• Generación X: La evolución de Xbox One

    21/10/2017 13:10 // Sam Bishop Comparte en facebook Comparte en twitter Comparte en google plus Comparte en tuenti

    Cómo ha cambiado Microsoft entre Xbox 360 y Xbox One X en cuatro años.

    Autor: Sam Bishop - Gamereactor.es

    Por fin tenemos delante de nuestras narices Xbox One X, la versión final de ese hardware conocido como Project Scorpio que se promociona como la consola más potente jamás creada. La hemos probado en los eventos, y aunque hay varios juegos en los que ese incremento de capacidad no es tan evidente, el salto a las 4K en la pantalla causa impresión por sí solo, como cuando enchufaste por primera vez tu Xbox 360 a una tele HD. La imagen se ve más nítida, la iluminación destaca y el panorama general se embellece.

    Ya es capaz de sorprender ella sola, la caja, cuando la tienes delante. Sabíamos que iba a ser más pequeña, pero hasta que la tienes delante no empiezas a valorar el mérito de haber metido tanto en tan poco espacio, algo semejante a lo que se nos pasa por la cabeza con Switch, pero en una escala opuesta. Es muy elegante, con un diseño mate que parece que evita las huellas, pero que también refuerza el concepto minimalista que transmite la escasez de puertos y botones de su parte visible. Ha superado al segundo modelo de 360 como la consola más atractiva de Microsoft. Llega en un momento en el que las cosas no van del todo bien para la marca, ¿cómo ha sido este camino?

    Empecemos por Xbox 360, una consola potente, con clásicos como Halo 3, Crackdown, Gears of War, Forza o Fable II que lograron que la segunda consola de Microsoft alcanzara una ventas formidables y rivalizara directamente con PlayStation 3. Era la época de la Guerra de las Consolas y se miraban las cifras con lupa, parecía que hasta los jugadores se posicionaban y deseaban ver cómo su elegida estaba por encima. Una guerra que, curiosamente, ganó Nintendo con Wii.

    Han pasado 12 años desde entonces y Microsoft va a por el tercer modelo de Xbox One, dejando claro que en esta generación la cosa va de iteraciones con algún añadido extra respecto al modelo anterior. El problema es que X viene con el viento en contra, tras perder la racha que dejó 360 hace cinco años, aunque trae un empuje que hacer recordar a aquel modelo.

    Quien siguiera los acontecimientos sabe que Xbox One no tuvo el mejor estreno. Desde el mismo momento de su presentación y hasta su lanzamiento los mensajes negativos y las polémicas se cruzaron en su camino. Aquel gran error de proponer que un disco estuviera ligado a una única consola (para evitar la segunda mano, muy criticado por los jugadores), los rumores sobre que no iba a ser capaz de igualar el rendimiento de PS4, sobre todo por todo lo que exigía en sus primeros días un Kinect que ya casi nadie quería para casi nada.

    Un temporal en redes sociales y foros que los jefes de comunicación y marketing no supieron capear. Se nos viene a la mente aquel patinazo del antiguo jefe de Xbox, Don Mattrick, cuando arreciaban las críticas por la obligación de tener la consola siempre conectada a la red para poder jugar (otra de las grandes quejas) y tuvo la ocurrencia de responder con soberbia: "tenemos un producto para la gente que no puede conseguir alguna forma de conectividad, se llama Xbox 360". Adam Orth también tuvo que dejar la compañía al tuitear "#dealwithit", algo así como "apechuga" hablando del mismo tema.

    Al final, el gigante de Redmond tuvo que dar su brazo a torcer y Xbox One puede funcionar offline, aunque pierda algunas de sus capacidades, pero el daño ya estaba hecho. La reputación de Xbox estaba por los suelos, comparada con una PS4 a la que parecía que todo le iba bien y encima se decía más potente. Y a Nintendo le iba mucho peor con su Wii U, esa que Reggie Fils-Aime sentenció el mismo día de su nacimiento al confundir hasta a los expertos con su nombre y su formato. Sony sólo tenía que esperar sin cometer errores.

    Durante todo este tiempo, ha habido otro factor que ha jugado en favor de PS4, los juegos. Desde su lanzamiento, y aunque también le costó arrancar, se ha beneficiado de exclusivas, empezando por Bloodborne, o los más recientes Horizon: Zero Dawn, The Last Guardian, Nioh o Uncharted 4. Sony, y también Nintendo, han dejado en evidencia a Microsoft.

    Y eso que la cosa comenzó bien con Forza Motorsport 5, Dead Rising 3 o Killer Instinct, pero ni siquiera un juego que debía haber reventando el mercado como Titanfall fue suficiente para crear ese aura de ventaja frente a productos cuestionables como Knack o Killzone. Shadow Fall. ¿Cómo ha podido pasar que los Halo 5, Gears of War 4 o FH3 no hayan captado la atención? Parece como si la marca PlayStation hubiera vuelto a activar esa función rodillo y poco importara lo demás. Incluso ha sabido sacar partido a los juegos indie y plantarlos en primera plana, como No Man's Sky, mientras que su rival estaba cada día más lejos.

    Cuando Mattrick dejó el puesto como responsable de Xbox llegó Phil spencer, y desde entonces se ha podido comprar un gran cambio de actitud en todo el área de videojuegos del gigante. Se volvieron más amables, más cercanos, apoyándose en el propio aura de positivismo de Spencer, y empezaron a aceptar los errores del pasado para poder crecer a partir de sus debilidades. Un cambio de actitud en favor de la comunidad.

    La situación en esos momentos es la que es. Xbox One está muy lejos de los números de PS4 y, pese a merendarse a una inexistente Wii U, está viendo cómo Nintendo Switch crece desbocada y se lleva más desarrollos de los esperados, sobre todo de las compañías japonesas. Microsoft tenía que actuar y debía ser rápido, y por eso presentó de una vez dos modelos, Xbox One S y Project Scorpio, algo jamás visto.

    La primera fue un rediseño y poco más de una máquina que empezó tan mal que ni entraba por la vista. Cambiaba la forma, el color, el tamaño (un 40% más pequeña) y le añadía imagen HDR y soporte de vídeo 4K para que hubiera algunos números a los que agarrarse en la campaña de promoción, aunque fuera a costa de provocar un poco de confusión. Sin subir el precio, daba un producto mejor y con una gama más amplia de capacidad de almacenamiento. Una puerta de entrada más atractiva.

    En realidad solo tenía que convertirse en un pasatiempos hasta que llegara este momento que afrontamos ahora, porque quienes quisieran algo realmente nuevo también supieron aquel día que tendrían que esperar año y medio para cambiar de consola. Pero en aquel momento no era más que un marca con unas imágenes de circuitos flotando detrás de Spencer y unos datos muy llamativos: seis teraflops de capacidad de computación de la GPU renderizando a 60Hz, soporte para Realidad Virtual, CPU de ocho núcleos y, por supuesto, resolución 4K nativa, su gran punto fuerte. Microsoft dejó claro que iba a por todas y encontró el apoyo de algunos desarrolladores, que dijeron que era "un monstruo" que no tenía límites.

    Además, siempre bajo el respecto a su usuario actual, con la promesa de que iba a ser de la "familia" Xbox para que los antiguos compradores no se quedaran atrás. Todos los juegos, todos los mandos, todos los periféricos iban a ser compatibles, dijeron.

    En septiembre de 2016 Sony hizo exactamente lo mismo que Microsoft (eso de adaptarse a la competencia nunca ha sido su problema) y presentó dos modelos de la "familia" PS4, un modelo slim que ya no tendría ese nombre porque se convertiría en la estándar, y una PS4 Pro con más potencia y asociada a la idea mágica, resolución 4K. Pero no se quedó ahí, porque también puso en el mercado su headset de Realidad Virtual, PlayStation VR, mientras que Microsoft pasaba de este tema y se centraba en un producto más genérico, las HoloLens.

    La primera gran diferencia es que PS4 Pro estaba casi lista, se estrebana en apenas dos meses y no en un año y medio, y daba muchas facilidades a los desarrolladores para parchear sus juegos, así que ya tuvo ante sí unas navidades de ventaja. La segunda es que técnicamente parecía inferior a Scorpio desde el momento de darse a conocer. Podía renderizar a 4K, aplicaba la necesaria mejora a PSVR, contaba con checkerboarding, streaming a 1080p y 60fps y mejores tiempos de carga gracias a su mayor velocidad de CPU y su GPU más potente. Sin duda era mejor que una PS4, pero se notaba que el salto era pequeño, solo un pasito.

    Tuvimos que esperar hasta el pasado E3 para conocer de verdad lo que es Xbox One X, saber cómo funciona y cuánto iba a ser su precio, unos 500 dólares que cada consumidor debe sopesar como merecidos o no. Gracias a una cantidad larga de demostraciones, también con juegos nuevos como Assassin's Creed Origins o Anthem y algunos indies, aquel mensaje de "la consola más potente jamás creada" empezó a calar de verdad. Se crearon unas expectativas que cuajaron con su tardía campaña de reservas, elevadísimas según Microsoft.

    Ahora que faltan un par de semanas para que llegue a las tiendas se puede dar por consagrado el cambio de dinámica. Xbox One X llega como iteración real sobre el modelo anterior abanderando la "muerta de las generaciones", algo parecido a lo que hizo Apple con el iPhone, es decir, reajustar y rediseñar en intervalos sin que haya un punto de ruptura claro para que los nuevos usuarios se vayan mezclando poco a poco y la expulsión del mercado sea menos dolorosa, o más insensible. Parecido, por supuesto, a lo que ocurre en PC, un mercado en el que quien desea la créme de la créme debe pagar un poco más, pero que no excluye.

    Hay detalles que han ayudado a pavimentar este camino y que reflejan el cambio de actitud. De repente, Xbox se ha convertido en la marca de la retrocompatibilidad, con más catálogo (ahora llegan los de la primera consola) y mejor exposición. Puede que ni venda consolas ni aporte muchos ingresos, pero es un guiño que gustó.

    La familia Xbox One es también la más cercana al mundo del PC gracias a ese 2x1 que es Play Anywhere, que hace que muchos juegos multiplataforma comprados en la Store te los puedas descargar en consola y ordenador mientras estén asociados a la misma cuenta. O a su programa de testeo Preview a imitación del Acceso Anticipado de Steam y ese Game Pass a lo Netflix. Es como si la compañía que parecía que quería cobrar por todo, la que no te iba a dejar vender de segunda mano, ahora quisiera ser generosa.

    Hay muchas razones por las que esta "familia" Xbox One es más atractiva ahora que en sus comienzos. Pero hay un problema que sigue sin haber resuelto del todo, el del software atractivo. Xbox One X se va estrenar con un fuerte apoyo de las third parties, que se han preparado bien para hacer sus juegos de temporada y también los antiguos totalmente compatibles. Es decir, desde el primer día se va a sacar rendimiento a su potencia en los multiplataforma. Las exclusivas, por contra, están más desaparecidas que nunca. Sin Halo, con Crackdown retrasado, un Forza más flojo que nunca y un par de ideas originales como Sea of Thieves, todavía lejos. Todas las esperanzas están en el juego de moda, su único salvador, PlayerUnknown's Battlegrounds. No es fácil convencer a las masas de que se compren una máquina a la que no van a sacar partido tan fácilmente.

    Los juegos son el aspecto más importante de un aparato, especialmente ahora que con los servicios de streaming las consolas han dejado de intentar ser esos centros multimedia de otras épocas. Lo primero es recordar que ningún juego es exclusivo de Xbox One X, todos son compatibles con Xbox One, y muchos con PC. Pero sí hay casi un centener que tendrán desde el primer día o un poco más adelante ese parche de adaptación.

    A Plague Tale: Innocence

    Anthem

    ARK: Survival Evolved

    Ashen

    Ashes Cricket

    Assassin's Creed Origins

    Astroneer

    AWAY: Journey to the Unexpected

    Battlerite

    Below

    Biomutant

    Black Desert

    Brawlout

    Chess Ultra

    CODE VEIN

    Conan Exiles

    Crackdown 3

    Crossout

    Danger Zone

    Dark and Light

    Darksiders III

    Dead Rising 4

    Deep Rock Galactic

    Diablo III: Reaper of Souls - Ultimate Evil Edition

    Dishonored 2

    Dishonored: Death of the Outsider

    Disneyland Adventures

    DOOM

    Dovetail Games Euro Fishing

    DRAGON BALL FighterZ

    Dynasty Warriors 9

    EA Sports FIFA 18

    EA Sports NBA Live 18

    EA Sports Madden NFL 18

    EA Sports NHL 18

    Elex

    Elite: Dangerous

    EVERSPACE

    F1 2017

    Fable Fortune

    Fallout 4

    Far Cry 5

    Farming Simulator 17

    Final Fantasy XV

    Firewatch

    For Honor

    Fortnite

    Forza Horizon 3

    Forza Motorsport 7

    Gears of War 4

    Gravel

    Greedfall

    GRIDD: Retroenhanced

    Halo 5: Guardians

    Halo Wars 2

    Hand of Fate 2

    Hello Neighbor

    Hitman

    Homefront: The Revolution

    Immortal: Unchained

    Injustice 2

    Jurassic World Evolution

    Killer Instinct

    Killing Floor 2

    Kingdom Come: Deliverance

    L.A. Noire

    Life is Strange: Before the Storm

    Mafia III

    Mantis Burn Racing

    METAL GEAR SURVIVE

    Metro: Exodus

    Middle-earth: Shadow of War

    Minecraft

    Minion Masters

    Monster Hunter: World

    NBA 2K18

    Need for Speed Payback

    Nine Parchments

    OKAMI HD

    Ooblets

    Ori and the Will of the Wisps

    Outlast 2

    Paladins

    Path of Exile

    PlayerUnknown's Battlegrounds

    Portal Knights

    PES PRO EVOLUTION SOCCER 2018

    Project CARS 2

    Quantum Break

    Raiders of the Broken Planet

    Railway Empire

    Real Farm

    ReCore: Definitive Edition

    Redout: Lightspeed Edition

    RESIDENT EVIL 7 biohazard

    RiME

    Rise of the Tomb Raider

    Roblox

    Robocraft Infinity

    Rocket League

    Rugby 18

    Rush: A Disney Pixar Adventure

    Sea of Thieves

    Slime Rancher

    SMITE

    Sonic Forces

    Star Wars Battlefront II

    State of Decay 2

    STEEP

    Strange Brigade

    Super Lucky's Tale

    SUPERHOT

    Surviving Mars

    Tacoma

    Tennis World Tour

    The Artful Escape

    The Crew 2

    The Darwin Project

    The Elder Scrolls Online: Morrowind

    The Elder Scrolls V: Skyrim Special Edition

    The Last Night

    The Long Dark

    The Surge

    The Witcher 3: Wild Hunt

    Titanfall 2

    Tom Clancy's Ghost Recon Wildlands

    Tom Clancy's The Division

    Train Sim World

    TT Isle of Man: Ride on the Edge

    Warframe

    Warhammer: End Times - Vermintide

    We Happy Few

    Wolfenstein II: The New Colossus

    World of Tanks

    WRC 7 FIA World Rally Championship

    Zoo Tycoon: Ultimate Animal Collection

    El Xbox FanFest en España

    Algunos de estos están presentes en el FanFest que Microsoft España está celebrando durante este fin de semana en su Global Sports Innovation Center de Madrid. En turnos de dos horas, los usuarios inscritos pueden pasar por sus instalaciones, probar los títulos aún no estrenados en el modelo normal o en la X (e incluso en una serie de PC OMEN proporcionados por HP) y llevarse algunos premios y regalos. Forza 7, Assassin's Creed Origins, Dragon Ball FighterZ, Tierra Media: Sombras de Guerra y Halo Wars 2 son los representantes de la consola 4K.

    Lo único que nos queda a los demás es esperar a que llegue el 7 de noviembre (lanzamiento de Xbox One X) para comprobar cuál es la primera reacción del gran público. O si responde en las navidades como se podría esperar de una máquina que tiene que recuperar el prestigio de toda una marca. La competencia es dura, porque PS4 está muy asentada y Switch viene con más fuerza, pero su apuesta es sólida. ¿Convencerá eso de las iteraciones en consola? ¿Encontrará público entre los no tan numerosos propietarios de televisiones 4K compatibles? ¿Bastará con estos juegos? La incertidumbre es muy grande.

    Fuente original: Gamereactor.es

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