• Una queja por los precios de los juegos de Nintendo Switch

    15/04/2017 13:00 // Sergio Figueroa Comparte en facebook Comparte en twitter Comparte en google plus Comparte en tuenti

    Analizamos por qué no hay nada de software barato o aparentemente asequible ni en físico ni en digital eShop.

    Autor: Sergio Figueroa - Gamereactor.es

    Cuando Nintendo anunció el precio del hardware de Nintendo Switch hubo muchas quejas. Los 330 euros que cuesta la máquina no tuvieron una buena acogida inicial por varias razones: es la máquina más cara de la historia de la compañía, tiene poca capacidad de almacenamiento comparado con las otras consolas y además en Europa cuesta más que en Japón y en América al cambio. Y qué decir de sus mandos y accesorios, todos con un coste elevado. Sin embargo, no me pareció para tanto sabiendo que es una versión optimizada de la tablet Nvidia Shield K1, que cuesta 200 euros sin cables y con la mitad de memoria, y que además incluye unos mandos con tecnología de alta calidad.

    Sin embargo se ha hablado menos del precio de los juegos. Sí, han salido a relucir un par de polémicas como por ejemplo que Puyo Puyo Tetris es más caro que en PS4 o que algunas revisiones como Mario Kart 8 Deluxe o Ultra Street Fighter II: The Final Challengers llegan a precio casi completo, pero es necesario ahondar en esta herida que se está haciendo en la cartera de los propietarios de esta consola. Hay que levantar la voz porque los juegos de Switch son caros, tanto los first-party como los de third-parties, al menos para llamar la atención y tratar de ver si algún caso sí está justificado.

    Nintendo ha encarecido sus juegos entre un 15% y un 25%

    En primer lugar, hay que destacar el cambio de la política de precios máximos de Nintendo porque The Legend of Zelda: Breath of the Wild tiene un PVPR de 69,99 euros. Es decir, que una compañía que se había mostrado cauta a la hora de llegar a estas cantidad hasta ahora, ha roto su tope para igualarse con las demás superproducciones. Veremos qué caminos toman Arms y Splatoon 2 primero y Super Mario Odyssey después, pero podemos estar ante una subida del 15% que hace que sus AAA ya no sean económicamente más atractivos que los de la competencia como sí lo eran en Wii y Wii U.

    Y la misma teoría se puede aplicar a su clase media, representada por 1-2-Switch. Dejando de lado el debate sobre si tendría que ser un título incluido sin coste adicional o no y reconociendo el trabajo por crear esos casi 30 minijuegos, los 49,99€ PVPR son un salto respecto a los 39,99€ que costó por ejemplo Game & Wario. En este caso la subida es del 25%.

    Después estamos asistiendo a la reventa con precios de novedad de remasterizaciones que han pasado varios años en las estanterías y que se pueden encontrar en versiones originales mucho más baratos. El caso más reciente es el de Lego City Undercover, que ha vuelto por 59,90€ a las tres consolas actuales y PC con la excusa de los nuevos gráficos y un sencillísimo multijugador. Nintendo ha hecho lo propio con Mario Kart 8 Deluxe, aunque en su caso sí ha añadido todos los DLC y un completo modo batalla que sí pueden justificar buena parte del coste. Y la cosa se pone fea al pensar en Ultra Street Fighter II: The Final Challengers, porque Capcom va a vender por 39,90 euros un juego de hace 20 años con dos añadidos, un par de personajes clónicos y un modo adicional que parece insustancial. O el trío de Tomorrow Corporation por 9,99 euros cada uno.

    Pero no estoy del todo seguro de tener razón en este caso: ¿pierde valor un juego por existir desde hace años? Hay ocasiones en las que las mecánicas y gráficos quedan anticuadas, pero partimos de la base de que estos juegos siguen siendo viables Además, ¿Aplaudimos la estrategia de lanzamiento escalonado por plataformas para los juegos indie porque entendemos el esfuerzo de esos pequeños estudios por ir llegando a más público, pero ponemos en duda su validez en este tipo de situaciones? Solemos recurrir a la idea de que "el desarrollo está amortizado" para solicitar que bajen su precio de venta, pero es un concepto que un empresario ve completamente al revés, mejor para él.

    En la eShop no hay nada barato: una navaja de doble filo

    Por último está la eShop. Nos hemos acostumbrado a que los títulos independientes con cierta calidad cuesten entre 6-7 y 15 euros, con excepciones de hasta los 20 euros de títulos a los que ya vemos como la vieja clase media de vuelta en formato digital. Pero lo que nos ha demostrado la tienda virtual de Nintendo Switch es que la norma está en el máximo y solo antiguallas de NeoGeo salen por el mínimo. Fue chocante ver cómo un desconocido como Voez que hasta el momento era free-to-play se estrenaba por casi 21 euros (sin restar mérito a su gameplay vibrante sus más de 100 temas, que bien los merecen) o que Fast RMX era 5 euros más caro que el original de Wii U. Más duros han sido los casos de Rime y Puyo Puyo Tetris, porque llegan cinco y diez euros más caros que a las plataformas de la competencia.

    El resultado es que en la eShop no hay juegos baratos, nada baja de 9,99 euros excepto los retro. Esa situación transmite la sensación de que los precios están inflados, de que no puedes comprar al tun tun como sí lo puedes hacer en 3DS. Pero la parte positiva es que no hay software de mala calidad o poco trabajado (excepto Vroom). Satoru Iwata, antes de dar el brazo a torcer y aceptar la entrada de Nintendo en el mercado móvil y en el negocio del free-to-play, dijo durante una charla impartida en la GDC 2011 que los precios elevados ayudaban a que el comprador tuviera una idea real de los costes que hay detrás de un desarrollo, "el valor del software". Nintendo está honrando la memoria de su antiguo jefe con una barrera de publicación muy exigente que ya veremos cuánto dura. Y esto nos lleva de vuelta al viejo debate sobre si es mejor vender muchas unidades a poco dinero o viceversa, uno que no tiene fin.

    Catálogo escaso y el precio de los cartuchos

    Desde que comenzó el debate sobre los precios de los juegos de Switch se han trabajado dos argumentos. Se habla de que la escasez del catálogo y el uso de tarjetas de memoria en lugar de formato óptico estarían detrás de los incrementos.

    El primero es una traslación bastante purista de la teoría de la oferta y la demanda que dice que como hay tan pocos títulos y la consola vende tan bien, las editoras se están aprovechando: para no tener muerta de risa la máquina tras el Zelda, todo el mundo acaba picoteando algo más y ahí sacan tajada. De hecho, esta versión de Lego City Undercover ha sido la que mejor ha vendido de lanzamiento en Reino Unido a pesar de la gran diferencia de base instalada respecto a las otras máquinas. Basta acudir a otras palabras del propio Iwata para comprobar que esta teoría no se sostiene, ya que los videojuegos no compiten entre sí por el dinero del comprador de esa máquina, ni siquiera lo hacen con el resto de lanzamientos en todas las plataformas; lo hacen por el tiempo de ocio de las personas, que sencillamente pueden decidir a gastar en software o en cualquier otra actividad.

    El segundo se podría tratar de demostrar matemáticamente, pero es algo en lo que puedo detenerme en este momento pero basta con dejarlo indicado. Se ha recuperado la realidad de la era de Nintendo 64, en la que el coste del cartucho y la dificultad de programación llevó a subir el precio de algunos juegos como Perfect Dark hasta las 14.000 pesetas del año 2000 (que hoy en día serían una 20.500 pesetas o 123 euros deflactando el IPC), sin plantearse si hoy en día ocurre lo mismo. Pero la realidad actual es otra: el coste de las tarjetas de memoria es bastante bajo, sobre todo el de las de capacidad media como las que se rumorea que utiliza Nintendo, las de 16 GB. Su PVP oscila entre los 5 y los 7 euros, por lo que un mayorista con semejante volumen de ventas (recordad que Nintendo fabrica todos los juegos para sus consolas así que es ella quien está comprado cientos de millones de tarjetas) y antes de coste de intermediarios e impuestos no debe suponer ni una fracción. Si algún estudio quiere encarecer su precio atendiendo a esta razón, os está intentando engañar.

    ¿Es justo o no el coste de los juegos de Nintendo Switch

    Tras este breve análisis, hay una conclusión evidente: el precio de los juegos de Nintendo Switch no es barato. Es imposible encontrar en su catálogo actual, que sigue siendo prematuro y corto, algún tipo de ganga o chollo por su coste, por lo que ante cualquier compra hay que estar bien seguros de que la calidad lo merece. Pero lo que ya no me atrevo a asegurar con rotundidad es que los juegos sean caros.

    Es cierto que los títulos first-party han subido de precio, y lo han hecho justo en el momento en el que sus pares en la industria habían seguido un camino contrario. Por eso resalta más, porque durante la bonanza no era tan sorprendente. Sin embargo, no se puede dejar escapar el hecho de que los precios nominales se han mantenido constantes durante 30 años pero la inflación en países como España ha sido muy elevada y han subido los salarios, por lo que se han rebajado en términos reales (te cuesta menos parte de tu sueldo que antes pagar un juego). Nintendo ha movido ficha a destiempo y abre camino a las quejas.

    No se puede sacar una única conclusión respecto al software third-party, porque hay motivos para pensar que están encarecidos y otros que no. Por mucho que quisiera ver cantidades más asequibles y a más estudios apostar por vender muchas unidades a menor precio, una estrategia con ventajas como la fidelización a una saga o el efecto multiplicador de voz, no seré yo quien diga a los indies que bajen sus precios para que sigan cargando con el peso de la industria asequible o quien niegue la calidad de un juego solo por ser viejo. Pero esto no ha sido así hasta ahora, y por eso hay que remarcarlo. Además, el efecto es idéntico en el resto de plataformas porque apenas hay diferencias entre el precio de todos estos multiplataforma en la eShop y en Steam o la PS Store.

    El debate aún no ha terminado. ¿Qué opináis del precio de los juegos de Nintendo Switch?

    Fuente original: Gamereactor.es

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