dragon Ball FighterZ - impresiones

    11/07/2017 12:30 // Sergio Figueroa Comparte en facebook Comparte en twitter Comparte en google plus Comparte en tuenti

    Goku y el resto de luchadores se van a pelear otra vez, pero ahora vuelven a hacerlo en dos dimensiones.

    Autor: Sergio Figueroa - Gamereactor.es

    Tengo que admitir que cuanto puse las manos por primera vez sobre los mandos para jugar a Dragon Ball FighterZ no tenía muy claro qué estaba haciendo. Controlando a Gohan, lo único que hacía era ir para adelante y para atrás a toda velocidad soltando bofetones a los rivales. En la pantalla iban apareciendo explosiones muy coloridas una detrás de otra, caos y destrucción por todas partes, e incluso algunos vuelos impresionantes.

    En una partida tres contra tres, con dos de los nuestros ya caídos y el rival con todos en pie, empecé a pillarle el truco. Fue cuando comenzaron a salir los ataques fuertes y medios a izquierda y derecha, cuando fui capaz de esquivar los especiales delos rivales con un buen timing. Para terminar, asesté un par de proyectiles para abrir el camino antes de un combo aéreo. De repente, el pelo de Gohan cambió, se puso de punta y rubio, es decir, en modo Super Saiyan 2. Y ahí empezó la masacre, porque fue suficiente para tumbar a dos de los suyos en cuestión minutos con esos combates a un ritmo altísimo que por unos momentos te hacen olvidar que están jugando con gráficos cell-shaded sobre Unreal Engine 4 para hacerte creer que estás viendo un capítulo de la nueva temporada en alta definición.

    El momento de euforia se va. Es un mano a mano que hay que intentar terminar con un golpe maestro. Tras una combinación de botones con no tanto criterio como me gustaría, Gohan lanza una voz y se prepara para ejecutar la técnica legendaria heredada de su padre y antes de su maestro, Kamehameha. Remontada, victoria y saludos con el periodista al otro lado del tapiz. Ha sido intenso, loco. Probablemente suene al pan de cada día para los fans de Dragon Ball, pero aquí hay algo grande.

    Tuvimos la suerte de jugar casi una hora a Dragon Ball FighterZ. Las sensaciones de control fueron muy buenas, las visuales aún mejores. El experimentado equipo de Arc System Works al mando (Guilty Gear, Blazblue) parece tener muy claro qué es lo que pide esta licencia. Reconociendo abiertamente que no soy el mayor fan de esta serie, me enganchó tanto que no podía dejar de jugar a esa sencilla demo del E3. La profundidad hasta dominar el combate es marca de la casa. Fueron casi 30 minutos hasta pillarle el truco, pero antes ya salían algunos combos fáciles con los que cualquier novato puede entretenerse mientras se entera de lo que está pasando en la pantalla. Machacando botones se consigue algo, pero no servirá para ir demasiado lejos; es un título pensado para jugadores experimentados o, al menos, fanáticos del mundo de Akira Toriyama.

    Dragon Ball FighterZ se distingue del resto de títulos de la serie, especialmente los que son bidimensionales, en que siempre se pelea tres contra tres, como si fuera un Marvel vs. Capcom. Hay un personaje en combate y los otros dos de apoyo en cada momento, aunque vayan rotando posiciones. Incluso en medio de un combo o incluso para ejecutar un ataque devastador. Los de apoyo tienen tiempo de refresco antes de aparecer con su técnica independiente, pero pueden ser intercambiados en cualquier momento, eso deja de influir. Sin embargo, sí deja de ayudar en el momento de morir, así que mejor dejarlo con un toque de vida en la reserva.

    La partida está repleta de escenas de vídeo. Aparecen tras el KO, durante las transformaciones, en los ataques conjuntos y otros movimientos especiales o al inicio, siempre para aportar ese toque de animación que tanto recuerda a Dragon Ball Z puesto al día. Bandai Namco no ha dicho ni una palabra sobre si habrá algún tipo de modo historia o alguna trama, pero lo que sí hemos visto son personajes correspondientes a la misma época: Gohan joven, Goku adulto, Trunks del futuro, Freezer, Bubú... De momento solo van siete, pero tenemos la sensación de que irán llegando bastantes más con el paso del tiempo, ya que aún está muy lejos su lanzamiento.

    No cabe ninguna duda de que en Dragon Ball FighterZ hay una dosis enorme de 'fan service', pero en este caso no parece que sea ni la base del desarrollo ni un incordio para que este vaya en la buena dirección. Es un juego de lucha, para amantes del género, sin importar la licencia que lleva detrás. Primero se podrá comprobar con la beta cerrada anunciada para finales de verano, y después con la versión final de principios de 2018, que tendrá además resolución 4K en Xbox One X.

    Fuente original: Gamereactor.es

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