• Yo-kai Watch 2 - impresiones

    10/03/2017 10:17 // Juan A. Fonseca Comparte en facebook Comparte en twitter Comparte en google plus Comparte en tuenti

    El fenómeno Yo-kai vuelve a 3DS con las pilas más que cargadas.

    Autor: Juan A. Fonseca - Gamereactor.es

    Adiós a las obligaciones, a las facturas, a los compromisos, a las complicaciones... Durante esta semana he podido jugar por primera vez a Yo-Kai Watch 2: Fantasqueletos, una de las dos versiones, junto a Carnánimas, que componen la nueva entrega para Nintendo 3DS; y, por exagerado que parezca, me he dejado tanto llevar por su atmósfera y ese pequeño mundo de fantasmas de nombres raros que he vuelto a mi niñez.

    La culpa la tiene este juego. Tanto en su localización como en los pequeños detalles de su historia, sus personajes o incluso su inventario, te invita a sumergirte en él con pequeñas pinceladas de la cotidianidad, de esas cosas que haría un niño en sus vacaciones de verano. Y es que, sin ir más lejos, y obviando todo el asunto de los Yo-kai, todo comienza con un día de compras en familia y un debate sobre dónde pillar algo para comer. De verdad, si no fuera por estos fantasmitas, juraría que esto podría ser la historia de cualquier chavalillo de temprana edad.

    Este punto de partida es el pistoletazo de salida de Yo-kai Watch 2, con un o una protagonista que comienza sus andanzas en la época más calurosa del año y que no recuerda nada de lo sucedido en la primera entrega. La culpa de esto, claro está, la tiene el robo de su Yo-kai Watch por dos misteriosos espíritus. Este reloj, cuya pérdida supone olvidar todo lo relacionado con él, sirve para poder ver y tratar con los cientos de Yo-kai que hay repartidos por el mundo; porque los hay a patadas y, sin dar cifras exactas, puedo aventurarme a aseguraros que supera los 400.

    Por culpa de esta falta de memoria, la primera hora de juego se hace tremendamente familiar si has disfrutado de la primera entrega. Tras ese dilema gastronómico, te diriges a una inocente competición para capturar bichos, algo desastrosa para el que escribe estas líneas, y sin darte cuenta acabas conociendo de nuevo a Whisper tras hacerte con otro Yo-kai Watch en una misteriosa tienda. Justo hasta ese momento es cuando este videojuego hace el papel de 'reboot' del original, algo que es un acierto para los nuevos en la saga y que sirve para repasar personajes y algunas mecánicas para los que saben bien de qué va esto.

    A partir de ahí, nuestro protagonista y su fantasmagórico compañero recuperan la memoria. El papel de los Yo-kai como compañeros invisibles de nuestro día a día, y sus consecuencias sobre los actos de las personas vuele a salir a la luz; pero el tutorial continúa incluso tras el encuentro con otro icónico personaje, Jibanyan. Hay muchas mecánicas de juego escondidas en esta simpática atmósfera, la mayoría propias del RPG que es, y Yo-kai Watch 2 no se corta un pelo en explicarlas de forma detallada con continuos letreros explicativos e incluso un menú de ayuda por si se te olvida algo. Al principio todo esto puede resultar abrumador, sobre todo en las primeras horas. Hay mucha información que procesar y acabas de empezar, pero todo guarda la suficiente coherencia como para conformar un sistema lógico y no demasiado complicado; aunque la curva de aprendizaje parezca demasiado elevada a priori.

    Volviendo al encuentro con el gato fantasma, encontrarlo supone el aprendizaje de otro elemento crucial para el juego: localizar a los Yo-kai con el sensor del reloj. El procedimiento es tan sencillo como pulsar el botón Y y empezar a mover el visor hasta dar con el espectro y mantenerlo en la mirilla hasta que no pueda esconderse más. En la inmensa mayoría de situaciones, esto supone un enfrentamiento, ¡porque aquí también se pelea para subir de nivel y mejorar!

    Remarcar de los combates que requieren el uso total de la pantalla táctil. Giramos nuestra formación de Yo-kai mediante una ruleta para elegir tres que dejar en el frente peleando, además de poder activar el Animáximum de cada uno para hacer un ataque o habilidad especial (solo utilizable tras rellenarse un indicador) o elegir otras opciones como lanzar un objeto para alimentar y curar a nuestro equipo, o al enemigo. Por otra parte, la acción transcurre arriba, con todos los personajes actuando de forma automática mientras elegimos qué hacer abajo. En la primera toma de contacto, esta combinación de acción-selección puede ser algo confusa; de hecho en más de una ocasión he visto cómo un enemigo caía mientras miraba en los menús, o trataba de hacer algo y me encontraba con uno de mis personajes dormido o afectado por otro tipo de estado.

    Lo de alimentar al enemigo, por tonto que suene, es completamente fundamental si quieres fichar más Yo-kai en el Medallium (una especie de enciclopedia) y que puedan formar parte de tu equipo. La cuestión no es capturarlos, sino hacerte amigo de ellos, y la mejor forma de ganarte su favor es llenándoles el estómago con lo que más les guste. Suena interesante sobre el papel, ya que aporta algo más a las batallas; pero dar con la comida correcta a veces resulta frustrante. Por ahora parece un proceso de ensayo y error puro y duro, por lo que habrá que ver si en las próximas horas de juego aparece alguna vía o ayuda para facilitar esto.

    Antes de seguir, y recordando aquello de la cantidad abrumadora de información, creo que es importante señalar que cada uno de estos espíritus forma parte de lo que se denomina tribu. Guapos, Misteriosos, Robustos, Escurridizos y muchos más; estas tribus definen su naturaleza, su comportamiento, sus estadísticas y su forma de pelear. Para colmo, si varios de una misma se encuentran juntos a la hora de pelear, activan una serie de ventajas clave. Y para más colmo todavía, todos cuentan con unos Atributos que pueden ser elementales (típico fuego, hielo y demás) o especiales (absorción y restauración). Esto también influye en las fortalezas y debilidades, por lo que supone otro factor a tener en cuenta a la hora de formar un equipo.

    Y podría quedarme aquí, con la asunción de que el sistema de combate de Yo-kai Watch 2 es mucho más profundo de lo que parece a simple vista. Pero no puedo pasar por alto detalles como el doblaje, amén de una sobresaliente localización, o el mero hecho de que la moneda del juego son Euros. Ambos puntos, aunque el segundo parezca una nimiedad, juegan un papel fundamental para hacer sentir al jugador dentro de este pequeño gran universo, y se suman a ese torrente de detalles de peso en el que se encuentran cosas como los propios nombres de los Yo-kai, el simpático aspecto anime de todo o ese humor al que no le pesa caer en el histrionismo.

    Todo lo referente al mundo de Yo-kai Watch 2, a esa envolvente atmósfera, es totalmente elogiable (al menos por el momento). En su conjunto, el juego luce fenomenal, su mundo nos permite movernos por multitud de lugares libremente, visitar establecimientos, comprar en tiendas, realizar misiones y, por supuesto, conocer a infinidad de Yo-kai. Todo está repleto de colores vivos y es bastante atractivo para el ojo; pero hay situaciones, sobre todo con el efecto 3D activado, en las que a Nintendo 3DS le cuesta que todo vaya con soltura. No es un gran bache, pero teniendo un acabado tan redondo en lo visual, y sorprendente para la máquina, habría sido perfecto rematar el asunto con una total fluidez.

    En definitiva, mis primeras impresiones con Yo-kai Watch 2: Fantasqueletos son más que optimistas. Está repleto de buenos detalles que construyen un mundo similar al nuestro y te invitan a dejarte llevar por él, además de esconder un sistema de juego profundo e interesante bajo un contexto que puede parecer infantil. No sé si será porque llama a ese niño que todos llevamos dentro, o quizás porque me resulte gracioso ver cómo "me regaña" por cruzar un paso de cebra que está en rojo (y de qué manera) o porque llega un punto en nuestras vidas en que nos es inevitable anhelar esas vacaciones de verano. Lo que tengo claro es que quiero volver a Floridablanca y conocer más Yo-kai. Eso sí, espero que estas vacaciones no me aburran a la larga.

    Fuente original: Gamereactor.es

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