• The Elder Scrolls V: Skyrim VR

    05/12/2017 18:00 // Sam Bishop Comparte en facebook Comparte en twitter Comparte en google plus Comparte en tuenti

    Skyrim tacha otra plataforma de su lista, pero esta vez es un poco diferente.

    Autor: Sam Bishop - Gamereactor.es

    Llegados a este punto, el ya clásico de clásicos The Elder Scrolls V: Skyrim se ha publicado en multitud de plataformas, desde PC, PS3 y Xbox 360 hasta la versión más reciente para Switch y las Ediciones Especiales. Ahora se adentra en terreno totalmente desconocido: la realidad virtual. Tras llevar en desarrollo en el horno de Bethesda durante bastante tiempo, el juego por fin acaba de llegar a PlayStation VR y al proyecto no le ha faltado ambición, al haber trasladado el descomunal RPG por completo (incluidos todos los DLC que se han publicado) al mundo de la realidad virtual, con algunos cambios importantes, además.

    Cuando nos referimos al juego de rol por completo, nos referimos a todo, porque es exactamente el Skyrim que recordamos, a diferencia de otros juegos de VR que parecen demos o porciones. Para los que tengan una actitud un tanto pesimista, es cierto que esto significa que ya lo hemos visto previamente y que lo conocemos muy bien. Para aquellos que sean un poco más positivos, ahora podemos disfrutar de esta experiencia de una forma completamente nueva, ya que los dragones, los gritos, y las flechas en la rodilla están todos incluidos en este nuevo espacio tan inmersivo.

    Nunca hemos visto Skyrim en este formato, así que durante los primeros momentos resulta un tanto difícil adaptarse. De hecho, es extraño estar sentado en el carro como un prisionero y tener que girarte para comprobar que estás mirando en la dirección correcta, mirar alrededor y estudiar el terreno a la vez que escuchas los murmullos de los criminales que te acompañan, pero pronto le encuentras el puntillo y te adaptas al ritmo de las cosas. De hecho, el inicio ni siquiera introduce los movimientos, ya que te teletransportas de sitio en sitio hasta que (perdón a aquellos que no han jugado aún a Skyrim por lo que vamos a contar), un dragón ataca y distrae a los guardias que pretenden rebanarte la cabeza.

    Una vez que las cosas se han calentado de verdad (nunca mejor dicho), tomas las riendas de tus propios movimientos. Empezamos a jugar con mando tradicional, así que para nosotros esto era suficiente. Sin embargo, hay otras opciones de movimiento para aquellos que usan los PS Move Controllers. Por ejemplo, si te gustan las opciones de movimiento de teletransporte vistas en otros juegos de VR, puedes hacer lo mismo señalando el lugar al que quieres ir (esto viene por defecto para PS Move, pero no está disponible en DualShock), también está la opción de caminar de la misma forma que con el mando, así que hay un montón de opciones para ajustar tus preferencias.

    Ya que hablamos de opciones, hay numerosos ajustes de realidad virtual adicionales. Uno de los más importantes es el filtro FoV (campo de visión) periférico, que hace la visión ligeramente más estrecha cuando te giras o te mueves rápidamente. Puede quitarse o no, pero personalmente creemos que es muy útil, ya que sin él tuvimos algún que otro mareo mientras paseábamos alrededor del mundo. Pero cuando lo volvimos a activar (dado que viene por defecto), nada nos daba vueltas y todo seguía en el mismo sitio.

    De hecho, apenas sufrimos el problema de los mareos o la cinetosis durante el resto de la experiencia completa. Otras noticias sugieren justo lo contrario y es obvio que no será lo mismo para todos los jugadores, dado que cada uno tiene su propia tolerancia a este problema. Sin embargo, nos impresionó lo optimizado que parecía. El número de opciones disponibles, como el giro de la cámara desde diferentes ángulos, debería ayudar a los jugadores a hacer a medida su experiencia para que se adapte a sus necesidades.

    Volviendo a nuestra propia vivencia, una vez que aprendimos a movernos (todo en primera persona, no vimos una opción que permitiera jugar en tercera persona) y estuvimos fuera de peligro, nos liberamos de nuestras cadenas y pudimos interactuar con el mundo. Así, poco a poco, el juego te introduce diferentes partes de la experiencia de realidad virtual, evitando que las cosas lleguen a ser demasiado abrumadoras con ayuda de tutoriales sistemáticos para que puedas avanzar. Así pues, una vez libres, hicimos lo que cualquier aventurero en ciernes haría: saquear todo lo que no estuviera atado, equiparnos con un arma y continuar nuestro camino.

    En este momento, se nos introduce la gestión del inventario, igual que en DualShock, pero si utilizas los Move Controllers tienes que mantener apretado el gatillo de la mano izquierda para arrastrar el menú arriba, abajo o de izquierda a derecha, mientras seleccionas los objetos con los que equipar cada mano. Por ejemplo, una espada en cada mano o un escudo en la izquierda. De nuevo, acostumbrarse lleva un tiempo y esto se aplica a las compras también, pero todo funcionó según estaba previsto.

    El que ya esté familiarizado con Skyrim sabrá que la huida tras el inicio lleva hasta el interior de una cueva con más recompensas por encontrar. Aunque no le teníamos miedo a las arañas cuando jugábamos en el juego anterior (aunque nos aterran en la vida real), en el mundo de realidad virtual las arañas de la cueva juegan un papel muy importante en el factor miedo. Esto demuestra la fuerza de la realidad virtual con respecto a la inmersión, ya que era aterrador ver cómo las arañas gigantes se abalanzaban sobre nosotros, mucho más que ver cómo se abalanzan sobre la cara del avatar en la pantalla de la televisión.

    La parte más impresionante, lo que nos dejó con la boca abierta en la experiencia de Skyrim VR, fue cuando salimos de la cueva al mundo abierto. Es el momento en el que nos dimos cuenta de que las cumbres nevadas, las extensas llanuras y los animados pueblos de Skyrim estaban disponibles en su totalidad en la versión para realidad virtual. A menudo, la gente habla sobre el momento en el que surges de las alcantarillas de Oblivion, para nosotros esto tuvo el mismo efecto. Llegados a ese punto, tenemos la libertad de explorar el mundo a nuestro propio ritmo.

    Puesto que elegimos un arco, en primer lugar fuimos a un pueblo a probarlo con un alce desprevenido. Aquí surgió uno de los mayores problemas: el seguimiento de los sensores de los PS Move Controllers. Si usamos dichos mandos, disparar un arco consiste en alinear la flecha con el arco, mantener pulsado el gatillo con la mano del arco, tensar y soltar. A pesar de que cuando funcionó nos resultó una pasada, a veces nos pareció increíblemente difícil de disparar y otras los mandos se movían por su propia cuenta.

    Este problema no solo se limita al arco, también tuvimos problemas con los Move durante los combates cuerpo a cuerpo. Los movimientos rápidos con las armas a veces hacían que estas se convirtieran en mandos Move dentro del juego (que es cómo se muestra cuando no tenemos nada equipado y en lugar de una mano, que habría sido mucho más agradable). En general, funcionó mucho mejor que el arco y la flecha. Los hechizos son los que mejor funcionaron, ya que proporciona una increíble sensación de inmersión cuando lanzas las llamas a un enemigo y las envuelves con la mano izquierda, antes de atacarlos con la espada en la mano derecha.

    Así pues, en su conjunto, el combate es muy gratificante y, a pesar de que puede resultar un tanto extraño atacar y golpear a alguien con un arma vieja y grande sin recibir una sensación de respuesta cuando golpeas el cuerpo, cuando las cosas se ponen interesantes todo funciona como está previsto. Una vez te acostumbras a girarte y usar el escudo, puedes batirte en duelos emocionantes, especialmente si usas los Move.

    Otro aspecto relacionado con los Move Controllers es que se necesita una buena configuración de cámara, para poder verte a ti y a tus movimientos dentro del juego. A menudo necesitarás apuntar a objetos de alrededor en varias direcciones, así que cuánto más puedas ayudar a la cámara a seguir tus movimientos, mejor.

    Como ya hemos mencionado, usar un mando estándar resultará familiar para todo aquel que haya jugado a Skyrim o a cualquier otro RPG de Bethesda. A pesar de que lleva un tiempo acostumbrarse a los Move, puedes seguir haciendo todo eso con ellos, pero además ahora usas las armas como si lo hicieras en una pelea real, señalas las cosas que quieres abrir y lanzas todos los objetos que quieras en el mundo (tal y como hacías antes, cogiéndolos y colocándolos donde quieras). Sin embargo, has de tener cuidado, ya que puedes pasar de ir desarmado a blandir un arma con un movimiento rápido de la mano, lo que puede tener terribles consecuencias si golpeas con la espada a un guardia sin querer.

    Hablando de guardias, los PNJ y la IA del juego siguen siendo tan defectuosos como siempre. A veces, los compañeros tomarán decisiones desconcertantes y podemos seguir apreciando los mismos efectos cómicos que los RPG de Bethesda nos han proporcionado durante estos años. No fue una gran decepción, dado que ya esperábamos algunas situaciones ridículas por parte de las gentes de Skyrim.

    Al igual que otros juegos de realidad virtual como Resident Evil 7 ya han demostrado, el cambio a la realidad virtual necesita una degradación gráfica, incluidas las texturas y demás, y esto se hace muy evidente aquí. Indudablemente todo sigue siendo Skyrim, pero se ve un poco peor (quizás se note aún más por el reciente lanzamiento de la Edición Especial para las actuales consolas de esta generación), especialmente si observamos detalles precisos. Es un aspecto más de realidad virtual en su conjunto, ya que la fidelidad visual se ha reducido para lograr una tasa de fotogramas por segundo increíble y fluida. De hecho, no notamos una sola irregularidad en ese sentido, lo que ayuda y mucho en cuanto a comodidad.

    La interfaz del usuario parece pulida. Sin embargo, prepárate para mover mucho la cabeza, ya que el indicador se sitúa sobre ti, la brújula está debajo, los objetivos aparecen a izquierda y derecha, y los menús aparecen frente a ti cuando cambias algún ajuste. Sin embargo, esto asegura que nada se interpone entre lo que de verdad estás mirando, por lo que te permite mantenerte en el combate y obtener grandes vistas.

    En general, empezamos a jugar a Skyrim VR siendo escépticos sobre cómo Bethesda habría podido recrear el RPG en este formato, uno que solo ha visto lo que muchos han llamado "demos tecnológicas" en el pasado, pero nos ha sorprendido gratamente. La escala se mantiene aquí y el esquema de mandos funciona. De acuerdo, los PS Move Controllers no son lo mejor en temas de seguimiento del movimiento a veces, pero la sensación de inmersión es fantástica, sobre todo cuando avanzas y comienzas a lanzar hechizos y ataques como si realmente estuvieras allí. El sacrificio de los gráficos merece la pena y no podemos esperar para volver a sumergirnos otra vez en este mundo. 8/10

    Fuente original: Gamereactor.es

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