• Tekken 7 - impresiones modo Historia

    17/05/2017 19:00 // Bengt Lemne Comparte en facebook Comparte en twitter Comparte en google plus Comparte en tuenti

    Nos ponemos a los mandos de una versión casi final del juego de lucha en PS4 y por fin descubrimos su trabajada novedad.

    Autor: Bengt Lemne - Gamereactor.es

    Para la mayoría de los jugadores Tekken va de medirse cara a cara contra un rival humano. Es en lo que se han centrado los videojuegos de lucha desde sus orígenes. Pero algunos, dado el peso o el mito de sus protagonistas, también decidieron dedicarle mucha más atención a los personajes y sus historias personales, y por mucho que esto resulte una pérdida de recursos para algunos seguidores, para otros es justo donde está la salsa del género, un aspecto esencial que justifica cada capítulo. Con Tekken 7, la serie más vendida del sector lleva el aspecto narrativo a un nuevo nivel con su modo historia, y tras sentarnos con él durante una hora y pasarnos los ocho primeros capítulos, ya te podemos contar cómo empieza a desplegarse en pantalla el relato que, dicen, pondrá fin a la saga del clan Mishima.

    Ya habíamos hablado sobre cómo la dinámica de los combates se veía aderezada con la introducción de los Rage Arts, unos movimientos que propician un intento más decisivo (y quizá desesperado) de darle la vuelta a la situación cuando el personaje entra en el modo Furia. También hemos escrito sobre algunos de los nuevos personajes, como Claudio Serafino, Lucky Chloe, Shaheen o el invitado especial Akuma, de Street Fighter. Pero esta sesión de prueba final antes del análisis de Tekken 7 y su lanzamiento el 2 de junio estaba dedicada íntegramente al modo historia.

    Para que os hagáis una idea sin entrar en spoilers, el primer capítulo presenta a Heihachi pegando a un Kazuya muy pequeño y el octavo capítulo introduce a Akuma (más o menos como lo recuerdas de la presentación del E3). Así se sabe cómo Gouki prometió a Kazumi que mataría a Heihachi y a Kazuya, siempre antes de que el primero asesinara a la propia Kazumi. El personaje de Street Fighter encaja sorprendentemente bien con la trama, pues tiene que ver con la sangre demoníaca que maldice a la familia protagonista.

    Al principio del juego se puede ver cómo sufre la Zaibatsu de los Mishima con la desaparición de Jin. Heihachi se aprovecha la oportunidad para volver por todo lo alto y asumir el liderazgo de la corporación. En estos primeros episodios no se sabe muy bien en qué lío se ha metido Jin, pero aparecer, aparece, cuando Lars entra en escena para recogerle en algún lugar de Oriente Medio. Kazuya, por su parte, parece contentarse con mascullar desde su despacho en G Corp, más allá de la impactante aparición en el capítulo inicial.

    Cuando Harada y compañía desvelaron el modo historia se vieron unas escenas de tipo QTE con comandos rápidos de botones, pero lo cierto es que no hemos encontrado muchas secuencias de este estilo durante nuestra sesión. Algunos encuentros comienzan con la IA derivando en una combinación de pulsaciones, pero en general las escenas se suceden de una forma más parecida a un combate de Tekken de toda la vida.

    También resulta evidente que han invertido un esfuerzo tremendo en la historia, de modo que te pasarás al menos dos tercios de este modo en solitario contemplando escenas de corte y secuencias cinematográficas que van preparando la situación para batallas específicas. Los combates, entonces, pueden ser contra luchadores familiares de la serie (por ejemplo Nina o alisa) o contra una serie de bots tipo Jack y de matones rasos de Tekken Force. Por ejemplo la escena de Bosconovitch es bastante interesante porque se ve cómo Lee la vuelve a montar por piezas, pero como ella ha perdido los recuerdos, termina viendo a su ensamblador como una amenaza... y naturalmente Chaolan tiene que darle unas guantadas para agitarle la memoria. Como cabe esperar, esto sólo funciona dentro de la lógica de Tekken y su estilo absolutamente 'cheesy', marca de la casa. Y lo mismo se puede de la escena en la que Heihachi reta a Claudio y a los exorcistas de Sirius Marksmen para intentar provocar que se una a las operaciones de la Zaibatsu Mishima.

    El instrumento narrativo empleado para hilar toda la historia con bastante tino es la voz seria de un periodista que, llevado por una venganza personal, decide investigar el origen del conflicto y a los Mishima. El enfoque resulta interesante, pero todavía no tenemos muy claro si este estilo encaja con la exageración habitual del resto de la historia y de Tekken en general. Por otro lado, Tekken siempre ha destacado por la calidad de sus escenas de corte y este juego no es una excepción, aunque algunas de esas secuencias emplean unos filtros un poco raros que llegan a tapar ese gran trabajo de CGI.

    De hecho, Tekken 7 camina sobre una delgada línea con su contraste de estilos. Es evidente que el modo historia está dedicado a todos aquellos que invierten tiempo y esfuerzo para aprenderse todos los detalles sobre las intricadas relaciones y las tramas argumentales, pero al mismo tiempo pretende ser lo suficientemente ligera y cursi como para que cualquier jugador menos fanático del 'lore' de Tekken simplemente se eche alguna risa entre capítulo y capítulo. Además, cada personaje que te encuentras en el modo historia también desbloquea un capítulo dedicado a ese luchador o luchadora, por lo que estamos hablando de un contenido narrativo considerable.

    Lo que está claro es que el feudo de la familia Mishima se aproxima a su fin. Y sinceramente no parece que vayan a terminar dándose la mano y cantando Kumbaya al final de Tekken 7. Como poco, Akuma parece totalmente dispuesto a evitar ese final feliz, pues estará encantado de cumplir la promesa que le hizo a Kazumi.

    Aparte de echar un buen rato con los ocho primeros capítulos del modo historia también pudimos navegar por los menús de la versión casi final de Tekken 7 para PS4, y la principal sensación que nos llevamos es que las opciones de personalización son una auténtica locura. Podrás guardar hasta diez versiones del mismo personaje y luego vestirlos con todo tipo de atuendos y ropas raras, chulas o ridículas. Nosotros le pusimos a Alisa una especie de gorro de rana, unos leggings amarillos y unas gafas de sol propias de Trinity en Matrix. Vamos, no apto para cosplayers... ¿o justo todo lo contrario? Para comprar todos estos artículos tienes que ganar monedas de juego, así que está claro que los jugadores que piensen echarle horas infinitas a Tekken 7 tendrán aquí una excusa ideal. Además, no solo basta con ganar el dinero in-game: también hay que desbloquear todos estos ítemes para que aparezcan en la tienda.

    Y aunque todas estas opciones de personalización son geniales para diferenciar a los jugadores cuando se pelean online, lo cierto es que también hay otras tantas opciones para cambiar tu aspecto en línea sin tener que comprar atuendos, para que puedas ser totalmente reconocible ya juegues con tu 'main' o porque te apetezca divertirte un rato con Kuma o Panda.

    Otra opción interesante en los menús es la gramola que te permite cambiar la banda sonora de Tekken 7 por la música de los juegos anteriores. De este modo, si te quieres poner nostálgico con las melodías de Tekken 3, estás de enhorabuena. Es un genial guiño por el fan service que agradecerán los seguidores de siempre.

    Quedan apenas dos semanas para que Tekken 7 debute por fin en consolas, y está claro que Bandai Namco se ha tomado el tiempo y el esfuerzo necesarios desde el estreno en recreativas hace dos años para garantizar que la versión consolera incluya un montón de contenido, sin importar si prefieres combatir a los 'rage-quitters' online o intentar poner fin al culebrón de los Mishima.

    Fuente original: Gamereactor.es

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