• Elex

    16/10/2017 18:30 // Kieran Harris Comparte en facebook Comparte en twitter Comparte en google plus Comparte en tuenti

    Hemos estado unas cuantas horas en este mundo en el que la ciencia ficción y la fantasía se convierten en una sola cosa.

    Autor: Kieran Harris - Gamereactor.es

    Del estudio que nos ha dado juegos como Gothic y Risen, Piranha Bites, hay que esperar siempre un buen trabajo cuando cuentan que están creando otro RPG de acción. Risen 3 no levantó tanta expectación como los anteriores y decidieron cambiar de aires y probar con una nueva franquicia, la primera desde 2009. Le pusieron de título Elex y llamaron nuestra atención al contar que iba a mezclar a pelo ciencia ficción y fantasía épica en un mundo abierto gigantesco. Para hacer ruido en un primer momento sirve, la duda era ver si iban a ser capaces de encontrar el pegamento para tanto tópico o iba a salir un churro.

    Todo comenzó con la colisión de un meteorito. La utopía tecnológica Magalan se sumió en la oscuridad y solo quedó un terreno yermo, poblado por los restos de su propio pasado. Parecía que no había esperanza para esa civilización, hasta que descubrieron que entre los restos de aquel cuerpo celeste llegó algo llamado Elex muy poderoso. Pero también muy adictivo, así que hubo quien empezó a enloquecer o a mutar por el abuso. Aunque también hubo quien supo aprovechar su poder para crear tecnología, magia o medicina. De las cenizas del viejo mundo surgieron cuatro facciones: Outlaws, Clerics, Berserkers y Alb. La mayor diferencia entre sus seguidores es cómo consideran que debe usarse el divino elemento.

    No tienes opción de escoger al principio ni te creas un personaje. Sencillamente eres Jax, un antiguo comandante Alb que fue condenado a muerte por fracasar en una misión que debía cambiar el destino del planeta. Por suerte la ejecución era caer por un precipicio y tuviste la suerte de sobrevivir, aunque estás totalmente despojado de tu armadura y tus armas y solo tienes un tubo de metal para defenderte. Lo primero es huir de esa manada de salvajes, que solo te quieren muerto. Lo segundo, aliarte con alguna de las otras para sobrevivir en sociedad.

    La exploración es un aspecto clave de Elex, y el juego pone de su parte permitiéndote moverte con total libertad por su extenso terreno, que engloba desiertos, bosques o ruinas volcánicas. No hay ni un solo tiempo de carga en todo el mapa, ni siquiera cuando entras en las fortalezas de cada facción, algo admirable. La variedad y la riqueza que alberga este mundo es uno de los mayores puntos fuertes de toda la aventura porque es capaz de trasladarte a algo así como el cruce entre Fallout y The Witcher, algo que muy pocos han sido capaces de conseguir. Hay un momento en el que te enfrentas a los Alb con trajes estilo mecha que lanzan cohetes y, poco después, te enfrentas a dinosaurios y arañas gigantes venenosas. También consigues un jetpack para moverse por los entornos más complejos y verticales.

    De todos modos, el juego sí consigue trasladarte la noción de que todos tus actos tienen consecuencias. Puedes cargarte a cualquier personaje PNJ así que, para empezar, adiós a esa trama abierta. También puedes mentir o decir la verdad en situaciones delicadas, cuando está en tela de juicio tu moral. Por ejemplo, en un caso teníamos que decidir si íbamos a entregar a un antiguo aliado a sabiendas de que iba a ser ejecutado. Seguro que aquí no todos vamos a hacer lo mismo, que unos pensarán en el pasado y otros en el futuro. Sin olvidar que la primera gran decisión, la elección de la facción, ya te cambia la historia y el equipamiento por completo.

    Aunque no puedes escoger al personaje, sí tienes cierta capacidad de personalización gracias a la experiencia y los puntos de nivel. Los diez puntos que consigues con cada ascenso puedes gastarlos para llevar armas mejores, adquirir habilidades nuevas, etc. Todo es fijo, no te deja retirar los puntos como en Borderlands y otros títulos, y hubiera venido bien. Hay otras evoluciones de combate, de personalidad, de supervivencia y fabricación, que también pueden acometerse hablando con algunos personajes PNJ. El equipo tomó esta decisión para ligar un poco más al protagonista con la historia y en cierto lo modo lo consigue, lo malo es que no puedes aprender estas cosas explorando ni grindeando y queda un poco encorsetado.

    También nos ha gustado mucho el arsenal que Piranha Bites ha puesto a nuestra disposición. No se han complicado la vida y han metido todo lo de estos dos tipos de mundo: espadas, lanzallamas, cohetes, arcos, habilidades mágicas para invocar drones, ondas de choque o escudos... Por variedad que no sea, aunque hay veces que no pegan equipos y conceptos de la fantasía con los de la ciencia ficción, en los que hay un equilibrio de poder forzado, poco creíble.

    Antes de poder catarlo nos dijeron que iba a tener un sistema de combate influenciado por Dark Souls, y eso se puede apreciar en cómo tienes que gestionar el cansancio, en que hay que esquivar con buen timing y encadenar combos ligeros y fuertes. Sin embargo, el resultado no es bueno porque es demasiado lento y además la barra de resistencia se acaba demasiado rápido y te acabas comiendo golpes con los que no contabas. Las armas a distancia se comportan bastante mejor, aunque la curva de aprendizaje a usarlas y a gestionar el equipamiento es bastante pronunciada. Al final te fuerza a evitar el cuerpo a cuerpo en la medida de lo posible, y eso no es bueno.

    Si el combate no acaba de convencer, en el tema de gráficos y sonido llegamos al problema grave. Es una pena que tengas un mundo tan grande, tan bien presentado y tan detallado, especialmente en las fortalezas y otros locales, y se eche todo a perder por culpa de las animaciones faciales y el doblaje de voz (en inglés), porque están hechas una pena. La banda sonora sí es más que correcta, aunque también hemos encontrado algún error en el que el volumen se va y no te deja escuchar a quien habla, algo que es más fácil de arreglar con un parche. El problema es que hay tantos errores y bugs que al final te molesta bastante y te desconcentra. Es como si hubiera faltado una pasada más de testeo.

    Es fácil comprobar lo contrariado que te deja Elex. Hay momentos en los que te impresiona y te encandila mientras estás explorando, pero después te das cuenta de que no está suficientemente pulido, sobre todo al interactuar con los PNJ, y que el combate no funciona bien y te lamentas de lo que pudo haber sido y no es. Una buena idea a la que le falta solidez, pero que puede mejorar con el tiempo y el trabajo.

    6/10

    Fuente original: Gamereactor.es

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